Puede parecer innecesario invitar a la prensa a un viaje tan exótico como éste, siguiendo los caminos de la famosa carrera de enduro de la Transprovence para lanzar una nueva gama, pero sólo cuando estás en el ambiente para el que ha sido creado un producto, puedes sentir si la marca ha conseguido sus objetivos…

Mavic

Fotos: Mavic SAS/Jeremie Reuiller 2014 y Marc Gasch

Y es que Mavic ha entrado de cabeza en los últimos años en el mundo del enduro, a través de su gama Crossmax, donde se ha hecho un hueco muy importante y ha pegado muy fuerte con sus ya famosas y ubicuas ruedas amarillas… Pero si el año pasado Mavic puso todos sus esfuerzos en desarrollar un producto racing de alta gama para conquistar a los corredores de las Enduro World Series y pruebas similares de escala internacional, esta vez se ha planteado ampliar el alcance de sus productos de la gama de enduro.

Bienvenido a Adventure
Así pues, Mavic divide a partir de este año su visión del enduro en dos modalidades diferentes : el Racing o competición, con Jerome Clementz y Fabien Barel como cabezas visibles, y por otro lado lo que han denominado Adventure y que, de hecho, no deja de ser lo que la mayoría de los usuarios hacemos en nuestro día a día de nuestras salidas de enduro: no se trata de conseguir pódiums (bueno, excepto quizás alguno en Strava…), sino de pasar un día épico con nuestros amigos en el monte, sudando las subidas y disfrutando las bajadas al máximo, con material fiable y resistente del que despreocuparnos, y pensando sólo en pasarlo bien.

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Con esas premisas, Mavic presenta su nueva gama de Enduro Adventure, capitaneada por la novedad más importante, su Wheel Tyre System, formado por el conjunto de las nuevas ruedas Crossmax XL y el neumático Crossmax QUEST. Si las Crossmax amarillas (que continúan vigentes en la gama más racing) eran una evolución-combinación de los anteriores modelos ST y SX, las nuevas Crossmax XL son un modelo completamente nuevo, con un ancho de llanta interior de 23 mm y toda una batería de tecnologías de Mavic destinadas a conseguir los tres puntos básicos que Mavic otorga a esta nueva gama: versatilidad, confort y durabilidad. Además de los conocidos aspectos técnicos de las ruedas Mavic (Isopulse, ITS4, ISM, FORE, etc.) se incorporan novedades como la nueva llanta en forma de V, un nuevo rebaje para ahorrar peso, el uso de 24 radios en Zicral o un nuevo perfil del talón del UST que endurece la llanta contra impactos de piedras. Todo ello para un buenísimo peso de 1.710 gramos en su versión de 27,5”.

Gomas y tacos
Para acompañar a estas nuevas llantas, Mavic ha desarrollado el nuevo neumático Quest, del que Jerome Clementz en persona nos habló maravillas, con más tacos y más espaciados, y una nueva carcasa reforzada, un perfil más redondo y un mayor volumen general, que lo convierten en una opción muy cómoda y fiable para largas rutas y terrenos variados. Además, su goma en dureza de 50a tiene un agarre muy bueno y deja a la vez el peso en tan sólo 780 gramos, para un neumático de estas características, en perfil UST y carcasa Tubeless Ready (necesita látex para sellar). Como prueba de su fiabilidad y calidad, sólo deciros que en los dos días de la dura y pedregosa ruta, ninguno de los 15 periodistas tuvimos ni un solo pinchazo, ni corte ni destalón. Algo increíble a mi parecer si hubierais podido ver de cerca lo técnico y salvaje del terreno… y los descensos a tumba abierta que se marcaron algunos, intentando perseguir a Jerome Clementz.

Tiramisús y capuccinos
Junto a su sistema de rueda-neumático, Mavic complementa la gama de Enduro Adventure con una completa lista de ropa y accesorios, diseñada con ese espíritu de aventura en mente, con tejidos cómodos pero muy resistentes, y que los periodistas pudimos probar a fondo en los dos días en que atravesamos parte del recorrido de la Transprovence en las fronteras entre Francia e Italia, siempre con los Alpes marítimos nevados de fondo y el mar Mediterráneo en la distancia, como destino último de nuestra dura ruta.
Esa dureza se suavizó un poco gracias a los shuttles que Ash Smith, organizador de la Transprovence, organizó para nosotros, pero ni de lejos nos libró de pegarnos unas buenas subidas e incluso porteos, que al final es de lo que se trata en el enduro, ¿verdad? Y entre ascenso y descenso, entre pintorescos pueblos encajonados en los enclaves mas inesperados del rocoso paisaje, iban desfilando los capuccinos, tiramisús, lasañas y demás exquisiteces que nos daban la inercia necesaria para el siguiente descenso a fondo, hasta llegar a bañar nuestros cansados pies a orillas del Mare Nostrum… Misión cumplida. Aventura vivida..

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