Superando expectativas

En los últimos años venimos constatando desde las páginas de Solo Bici la gran evolución que Merida está realizando en todos y cada uno de sus modelos, y la nueva One Twenty XT D es una buena muestra de dicha confirmación.

Cuadro

Completamente renovado, emplea un nuevo diseño de tubos hidroformados con el mismo aluminio empleado hasta la fecha 6066-T6. Delante cuenta con pipa de dirección tapered, que ya empleaba este modelo de Merida desde la pasada temporada, con caja de pedalier de 73 mm de anchura y anclaje de disco trasero post mount direct novedad en 2012.

Es un cuadro estéticamente más trabajado que el precedente, con formas triangulares en forma de gota -el superior que se desdobla en dos al llegar al tubo de sillín- de una gran solidez. Un detalle característico en nuestra talla 18” probada es que el tubo diagonal y superior no llegan a unirse al llegar a la pipa de dirección. El basculante ha recibido un pequeño rediseño y sus acabados no son tan buenos y estilizados como los del triángulo delantero.

El sistema de suspensión se mantiene invariable, con cuatro puntos de giro con articulación entre los tirantes y punteras. Incluso no podemos dejar de pasar por alto la calidad de acabados de los tornillos y embellecedores de cada pivote de la suspensión trasera, muy bien terminados y rematados. El amortiguador de la Merida es uno de los mejorcitos del comparativo, un FOX Float RP2 con nivel medio de compresión y suave de rebote. Como el resto de los modelos RP2, cuenta con una posición Propedal firme que endurece drásticamente la suspensión trasera sin llegar a ser un bloqueo total: el compromiso perfecto.

La Merida emplea una horquilla FOX Float RL Evolution Series, que es el modelo más utilizado por la mayoría de los modelos. Emplea pipa tapered y eje de rueda normal. En la transmisión, la One Twenty es la bicicleta que ofrece una calidad de componentes más elevada, con pedalier, desviador, cambio e incluso pulsadores Shimano Deore XT 2012, la referencia en este segmento y en este nivel de precio. Los frenos son Deore, aunque, igualmente, son los mejores del comparativo. Como en la KTM, los discos son de 180 mm, que aseguran la mejor potencia de frenada -muy generosa en cualquier caso-, aunque si de algo pueden presumir los frenos Shimano es de una facilidad de dosificación y un tacto exquisito.

La potencia es muy cuadrada y bastante robusta, y es la única que cuenta con dos piezas frontales con las que se abraza el manillar; un diseño si cabe algo más cuidado. Incluso el propio manillar, que este año es más ancho y llega a los 680 mm, cuenta con una curvatura agradable. Los puños lock on son delgados y creemos que muy acertados. Llantas Alex Rims con 32 radios y neumáticos Schwalbe Racing Ralph 2.25” con un taqueado minimalista que nos ha gustado más que en otros modelos de esta misma marca.

Cómo va

En marcha, la Merida da la sensación de ser un modelo de gama superior. No en vano los componentes Deore XT en la transmisión así lo atestiguan, pero son las buenas sensaciones al pedalear las que nos invitan a pensar así. La Merida va muy fina; es, sin duda, uno de los modelos más avanzados y más completos de todo el comparativo. En cuanto a su posición de conducción, es ahora algo más centrada, muy buena para pedalear, con un sillín Prologo bastante cómodo. Colaborando a lograr una buena eficacia de pedaleo, sus neumáticos Schwalbe ofrecen un buen agarre y poca resistencia a la rodadura. Parecen algo más delgados que lo que su medida de 2.25” deja entrever, pero su comportamiento, como decimos, es superior a otros en la misma marca.

Cuando de pedalear se trata, la Merida ofrece una gran firmeza de suspensión para el mejor aprovechamiento de nuestras fuerzas. Lo cierto es que, aunque parezca fácil, en este caso la elección del amortiguador demuestra ser la más adecuada de acuerdo con el concepto trail más versátil, más todo uso de la One Twenty. Su capacidad de absorción igualmente es fenomenal, por encima de la media y próxima a los mejores modelos de este comparativo.

De hecho, no esperábamos que la Merida absorbiese tanto y tan bien, y siendo una bicicleta con uno de los perfiles más equilibrados, nos sorprende más si cabe por un lado que sea tan bueno su comportamiento pedaleando en subida o en llano e igualmente sea una bicicleta tan buena cuando el camino se pone cuesta abajo. No hay duda de que los cambios geométricos han sido aplicados en la dirección correcta, e incluso preferiríamos un mayor lanzamiento de dirección, pero el equilibrio general es más que correcto.

Su manejabilidad es exquisita, es muy noble y a la vez muy precisa, y tan sólo pondríamos un pero en la cadena KMC elegida en la transmisión, ya que no cuenta con la misma suavidad de desplazamiento lateral que una Shimano original.

Hemos de aplaudir a Merida por la buena bici que ha hecho. Un modelo que ya ha dejado de ser una opción alternativa a las grandes marcas para pasar a ser una de las referencias de la categoría.

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