Si el año pasado en este mismo comparativo de 120 mm elegimos el modelo superior Tracker RR, este año el R nos ha dado unos cuantos motivos para comprobar que a veces los modelos más sencillos son insuperables.

La Mondraker Tracker R ha sido una muestra fantástica a la hora de valorar cuándo una bici rinde por encima de lo que esperas, sin necesidad de irte a las gamas más altas. La Tracker R tiene un buen precio, 1.595 euros, y un peso elevado, 13,96 kg, pero es sincera y no engaña cuando te subes encima de ella y te diviertes a más no poder cuando llegas hasta arriba del camino para empezar a bajar. Así da gusto probar una bici. Sí, hay peros, pero primero las flores, que siempre gustan más…

La Tracker R es el modelo intermedio de las tres Tracker de la familia. Nacidas en 2012, su sistema Zero es su mayor argumento a la hora de definir cómo se comportan en marcha. La Mondraker baja muy bien. La absorción del basculante trasero ha ganado notablemente con respecto al modelo del año pasado. Esto se debe a un cambio en la elección del amortiguador, que ha pasado de ser un RockShox Ario en 2012 al Monarch RT de 2013, con un tuning muy adaptado a lo que buscaba Mondraker. Entre su sistema Zero que ya absorbe de por sí, los rodamientos de sus puntos de giro y un amortiguador RockShox Monarch RT que se comportó muy, muy bien, la Tracker lee el terreno a la hora de bajar como ninguna otra del comparativo.

Otro punto que ayuda a encontrarte muy a gusto encima de la Mondraker es una geometría muy cómoda y mucho más lanzada que en la mayoría de los modelos con la que la comparamos. Mondraker lleva años clavando geometrías y sigue fiel a su estilo de lograr bicis cómodas y muy estables.

Pero esto tiene un precio, y ese precio es la pedalada. La suavidad de la trasera hace que el movimiento de la misma sea notable a la hora de subir, pero para eso se inventó el bloqueo. Tanto amortiguador como horquilla llevan palanca y dial de bloqueo, para que subas con mayor soltura, sobre todo en zonas de terreno duro o asfalto. El peso es otro de los peros que no podemos obviar. Sí, es pesada, pero si tenemos en cuenta que baja muy bien, es cómoda, divertida y muy estable, eres tú el que tienes que valorar si te importa ese peso de más, según el uso que vayas a hacer. Lo bueno es que en marcha no es algo que se note demasiado.

¿Y el resto cómo va? La transmisión correcta, sin más. SRAM X5 en pulsadores, X7 en cambio trasero y bielas SRAM. La única del comparativo con una transmisión completa SRAM. Los frenos, regular. Los Elixir 1 de Avid no van mal, pero tienden a perder potencia de frenada en descensos prolongados. La horquilla Recon de RockShox de muelle nos gustó porque está muy a la altura de la trasera y absorbe con mucha suavidad. Curioso que no todas las horquillas del mismo modelo se comportaran igual. Y de los componentes Onoff, nada que reprochar en ruedas, tija y sillín, y genial la combinación potencia-manillar con este último de 710 mm de ancho.

La Tracker es tal y como te hemos contado. No te oculta nada. Ahora te toca a ti valorar si ése es el tipo de bici que estabas buscando. Mondraker te lo pone bien fácil.

A favor

En contra

+ Geometría y posición de conducción – La eficacia de pedaleo no es su fuerte
+ Absorción y sensibilidad de la trasera – Frenos Avid Elixir 1 sencillos
+ Relación calidad-precio – Es un poco pesada, pero se mueve muy bien

Más info

Ficha Técnica
Blue Factory Team, S.L.U.
info@mondraker.com, www.mondraker.com

Galería de fotos

Fotos: S. Romero

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