El Mortirolo: 5 ascensiones históricas al coloso del Giro

El Mortirolo: 5 ascensiones históricas al coloso del Giro

Con motivo del paso del Giro de italia 2022 por el célebre puerto en la etapa 16, hemos recopilado las 5 ascensiones más destacadas del Mortirolo y sus protagonistas.

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El Passo del Mortirolo está considerado por muchos uno de los puertos más importantes y decisivos del ciclismo contemporáneo. Y posiblemente sea la subida emblema del Giro, en dura pugna con otros colosos como el Stelvio o el Pordoi.

Su propio nombre ya expresa sufrimiento y dolor. Un puerto alpino no demasiado largo (12 km) ni alto (su cima está a 1.852 m), pero al que temen los ciclistas por la extrema dureza, y constancia a lo largo de los kilómetros de sus rampas. Unas condiciones que lo han elevado a la categoría de mito. Y también decisivo en numerosas ediciones del Giro, desde que apareciera en carrera a comienzos de los años noventa.

Así es el puerto del Mortirolo

mortirolo puerto
Cima del Mortirolo, también llamado Passo della Foppa. / Foto: Gabri80 (Wikimedia).

El puerto se pasará como ascensión de paso (será el 2º de los 3 puertos puntuables) en la etapa 16 del Giro de Italia 2022, este martes. Una etapa considerada como reina y en la que el Mortirolo juega un papel crucial como punto decisivo, no sólo de la etapa, también de la general.

En esta ocasión se afronta por una de sus vertientes (tiene 7) más ligeras y ‘humanas’, la de Edolo-Monno. Históricamente ha sido la carretera de bajada desde la cima, llegando desde la vertiente oeste de Mazzo di Valltelina. Esta última vertiente de Mazzo está considerada como una de las ascensiones en bicicleta más duras de Europa.

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perfil del puerto del mortirolo por mazzo
Perfil del Mortirolo por la dura vertiente de Mazzo, la más dura y famosa. / (RCS/Giro d’Italia).

Comparando los datos de ambas vertientes, la de Edolo tiene 12,7 km al 7,7% de pendiente media, con picos del 11,3% y los 2 km finales por encima del 10%, según datos de La Flamme Rouge para Pro Cycling Stats. Una subida que no deja de ser dura, pero es asumible y menos selectiva en competición. En cambio, los números de Mazzo denotan aumento de la exigencia muy significativo: son 12,2 km al 10,71% de pendiente media, con rampas del 21% en su zona central y (esto es lo que denota de verdad su dureza) kilómetros enteros con pendientes constantes del 12 y el 13% (datos de altimetrias.net).

Esta vertiente de Mazzo ha sido, históricamente, la que más veces se ha subido y más momentos decisivos en carrera ha deparado. Algunas de ellas grabadas en la retina de los aficionados, como las que os recordamos a continuación.

5 subidas míticas del Mortirolo

1991, Chioccioli, exhibición con un 42×24

Si bien la subida aparece por primera vez en el Giro de 1990 desde una vertiente más larga y moderada desde la ciudad de Tirano, donde coronó por primera vez el venezolano Leonardo Sierra, un año después, en la etapa 15, se estrena la subida desde Mazzo propiamente dicha.

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Es el verdadero Mortirolo. Un variante que se anunció como muy dura, pero que los corredores minusvaloraron en vista de las declaraciones y crónicas de horas y días después.

De hecho, el propio protagonista del día, el italiano Franco Chioccioli, la maglia rosa de la carrera, afrontó la etapa con un plato pequeño de 42 dientes y un piñón grande de 24, según recuerdan en ciclismoepico.com. Una auténtica barbaridad para rampas constantes del 13 y el 14%. Pues no pareció afectar a su rendimiento, porque destrozó el grupo de favoritos a ritmo y coronó el puerto con más de 2 minutos de ventaja sobre sus máximos rivales. Ventaja que después se redujo en las subida al Valico de Santa Cristina hasta Aprica. El español Marino Lejarreta, que acabó 5º ese Giro, declaró tras acabar la etapa que el Mortirolo era lo «más duro que había subido nunca».

1994, la presentación en sociedad de Pantani

Quizás sea la subida más recordada del Mortirolo, dentro de una de las etapas más célebres de la historia del Giro, la 15ª del Giro 94 entre Merano y Aprica. Tercera vez que se subía el puerto y segunda que se hacía desde la variante dura de Mazzo. En ella, con sólo 2 de los 12 km de ascensión completados, un joven Marco Pantani demarró del grupo de favoritos y se marcó una exhibición en escalada pocas veces vista antes, y en un puerto con rampas extremadamente duras.

Pantani, de 24 años, perdía 5:36 en la general, cuando decidió atacar en las faldas de Mortirolo, a 63 km de la meta, para intentar ganar el Giro

Pantani, de sólo 24 años por aquel entonces, se encontraba a 5:36 en la general, liderada por el ruso Yevgueni Berzin. Coronó el Mortirolo en cabeza con casi 2 minutos de ventaja sobre la maglia rosa. Y por momentos se pensó que podía ponerse como nuevo líder, ante una crisis del corredor ruso que fue torturado por Indurain en las rampas finales del coloso. Pero finalmente el ciclista de la Gewiss aguantó y salvó el liderato, mientras Pantani se presentaba en sociedad como gran escalador, ganando la etapa.

Una jornada mítica, con actores secundarios de una época única de la historia del ciclismo: Chiapucci, Vona, De las Cuevas o Cacaíto Rodríguez.

1999, el récord de Gotti en el Giro más convulso

mortirolo ascensiones
Gotti, Heras y Simoni subiendo el Mortirolo en el Giro del 99. El primero batió el récord de ascensión, vigente hasta hoy. Foto: Stefano Sirotti (MDDCICLISMO).

Cinco años después, el Mortirolo se ascendía en el Giro con un contexto totalmente diferente al de aquella jornada festiva de 1994. El coloso se subía en la etapa decisiva de la carrera, a un día de la última etapa de Milán. Por la mañana, antes de comenzar la penúltima jornada, el líder Marco Pantani era descalificado por superar los niveles de hematocrito en sangre permitidos.

En la actualidad, una estatua de Pantani preside una de las curvas de la ascensión

Una noticia que dio la vuelta al mundo y cayó como un jarro de agua fría entre los tifosi italianos, que esperaban una exhibición antológica de su ídolo en las rampas del Mortirolo. A pesar del ambiente enrarecido, la carrera siguió y se vivió una ascensión muy rápida e igualada entre los mejores escaladores del momento ya sin el Pirata: Heras, Simoni y Gotti. Este último logró cruzar la pancarta de la cima como primero junto a ellos, marcando el récord histórico de la ascensión: 41:42 minutos. Un récord del italiano que hoy día, más de 20 años después, aún no se ha superado. Esa etapa fue para Roberto Heras y el Giro para Gotti.

2010, Arroyo y su mágico descenso

En 2010, el Mortirolo volvió a protagonizar portadas gracias a la actuación de un ciclista español. Pero los hechos no ocurrieron en la subida. Sino en la bajada. David Arroyo, por entonces corredor del Caisse d’Épargne, iba líder de la carrera a falta de tres jornadas para la conclusión. Tendría que superar una dura jornada alpina con el Mortirolo en la etapa 19, una penúltima jornada más dura aún con paso por los duros Gavia y Tonale y una crono final en Verona de 15 km, para ganar la carrera.

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El talaverano no lo tenía nada fácil ni por el recorrido, ni por los rivales que le acechaban, con un Basso en progresión a 2:27, que tenía un potente equipo a su servicio. En el primer asalto por la victoria, sucumbió. Arroyo se quedaba en las rampas del Mortirolo tras un ataque de Scarponi que secundó Basso y un joven Nibali.

Arroyo, sin compañeros y sin el apoyo puntual de otros rivales, tuvo que defender el sólo la maglia y comenzó a remontar en su terreno, el descenso. La bajada del Mortirolo por Edolo es un descenso estrecho y técnico, pero Arroyo, tirando de garra y épica, haciendo vibrar a la afición española. Logró recortar más de un minuto y por momentos mantuvo la maglia. Pero en los falsos llanos de Aprica y hasta la meta volvió a sufrir y finalmente cedió el rosa en favor de Nibali, entrando en meta a 3:04 del italiano.

2015, la remontada de Contador y la consagración de Landa

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En el Mortirolo han brillado, sobre todo, corredores italianos. Pero tras ellos, son los españoles los que más se han lucido en su estrecha carretera empinada y rugosa. Además de Lejarreta, Heras o Arroyo, la última gran actuación española en el coloso alpino es de Alberto Contador, en el Giro 2015.

El madrileño marchaba líder de la general y comenzó la ascensión al Mortirolo, encuadrada en la etapa 16, con 50 segundos de retraso con respecto al grupo de favoritos, debido a un inoportuno pinchazo en el terreno previo. Su gran rival por la general, Fabio Aru, puso a su potente equipo a tirar, con Landa y Tiralongo, principalmente, para evitar que el madrileño recortase y entrara en el grupo.

Kruijswijk, Contador y Landa, subiendo el Mortirolo en el Giro 2015. / Foto: ANSA-RCS/Gio Auletta.

Contador, tirando de épica, aceleró con todo en los primeros kilómetros del Mortirolo, rebasando a corredores rezagados, para, a 6 km de coronar, alcanzar a Aru y al resto de aspirantes. No contento con defender de forma magistral la maglia rosa, decidió pagar la afrenta de los Astana y atacó antes de coronar, llevándose consigo al holandés Kruijswijk y a Mikel Landa.

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Fue una jornada redonda para el ciclismo español, con el Mortirolo otra vez como juez. Contador sentenció el Giro en esa etapa, derrotando a Aru, y Landa se llevó la etapa y aseguró el podio, acabando 3º en aquella edición.

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