Feliz cumpleaños

Con la puesta en escena definitiva de la Hunter a mediados del pasado año, pensábamos que el río bajaría muy tranquilo por la orilla de MSC, pero resulta que sus técnicos tenían una enorme sorpresa guardada para celebrar su décimo aniversario por todo lo alto.

Si te vas al diccionario de inglés resulta que la palabra “blast” tiene muchísimos significados según el contexto en el que se utilice: literalmente significa ráfaga o explosión; si la combinas con el verbo tener “having a blast” o “have a blast”, significa que te estás divirtiendo o que te lo estás pasando bomba, y, por último, si oyes a un angloparlante soltar un “blast it!!”, resulta que estará maldiciendo algo o a alguien, así que más vale que salgas rápidamente de su radio de acción.

una preciosa full carbon con 120 mm de recorrido en ambos trenes que promete muchas alegrías tanto a sus creadores como a sus futuros dueños. En este caso no sabemos qué significado le intentó dar Ferran Marías a su nueva realización cuando le puso el nombre, pero a nosotros se nos antojan todos buenos. Es una ráfaga de aire fresco para nuestro mercado, una explosión que marcará un antes y un después en MSC, entre lo que han sido y lo que quieren ser a partir de ahora; una bicicleta para “having a blast” todo el día y un ¡¡¡maldita sea!!! para todos aquellos que no la tenemos en el garaje.

Nuevo rumbo

Después de la aparición definitiva de la Hunter de enduro a mediados del pasado año y el anuncio de que MSC iba a reducir su gama de bicicletas para centrarse en los componentes, todos pensábamos que este año pocas sorpresas íbamos a ver en la presentación que la marca hizo en su espectacular sede de Gavá. Quizás ese sentimiento estaba alimentado porque en nuestras habituales charlas con Ferran nunca se había mencionado la palabra Blast, ni la intención de hacer una 120 mm, ni la colaboración que se estaba desarrollando con el Centro Tecnológico de la Universidad de Girona. ¡¡Este Ferran y sus secretos!!

Efectivamente, en la presentación MSC confirmó la intención de reducir la oferta de modelos para centrase sólo en bicicletas de gama media y alta de ingeniería y fabricación 100 % propia. Modelos donde prime la ligereza y los materiales de alta tecnología a precios asequibles. Para ello se han buscado nuevos proveedores de carbono en Taiwán y se ha iniciado una importantísima colaboración con AMADE, un centro de investigación y de transferencia tecnológica donde se integran investigadores del departamento de ingeniería mecánica y de la construcción industrial y física de la Universidad de Girona, un grupo que trabaja especialmente con materiales compuestos y simulaciones numéricas del comportamiento mecánico, que por fuerza ha de hacer de MSC una marca mucho más avanzada.

El primer paso de esta nueva etapa es la Blast, una bicicleta 100 % carbono en la que se han mimado todos los pequeños detalles para intentar aportar soluciones innovadoras. Un modelo que con 115 mm de recorrido trasero y 120 mm de horquilla se sitúa en el actual concepto trail con aspiraciones cross country que se va a situar entre la Zion y las Concept Carbon, a las que a buen seguro que dará un bocado de ventas.

Los 120 mm siguen siendo una medida que no ha perdido ni un ápice de adeptos, sino todo lo contrario, ya que las nuevas cross country/maratón tienden a ganar recorrido, y MSC no ha querido desaprovechar la oportunidad de ofrecer un producto muy práctico y funcional y en apariencia muy simple para minimizar el mantenimiento. Y decimos lo de apariencia porque simplicidad de funcionamiento no quiere decir simplicidad de diseño y fabricación.

Para ello se ha recurrido a un cuadro monocasco equipado con un sistema trasero monopivote con una bieleta de apoyo y un punto de giro único situado justo encima de la caja de pedalier, pero sin otro suplementario ni en vainas ni tirantes, ya que se juega con la propia flexión del carbono (Carbon Flex Suspensión) para alcanzar un perfecto funcionamiento. Estos puntos cuentan, además, con unos nuevos rodamientos sellados y sobredimensionados que encajan mediante un sistema Press Fit idéntico al de la caja de pedalier, que según los técnicos daña mucho menos el carbono y permite repartir mejor las fuerzas a las que son sometidos y a las que someten los puntos de anclaje.

Éste es sólo uno de los muchos detalles que presenta este nuevo cuadro. Otros destacables son la utilización de un tubo de sillín más largo de lo normal para poder equipar tijas más cortas y someter a menos estrés al cuadro con aquellos usuarios que llevan la tija muy alta. Una medida que evitará muchas roturas de tijas y cuadro tan habituales con un mal uso en los cuadros de carbono. Por supuesto, el cableado es interno, lo que nos deja unas líneas muy limpias en todo el cuadro. Justo en la pipa hay cuatro entradas, dos en la derecha para desviador y cambio, que salen por debajo de la caja de pedalier, y dos en la izquierda, para freno trasero y bloqueo de amortiguador, aunque curiosamente nos presenta una tercera salida, por si en su lugar de bloqueo optamos por una tija telescópica.

Por supuesto, nos encontramos con una dirección conificada 1”1/8 (superior) y 1,5” (inferior) y un pedalier BB 30 Press Fit, dos soluciones de última generación.

Y si la parte delantera está llena de exquisiteces, no quiere ser menos la trasera. De entrada, el punto de pivote ubicado por encima del eje de pedalier se realiza con un eje pasante de 17 mm que asegurará la rigidez y que a su vez lleva un anclaje solidario para el desviador delantero Direct Mount, lo que evita cualquier tipo de problema usemos el desarrollo que usemos independientemente de si la suspensión está comprimida o en su punto máximo de extensión.
Como antes hemos dicho, ni en vainas ni tirantes hay punto de giro, y se juega sobre todo con la propia flexión del carbono, que goza de generosos diámetros de tubería, entre otras cosas para albergar los anclajes del freno trasero postmount directo. Justamente las vainas adquieren una forma descendente muy pronunciada para evitar que la cadena golpee la de la derecha en desarrollos largos y así asegurar mayor vida al cuadro y una estética más duradera, ya que es un punto de sufrimiento.

Por último, hay que destacar las punteras, que son tipo sándwich y además desmontables para que podamos utilizar ejes de 135×12 mm o uno normal de 9 mm. Una fantástica solución por si queremos aprovechar nuestras antiguas ruedas.

La Blast estará a la venta a finales de año en versiones RR, R y normal, aunque todavía no tenemos los precios definitivos, y estará disponible en tallas S, M y L.

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