Ligereza all mountain

La Zion Carbon R es una de aquellas bicis que te sorprenderá. Con un recorrido de casi 150 mm (en su opción más larga) y un peso sorprendente de apenas 2 kilogramos para el cuadro con amortiguador, se sitúa en el mercado como una de las más ligeras dentro de su segmento, sino la que más.

Presentada la temporada pasada, la Zion Carbon pasó a ser desde aquel entonces una de las estrellas indiscutibles de la marca de Gavà, gracias a la versatilidad y polivalencia que ofrece. Y sin duda así ha de ser si hablamos de una bici que permite dos posibles recorridos traseros, de 127 ó 147 mm, y con un cuadro que tan sólo roza los 2.000 kg una vez montado el amortiguador. Espectacular, ¿no? Pero es que, además, los detalles están cuidados al máximo y la calidad de fabricación no se queda corta en este sentido.

Cuadro

El cuadro está fabricado en carbono, tanto en el caso del triángulo delantero como del trasero. Y no sólo eso, sino que la bieleta del sistema también lo es. Es en ésta donde encontraremos los dos orificios que nos ofrecerán las dos opciones de recorrido trasero, en función de dónde anclemos la parte inferior del amortiguador. De la fabricación del cuadro destaca la zona de unión del tubo superior con el diagonal, que al juntarse forman una zona donde se intuye una rigidez más que espectacular.

Posiblemente, ésta sea la razón, o una de ellas, por la que no cuenta con la pipa de dirección tapered, ya que su rigidez en la zona ya es más que correcta. Otro punto que destaca es la unión del tubo de sillín con el superior, que también coincide en el punto de giro superior de la bieleta. Esta zona también se ve muy reforzada, igual que en el caso de las vainas y de los tirantes.

Cabe destacar que la tornillería y los ejes de los puntos de giro son de titanio, además de montar rodamientos sellados, por lo que la sensibilidad de todo el sistema será máxima, teniendo en cuenta, además, que dispone de un amortiguador FOX RP23 Boostvalve. Y otro buen detalle: el cableado es interno, por lo que el cuadro queda de lo más limpio y pulido; aunque aquí tenemos que decir que en el caso del freno trasero, tendremos que sangrarlo cada vez que queramos cambiarlo, si es el caso.

Componentes

En la parte delantera, la Zion Carbon R monta una FOX Talas RL de 120 ó 150 mm de recorrido con eje de 15QR y regulación de precarga de aire, rebote y bloqueo. Además, cuenta con el sistema hidráulico FIT de la marca americana.

El pedalier es el MSC X11 de doble plato (38-28), que tiene la peculiaridad de poder ser de 170 ó 175 mm de longitud. En función de cómo coloquemos un casquillo interno a la rosca del pedal, tendremos las dos posibles opciones.

En cuanto a los cambios, tenemos unos mandos SRAM X9, igual que en el desviador, mientras que el trasero es un X0. La propia marca de Gavà es responsable de poner el sello en las ruedas, con sus 450, que vienen acompañadas de unas cubiertas Maxxis Ardent de 2.25”. Los frenos son unos Elixir CR de Avid con freno delantero de 185 mm y trasero de 160 mm. En cuanto al resto, destaca el manillar MSC de carbono de doble altura y la tija telescópica fabricada por Kind Shox para MSC. La potencia es una MSC World Cup

Racing de 85 mm y el sillín es un San Marco Ponza Power.

En definitiva, el conjunto de la bici se queda en unos espectaculares 11,660 kg.

La posición de conducción inicial que nos ofrece la Zion Carbon R es muy buena. Teniendo en cuenta que le daremos un uso entre trail y all mountain, nos sentimos tremendamente cómodos.

El funcionamiento de la Zion Carbon R viene marcado claramente por el funcionamiento de las suspensiones. La bici se muestra tremendamente absorbente tanto en la parte delantera como en la trasera. Gracias al sistema de suspensión con punto de giro Horst Link y al setting de serie del amortiguador, las irregularidades son absorbidas perfectamente, tanto subiendo como bajando, por lo que la rueda se nota siempre enganchada al suelo y con máxima tracción. Y si bien bajando esto es una gran ventaja, la verdad es que subiendo a veces se nos vuelve en contra, ya que esta sensibilidad se traduce en movimiento incluso posicionando la palanca del amortiguador en el máximo Propedal (de 3 posiciones posibles).

Como es lógico, se siente más en la posición de 147 mm de recorrido, aunque proporcionalmente es extrapolable a la de 127 mm. Y también es extrapolable a la parte delantera, ya que el sistema FIT actúa como la mantequilla y el tacto es tremendamente sensible, pero cuando subimos tenemos que bloquear, ya que se hunde excesivamente con el movimiento del piloto, por poco que sea. Siempre decimos que el tacto de las FOX es buenísimo, pero si no contamos con la regulación de compresión para regular el movimiento inicial en impactos pequeños, hay que bloquear al subir e incluso llaneando.

Toda esa suavidad se traduce en un comportamiento excelente bajando. La bici parece tragar muchísimo más de los 147 mm reales. Sin duda, podríamos pensar que estamos en una bici enduro pura y dura. Su rigidez, aunque podría ser mejor, es suficiente y en ningún momento afecta negativamente al funcionamiento global de la bici, que se siente juguetona y divertida en zonas técnicas, pero con la dosis perfecta de estabilidad para que a altas velocidades no suframos.

Por lo que respecta a la posibilidad de variar el recorrido, hay que decir que una vez probada, su mejor versión sale a relucir con el recorrido de 147 mm. En el de 127 mm, y a pesar de que podemos situar la horquilla en 120 mm, parece quedar algo descompensado con la parte delantera, cosa que no pasa en el recorrido mayor y con la horquilla a 150 mm.

Por el resto, todo funcionó bien. El hecho de contar con doble plato no mostró ser un problema ni siquiera con el plato pequeño de 28, que aunque sería mejor un 26, se deja llevar bien. En el caso de las ruedas, que se muestran muy correctas, las cubiertas Maxxis se comportaron perfectamente. En cualquier situación y circunstancia, actuaban como esperabas y como nos tiene acostumbrada la marca, sin sustos desagradables. Y qué decir del gran detalle de la tija telescópica. Si no te importa que la bici te pese algunos gramos más, la comodidad de bajar la altura del sillín en marcha es un lujo al que resulta difícil renunciar cuando te acostumbras,.

En definitiva, la Zion Carbon R es una bici con la que tendrás dos opciones en una, por sus dos recorridos posibles, que cuenta con una absorción bruta encomiable por la tremenda ligereza que posee.

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