Tiene 28 años, por lo que, por edad, probablemente todavía tenga alguna oportunidad más para abordar el Tour de Francia. Pero Nairo Quintana quiere que este sea el año definitivo. El año en el que, por fin, Colombia vea a uno de los suyos ganar la carrera más importante del mundo. Ahora será la carretera quien decida.

En una entrevista difundida por el Movistar Team, Quintana ha analizado tanto el recorrido de la ronda francesa como los rivales que se encontrará, la preparación para abordarla e incluso los recuerdos que conserva de ediciones anteriores. Quintana no duda que Chris Froome será el gran rival que batir, no solo por su fortaleza individual, sino también por la de su equipo: “Luego hay otros que pueden aprovechar sus condiciones. A Nibali lo hemos visto ganar un Tour aprovechando las etapas que le venían bien. Luego Bardet, Porte… o Roglic, si confirma lo que ha hecho hasta ahora”, comenta.

El recorrido, para Quintana, tiene dos partes bien diferenciadas. Una primera mitad donde, sobre todo, influirá la suerte: “Esas primeras etapas habrá que salvarlas, la suerte será especialmente importante e intervendrá mucho. La segunda mitad es para escaladores, así que habrá gente que haya perdido tiempo y tenga que ser más valiente. La primera semana será para salvarla y la segunda para tener piernas y fuerzas”.

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Foto: Luis Ángel Gomez/PN/BettiniPhoto©2018

En cuanto a la preparación para la Grande Boucle, Nairo asegura que este año se lo está tomando “más tranquilo”, para llegar “más fresco y motivado” a la cita. El colombiano ha pasado dos meses en Colombia antes de llegar al Tour de Suiza: “He podido descansar, he estado en mi país entrenando en altitud. Luego en Suiza me encontré a un buen nivel, fui tercero y logré ganar una etapa”, comenta.

Por otra parte, Quintana se muestra satisfecho por su regularidad durante toda la temporada: “Fuimos segundos en Colombia y en la Volta, que la ganamos con Alejandro. Después acabé quinto en Itzulia, donde subimos al podio con Landa. Y en Suiza, con la etapa, estoy satisfecho, voy en el buen camino”. Lo último, pero precisamente lo más importante, es la necesidad de entenderse como equipo en el seno del Movistar Team: “Es importantísimo trabajar juntos, y lo llevamos haciendo día a día. Ya he estado junto con Alejandro y con Landa en otras carreras y la sintonía es buena”, concluye.

El tiempo y la carretera decidirán si Quintana es capaz de culminar ese ansiado sueño amarillo en este 2018. A diferencia del año pasado, llega sin la carga del Giro y con una preparación enfocada únicamente a brillar en esta carrera. Veremos si es la definitiva.

 

 

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