Si el mes pasado os decíamos que uno de los elementos más importantes para tener un buen control de nuestra bici es el manillar, los neumáticos son otro de esos puntos clave. Tracción, agarre, adherencia, absorción y sensación de seguridad serán aspectos muy a tener en cuenta a la hora de optar por unos u otros.

Por suerte y por lógica evolución del mercado, la oferta en cuanto a neumáticos 29er va cada día en aumento y se iguala a la que había hasta ahora en 26”. A medida que se han ido creando nuevos modelos de largo recorrido, también los fabricantes de neumáticos se han visto obligados a aumentar su oferta con modelos más agresivos, de mayor anchura y compuestos más blandos.

En el comparativo que hemos elaborado hemos intentado reunir toda la oferta existente para un uso más trail, más agresivo en medida 29er, aunque lógicamente hay ausencias, unas por falta de disponibilidad y otras porque están a punto de llegar al mercado, como ocurre con los High Roller de Maxxis.

Qué hay que tener en cuenta

Para optar por un neumático u otro, tendremos que tener en cuenta varias características. A continuación destacamos algunas.

Ancho: Se mide en pulgadas, pero la verdad es que cada marca lo hace a su manera, por lo que podremos encontrar neumáticos con el mismo ancho teórico que son claramente diferentes. Su ancho lo determina el número que viene después del 29x… (29×2,20” en el caso del Maxxis Ardent, por poner un ejemplo).

Presión: En el lateral del neumático, además de venir el diámetro de rueda y el ancho del neumático, nos viene siempre la presión mínima y máxima que aguanta a la hora de ser hinchado sin ser dañado. En caso de sobrepasar o de no llegar al mínimo, podemos estropearlo. En realidad, estas medidas son una referencia más que una obligatoriedad, ya que, por ejemplo, nosotros hemos probado a una presión de 27,5 psi (1,9 bar) en un modelo donde teóricamente el mínimo es de 30 psi (2,1 bar).

Dureza del taco: En función del compuesto de la goma, el taco será más blando o más duro. Una goma más blanda hace que contemos con mejor agarre, aunque tiene una vida útil menor, ya que se desgasta más rápidamente; un compuesto más duro hará que tengamos neumático durante más kilómetros, pero no agarra tanto.

Direccionalidad: En el lateral de cualquier cubierta encontraremos una marca que nos indicará en qué sentido ha de rodar la cubierta. En función del dibujo y del taqueado actuará mejor para la direccionalidad y la retención en caso de frenado. Por este motivo, algún modelo de los presentes se monta hacia un sentido u otro en función de si es para la rueda delantera o la trasera.

TPI (Threads per Inch, ‘hilos por pulgada’): La carcasa de cualquier neumático está fabricada por un esqueleto de hilos de nailon que según el número hará que el neumático sea más o menos flexible. Todos los que tenemos en este comparativo son de 60 TPI, que es lo más habitual. Los de 120 TPI, la otra opción más corriente, son más flexibles.

Tubeless o convertibles: Encontraremos neumáticos que están pensados para ser tubeless (sin cámara) por la forma del aro, como el Maxxis Ardent, y otros, comúnmente denominados Tubeless Ready, que, sin serlo, están preparados para poder ser convertidos. La ventaja de no montar cámara es el hecho de no pinchar tan fácilmente y el poder optar por una presión más baja para mejorar el agarre, sin miedo a pinchar por pellizco. Para un perfecto sellado hay que introducir un líquido especial.

En cuanto a nuestra metodología a la hora de hacer el comparativo, optamos por una presión delantera de 1,9 bar delante y 2,2 bar detrás en cada versión. También utilizamos la misma bicicleta, para que no afectasen a las sensaciones las suspensiones, geometría, etc., y, por supuesto, toda la prueba se realizó en el mismo circuito y con las mismas condiciones.

 

Estos son los 9 neumáticos que hemos probado:

Puedes ver más fotos de este compartivo en la galería de imágenes

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