Las Niner siempre despiertan una sensación especial por ser una de las marcas más fuertes en 29er desde la aparición de este tipo de bicis y por seguir unas líneas muy personales en todo lo que son los cuadros de carbono, donde cada día más se enfrentan a una competencia más feroz que quiere parte de su pastel.

Para que ello no suceda, en Niner también han intensificado su trabajo, y como referente que es, sus productos siempre son innovadores. Prueba de ello es la nueva R.I.P. 9.

Full Carbon
Lo que más destaca de su cuadro es que está fabricado en carbono en su totalidad, tanto el triángulo delantero como el basculante. Pero es que, además, las dos bieletas del sistema también lo son, por lo que estamos delante de un cuadro 100 % full carbon. Para marcar un extra en cuanto a estética se refiere, los tornillos de los puntos de giro son de color rojo anodizado de unas dimensiones considerables. Su apriete se ha de realizar mediante la llave de casete. Por su tamaño, ya se puede predecir que la rigidez del sistema será buena, dado el diámetro de estos tornillos. Su pipa de dirección es conificada, y a decir verdad, es demasiado alta (120 mm). En nuestra opinión, creemos que debería ser más baja para obtener una posición más neutra en la parte delantera, como pasa en la gran mayoría de las bicis 29er, y más teniendo en cuenta que podemos montar horquillas de hasta 140 mm de recorrido (de 120 mm a 140 mm), lo que todavía nos dejaría la parte delantera más elevada.

La totalidad del cuadro y sus dos bieletas están fabricadas en carbono. Sin duda alguna, exquisita

Otros detalles destacables del cuadro son la caja de pedalier convencional de 73 mm de ancho, acompañada del anclaje ISCG 05 y un generoso refuerzo en la zona para conseguir una buena rigidez, igual que pasa con el basculante, al que se le han dado unas abultadas dimensiones para lograr el mismo efecto. En éste, el eje de la rueda trasera es pasante 142×12 mm y el anclaje de disco es directo postmount.

Del resto destaca la bifurcación del tubo superior al unirse con el de sillín. Otro ejemplo más de buen diseño y del objetivo macado, que no es otro que el de encontrar una buena rigidez.

Como hemos comentado anteriormente, el sistema de suspensión cuenta con una doble bieleta en carbono. Se trata del sistema denominado CVA (Constantly Varing Arc), y mediante el cual, teóricamente quedan compensadas las fuerzas de pedaleo con las del movimiento de la suspensión para ser lo más efectiva posible en todas las situaciones, y que va acompañado de un amortiguador FOX Float CTD Factory customizado con el setting adecuado según las exigencias de la marca californiana, que en definitiva ofrece 125 mm de recorrido.

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