El célebre temazo de Bruce Springsteen podría haberse grabado a fuego en el cuadro de la nueva Orbea Alma. Cada rincón de esta bici está hecha para correr, para ir más rápido, para llegar más lejos.

Texto: Rubén Pérez – Fotos de acción: Jesús Andrés Fernández – Fotos de estudio: Félix Romero

La que están liando en Orbea; están pegando fuerte. Solo hace falta echar un vistazo a su catálogo de bicis, envidia de muchos y al alcance de pocas marcas. Como muestra, un botón, la nueva Orbea Alma. Una máquina de XC puro que, junto con la exitosa Orbea Oiz, su bici de XC doble, forman un tándem que ni Zugasti y Misser.

Familia numerosa
Probar durante estos días la Alma M-Ltd, la más exclusiva y tope de gama, ha sido un privilegio. Sin embargo, su familia es extensa, hemos contado hasta cerca de dieciséis versiones en su web sumando modelos de carbono y aluminio, con o sin su horquilla rígida Spirit, con una paleta de colores que ni Agatha Ruiz de la Prada y múltiples opciones de configuración de los componentes y pintura. Quien no encuentra su Alma gemela es porque no quiere. Sus precios abarcan desde los 999 euros de la más accesible, la H50, hasta los cerca de 7.00 euros si quieres/ puedes configurar tu Orbea Alma más exclusiva.

¡Cómo hemos mutado!
Sí, la nueva Alma ha cambiado mucho respecto al modelo que precede. Como carta de presentación, su peso. Nada menos que 950 g en el cuadro de carbono tope de gama, el OMR que hemos probado, lo que supone un ahorro de 200 g respecto a los cuadros Alma con carbono OMP. La clave reside en su construcción. Emplean fibras de carbono de alta calidad (Toray T700, T800 y M40J), premoldeadas y compactadas en un proceso de compactación que se alarga durante más de seis horas de trabajo. También se ha decidido apostar por la tecnología Boost (bujes más anchos) para poder diseñar unas vainas más cortas, de tan solo 430 mm en 29” y 420 mm en 27.5. Posee un paso de rueda generoso que permite montar cubiertas de hasta 2,4”. También han decidido incluir eje trasero pasante de 12 mm y rediseñar las secciones de cada uno de los tubos del cuadro monocasco para incrementar la rigidez en cerca de un 25 %.

A bloque
Solo subirnos a la nueva Alma percibimos que es una bici compacta, muy recogida (en nuestra talla M de prueba, el tubo superior mide tan solo 588). Tallan algo pequeño, así que atentos los que andáis con entretallas. Su geometría deportiva, con unas vainas muy cortas y una distancia entre ejes compacta, nos transmiten sensaciones fuertes. Es una bici muy reactiva y con mucho nervio. Una hardtail que quiere ser una hardtail, y más si decidimos montar la horquilla Spirit, que merece punto a parte. Apreciamos una mejora de absorción vertical, especialmente en el triángulo trasero, justo donde descarga la tija del sillín, pero no deja de ser una bici rígida de toda la vida, que se desmarca un poco de la nueva corriente de bicis softail confortables. La Alma es una purasangre. Es más old school, en el buen sentido de la palabra (no me malinterpretéis). Quien quiera una bici más soft, que se quede con la Oiz. Nos hemos sentido muy cómodos con los ángulos de la bici en todo momento. El tubo de sillín es ahora más vertical que nunca, pedaleamos muy encima del pedalier, lo que nos ayuda a rentabilizar el pedaleo al máximo. Por otro lado, el lanzamiento de la horquilla se ha incrementado tímidamente. No es de las más lanzadas que podemos ver en las bicis de la competencia, como la Scott Scale o la F-Si de Cannondale. La geometría, aunque deportiva, es muy equilibrada. Ello hace que te familiarices con sus reacciones rápidamente.

Montaje de escándalo
Qué agradable es montar en una bici por debajo de los 9 kg. Todo es mas fácil, todo cuesta menos. Como podréis ver, lleva lo mejor de cada casa. Poniéndonos algo puntillosos, diremos que notamos algo estrecho el manillar que se incluye de serie para la talla M que montamos. Poco, pues es de 700 mm, pero creemos que un par de milímetros más haría que no fuéramos con las manos apoyadas en los extremos, casi a punto de sobresalir. Siguiendo con la parte del manillar, los puños de espuma son algo duros y poco ergonómicos, somos más fans de los de silicona o del grip que ofrecen los de goma… Por lo demás, poco que objetar. La bici ofrece un rendimiento elevadísimo pero exigente. Siempre te pide más. En el terreno más roto, deberemos ir con cuidado de no dañar las bielas o pegar con el pedal, pues la distancia al suelo del eje del pedalier es bastante bajo (y todavía más en la 27,5). Ello contribuye a tener una sensación de control y manejo muy agradable, que unido a las compactas proporciones de la talla M que hemos utilizado, hace que se note superágil cuando tenemos que meterla en curvas cerradas o hacer cambios de línea repentinos. Los frenos muerden muy fuerte, especialmente de delante, con un potente disco de 180 mm que, para nuestro peso, alrededor de 68 kg, es más que sobrado. Uno de 160 mm sería suficiente si no vamos a realizar bajadas interminables abusando de freno. Además, con el diámetro algo más pequeño del disco, la horquilla FOX SC 32 sufre algo menos la flexión cuando frenamos fuerte al apoyarnos en el tren delantero de la bici. Hemos disfrutado como enanos del amplio rango de desarrollo que ofrece la piñonera SRAM Eagle de 12 velocidades.

La bici es tan ligera que somos capaces de mover el plato de 34 dientes sin excesivas dificultades por acentuada, larga y exigente que sea la subida.

 

El complemento perfecto de la Oiz
La conducción es tremendamente intuitiva. Gracias a su bajo peso y geometría deportiva, responde con vehemencia ante cualquier orden que le demos. Tiras de manillar y se encabrita. Te levantas de la bici, imprimes pedales con fuerza y sale disparada. Es una bici nerviosa, una bici de XC pura, el complemento perfecto de la Orbea Oiz, con la que forma una dupla perfecta para acometer cualquier carrera de XC o maratón. En este sentido, la Alma es una bici más escaladora. Por su bajo peso y rígida complexión, es una más competitiva en los circuitos o tramos más rápidos con terreno benévolo. Sin embargo, en los terrenos más bacheados, técnicos o rotos, es una bici mucho más exigente con el biker, que requiere por parte de este una mayor exigencia física y técnica. En cuanto a geometría, son dos bicis muy parecidas, con unas angulaciones que hacen que te familiarices rápidamente con ellas.

En conclusión
La Alma es el complemento perfecto para aquellos usuarios que buscan recortar tiempo en cada subida para atacar acto seguido en la bajada. Para amantes de la sencillez de las hardtails (más aún si optamos por el montaje con la horquilla Spirit), de la reactividad, del bajo peso.


La horquilla Spirit

UN PLUS DE DISTINCIÓN, SIMPLICIDAD, LIGEREZA, RIGIDEZ Y MUCHA, MUCHA VELOCIDAD
Desde que la vimos por primera vez en las primeras imágenes que se filtraron a través de las redes nos enamoramos de las líneas de la horquilla Spirit. La posibilidad de incorporar esta horquilla rígida es como la guinda al pastel. Podemos elegir color, montajes y también horquilla rígida. Pocas marcas la ofrecen… La Specialized Stumpjumper Ht es una de las pocas, por poner un ejemplo.

Nuestra experiencia con ella
Cuenta con tan solo 579 g de peso, lo que supone un ahorro de peso sustancial de cerca de 750 g respecto a la ya de por sí ligerísima FOX SC 32 que venía montada en nuestro modelo M-Ltd. El montaje es algo más complejo de lo que aparenta, pues deberemos desmontar la pinza de freno y sangrar para su instalación, ya que el guiado del cableado del latiguillo delantero es interno. Por lo demás, pocas complicaciones. Además, la horquilla Spirit es compatible tanto para bujes de estándar (100 mm de ancho) como Boost (110 mm de ancho). Una vez montada, enfatiza las líneas simples y elegantes de la bici y le otorga una personalidad brutal. Muy llamativa, todavía más en este color menta que está agradando tanto. Al montarla se replica la geometría como si llevásemos una horquilla de suspensión de 100 mm con SAG al 25 %.

No es una horquilla para todos los públicos. Nos recuerda a las sensaciones que puedes experimentar encima de una bici gravel. Se desenvuelve muy bien en pistas, caminos y senderos agradables. Disfrutas de las aceleraciones de una bici de poco más de 8 kg. Menos mantenimiento y algo más de sufrimiento en tus extremidades. Cuesta unos días de adaptación el aprender a no apoyarte tanto en la suspensión para dibujar el terreno. Para poder paliar la falta de absorción, podemos montar un neumático de hasta 2,8” o de 27,5” plus que, tubelizado y a baja presión, puede funcionar muy bien. Aunque nosotros hemos probado el modelo de 29”, la Spirit también está disponible en 27,5”.

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