“Born to win”. Eso es exactamente lo que nos dijeron en el inicio de la presentación de la nueva Orbea Oiz. Y, sin duda, después de haberla podido probar en acción, así es. Se nota su carácter purasangre. Y más si tienes la suerte de verla entre las piernas de dos campeones del mundo como Julien Absalon y Catharine Pendrel.

Después de la presentación de la nueva Occam con ruedas de 29” hace apenas dos meses, nos desplazamos hasta el festival Roc d’Azur, el evento más importante de Francia y seguramente también de Europa después de Eurobike, para ver y tener una primera toma de contacto con una sorpresa que tenía preparada la gente de Orbea. Un viaje que valió mucho la pena.

Por fin lo podemos anunciar: llega la nueva Oiz de Orbea. Una bicicleta que después de bastantes años sin sufrir modificaciones pedía una renovación total, y, aunque se ha hecho esperar más de lo deseado, podemos decir que la espera ha valido la pena. Su aparición en el mercado como la doble suspensión de carreras de la marca vasca data de 2006. Lo hizo con un cuadro de aluminio con la parte trasera en carbono y un punto de giro en la vaina tipo Horst Link, pero con la particularidad de no poseer otro en la caja de pedalier, ya que se confiaba en la propia flexión del carbono para suplir esta función y dar vida y absorción al amortiguador trasero. Poco después apareció el modelo con cuadro full carbon, que prácticamente se ha mantenido invariable hasta el catálogo de la pasada temporada.

Evolución y desarrollo

Una de las premisas que están llevando a cabo desde Orbea en todos sus últimos desarrollos es, antes que nada, escuchar a los usuarios para saber de sus necesidades y opiniones. De hecho, para el desarrollo de la nueva Oiz, han escuchado a usuarios como tú y como yo, además de a otros considerados líderes de opinión y, como es lógico, a los corredores de alto nivel, como el caso de Julien Absalon y Catharine Pendrel, con los que compartimos una extenuante salida en la que ellos ni tan siquiera se despeinaron. Seguramente no necesitaron ni una ducha posterior a la salida…

Después de saber las necesidades de la mayor variedad de clientes posible, entra en juego el sistema Advanced Dynamics, que tan buen resultado les está dando. Se trata de un software propio de diseño de bicis de doble suspensión con simulaciones virtuales de lo más avanzadas con el que se encuentra la posición óptima de los puntos de giro en función de lo que buscamos; en el caso de la Oiz, tracción y eficacia de pedaleo, además de ligereza y rigidez.

El resultado, después de tests, prototipos y demás, es la Orbea Oiz que puedes ver, en la que se ha buscado un comportamiento y tacto lo más parecidos posible a los de una bici rígida, y por eso la geometría resultante una vez aplicado el sag correspondiente al amortiguador es idéntica a la de la Alma. Con un cuadro de tan sólo 1.550 g (sin amortiguador), que es solamente 500 g más pesado que el de la Alma, se puede decir que el resultado ha sido excelente.

Cuadro muy estudiado

El triángulo principal es monocasco, por lo que se consigue una rigidez excelente, mientras que el basculante está formado por dos piezas, la izquierda y la derecha, a las que se ha de sumar la bieleta del sistema. De esta manera, el cuadro lo forman cuatro piezas por separado; lógicamente, las dos piezas del basculante están unidas una vez fabricadas. Cabe destacar que todas ellas son de carbono, por lo que el cuadro es full carbon.

En los tirantes del basculante se aplica una tecnología, proveniente de la Fórmula 1, denominada UFO (U-Flexion by Orbea), mediante la cual el posicionamiento de las fibras hace que éstas tengan algo de flexión (de tan sólo unos 3°), que ayuda a la absorción del amortiguador, ofreciendo así un extra de confort. Y para darle mayor rigidez al conjunto trasero, se une la parte alta de los tirantes -junto a la zona de unión con el amortiguador- con una pieza minúscula de acero (Tensegrity), que da el equilibrio perfecto a las fuerzas que recibe la zona. Una solución de lo más sencilla pero realmente muy efectiva. Es importante destacar que el basculante es simétrico, a diferencia de la mayoría de los utilizados por la competencia, y es que gracias al Advanced Dynamics pudieron ver que con este diseño la rigidez era mayor.

Lógicamente se ha dotado el cuadro con las mejores y más actuales características. Cuenta con pipa de dirección tapered de 1” 1/8 en la parte superior y 1”1/2 en la inferior, y el anclaje de freno trasero es directo postmount, situado lógicamente en la vaina izquierda, ganando así en rigidez, efectividad y en una total independencia entre frenada y absorción. El pedalier es Press Fit, para dar más rigidez en la zona y cuenta con cableado interno para freno trasero, cambio, desviador y amortiguador trasero, denominado por los vascos DCR (Direct Cable Routing). Otra cosa que destacaremos del cuadro de la Oiz es que es el primero del mercado pensado para utilizar el amortiguador FOX iCD electrónico, ya que cuenta con un espacio específico justo en la zona delantera del amortiguador, debajo del tubo superior, con la forma perfecta para albergar la batería del sistema ideado por los americanos. En definitiva, un cuadro que nada tiene que ver con el de la Oiz anterior, aparte de compartir el mismo nombre.

Primera toma de contacto

Para nuestra suerte, pudimos disfrutar de la nueva Oiz en uno de los circuitos más exigentes que puedas encontrar, el mismo diseñado para el Roc d’Azur 2012. Con subidas fuertes y duras, bajadas técnicas, zonas rápidas, tierra suelta y piedras… De todo un poco para tener una primera toma de contacto con el nuevo misil de cross country de Orbea. Y además, con la compañía de dos campeones del mundo de la talla de Catharine Pendrel y Julien Absalon, por lo que la exigencia se intuía mayor todavía. Y así fue hasta llegar horas más tarde otra vez al punto de inicio totalmente fundidos.

Después de la ruta, la conclusión inicial que pudimos sacar es que realmente es una bici de cross country pura y dura, ya que te exige todo desde el segundo uno. Nos encantó la posición que ofrece, ya que en talla M (18”), la que nos correspondía a nosotros, nos sentíamos perfectamente. Con potencia de 90 mm y una distancia efectiva de tubo superior de 605 mm, nos notábamos muy cómodos y a la vez con una posición al ataque, sobre todo por los 74° del tubo de sillín, que nos posiciona más bien adelantados respecto el pedalier. Es importante resaltar que la Oiz se ha pensado para trabajar de manera óptima con un 20 % de sag como máximo. En nuestro caso, fue con un 15 % como encontramos el mejor compromiso, ya que inicialmente con un 20 % se movía algo más de lo que queríamos.

A decir verdad, la sensación es que en marcha la bieleta se mueve constantemente (con el amortiguador abierto), pero realmente la efectividad que notas es espectacular. Esta sensación es mucho mayor en zonas con pendiente fuerte y donde lo has de dar todo para seguir la senda correcta. Cuando el terreno está roto, la tracción que sentimos fue buena, sin duda, aunque aquí diremos que en comparación con una 29er equivalente sale perdiendo algo. Y lo comparamos porque ahora casi la totalidad de las marcas hacen las bicis de este estilo con ruedas 29er. De todas maneras, también se nota más ágil y rápida en la transmisión de fuerzas que una de ellas, por lo que todo queda compensado.

Si eres usuario habitual de una 29er, quizás más que hablar de compensación hay que hacerlo de cambio de chip. Tienes que pensar que estás en una doble de cross country de 26”, con sus diferencias respecto a una 29er, nada más. Por el resto, nos encanta que en Orbea hayan pensado en montar amortiguador bloqueable desde el manillar en todos sus modelos, ya que facilita mucho la optimización de la suspensión trasera en cualquier momento.

A pesar de que no pudimos hacer un test como lo hacemos habitualmente y sólo contamos con una primera toma de contacto, podemos decir que la Orbea Oiz es verdaderamente muy efectiva. El hecho de ser una 26” hace que tenga las ventajas de estas ruedas, además de que cuenta con la ayuda de la doble suspensión, si bien es verdad que si estás acostumbrado a una 29er, te sentirás raro inicialmente por su comportamiento.

¿ 26” o 29er para una XC de doble suspensión?

Teniendo en cuenta la tendencia actual del mercado, ésta fue la pregunta que nos hicimos todos los periodistas presentes al ver la nueva creación de Orbea. Y la respuesta fue: “We are not the system” (‘No estamos en el sistema’), justo el eslogan que lucían las camisetas corporativas del equipo humano de Orbea.

Los técnicos de la firma de Mallabia piensan que hay un nicho de usuarios de cross country que son reacios a las ruedas grandes y creen que la mayoría de las ventajas que ofrecen las 29er quedan más que bien suplidas por una suspensión trasera efectiva. No en vano, en el desarrollo de la bici han colaborado estrechamente Catharine Pendrel y Julien Absalon, sobre todo la primera, que utilizó uno de los prototipos de la Oiz en dos pruebas de la Copa del Mundo (Mount Saint Anne y Windham), y en ambas pruebas quedó en el primer lugar del podio, por lo que no hay más que decir… Bueno, sí, que estas victorias le ayudaron finalmente a proclamarse ganadora de la Copa del Mundo 2012.

Hablando con los ingenieros creadores de la Oiz nos comentaron que fabricarla con ruedas 29er era una opción que barajaron, pero prefirieron apostar por las 26”, ya que -según Xabi Narbaiza, Product Manager- “el hecho de poseer doble suspensión suple perfectamente algunas de las características positivas que tienen las ruedas grandes, como la tracción o la absorción extra que ofrecen las ruedas de 29er, sobre todo en terrenos pedregosos e irregulares. Contando con las ruedas de 26”, tenemos la ventaja de no tener tantas inercias en ellas, además de la altura de la parte delantera, por lo que el control en curvas es mejor, ya que la reacción de la bici es inmediata. Sabemos que no es una bici para las masas; para eso ya tenemos la Occam 29er, más divertida y más pensada para un todo uso. La Orbea Oiz es una bici de competición pura y dura. Hay que ir paso a paso. Pensamos que si hacíamos la Oiz en 29er, era como dar dos saltos respecto a la Alma, la bici que utilizan la mayoría de nuestros corredores. Es por eso por lo que de momento la hemos evolucionado con ruedas de 26”.

Con estas palabras queda patente que lo tienen muy claro en cuanto al tamaño de ruedas y por eso también han aplicado sus mejores tecnologías en la fabricación del cuadro, que realmente es espectacular. Como dicen ellos mismos, la Orbea Oiz es una bici de cross country “Born to win” (‘Nacida para ganar’). De todas maneras, siguen estando pendientes las opiniones de los riders, por lo que si éstos demandan la misma bici en 29er, estamos seguros de que los escucharán y la veremos en un futuro cercano en su catálogo. Totalmente diferente a la Oiz anterior, la nueva posee un punto de giro junto a la caja de pedalier.

La opinión de Catharine Pendrel

Representante olímpica de Canadá, es una de las mejores corredoras actuales del panorama internacional; no en vano, fue campeona del mundo en 2011 y ha sido la ganadora de la Copa del Mundo de la presente edición, certamen que ya ganó en 2010. Es también una defensora acérrima de las 26”, y de eso precisamente estuvimos hablando con ella.

– ¿Has podido ayudar en el desarrollo de la Oiz?

– Sí. Estuve probando el prototipo durante varios días y corrí con él algunas carreras. La verdad es que desde el inicio ya me gustó mucho por su efectividad, y además los resultados fueron excelentes para mí. Después pude dar mi feedback a los ingenieros para saber dónde realizar algunas mejoras. Por suerte, en Orbea me apoyan mucho y siempre nos tienen muy en cuenta a los corredores.

– ¿Qué es lo que más destacarías de la bici?

– Sobre todo su gran efectividad a la hora de pedalear. Además de esto, su comodidad, ya que al ser una doble suspensión permite que tengas más tracción que una hardtail. También su perfecta geometría, porque es idéntica a la bici con la que corro habitualmente (una Alma con ruedas de 26”).

– ¿Algún inconveniente?

– El mayor peso, aunque sean menos de 500 gramos, podría ser el único inconveniente, pero para depende de qué tipo de circuitos es mejor contar con una doble suspensión, ya que ahora son muy técnicos en la mayoría de los casos.

– ¿No crees que la nueva Oiz podría ser 29er?

– Sí, pero para mí en 26” es perfecta. Me siento mucho mejor por todo, sobre todo por la manejabilidad, ya que es pequeña como mi Alma 26”. La Alma 29er no la siento tan cercana, porque el cuadro no puede ser tan pequeño. Quiero probar una 27,5” para ver qué tal, pero de momento mejor en 26”. De todas maneras, es cuestión de gustos, y si no, mira el podio en estas últimas Olimpíadas: 1ª una 26”, 2ª una 27,5” y 3ª una 29er.

Orbea Oiz_SoloBici (13)

Ficha técnica

Orbea Oiz
G TEAM 13
6.499 euros aprox.
9,650 kg (sin pedales)
100 mm / 100 mm
CUADRO
Material: Full carbono
Tallas: XS, S, M y L
Garantía: De por vida
SUSPENSIONES
Horquilla: RockShox SID XX World Cup con mando remoto Xloc
Amortiguador: RockShox Monarch XX
TRANSMISIÓN
Pedalier: SRAM XX / 39-26 / bielas 175 mm
Casete: SRAM XX / 11-36
Cadena: SRAM PC-1090
Pedales: No incluidos
Mandos de cambio: SRAM XX
Cambio: SRAM XX
Desviador: SRAM XX
RUEDAS
Ruedas: Mavic SLRBujes: delantero y trasero QR convencional
COMPONENTES
Neumáticos: Hutchinson Python Tubeless Light 2.0”
Frenos: Avid XX. Diámetro discos: 160 mm
Manillar: FSA K-Force / 670 mm
Potencia: FSA OS-99 CSI / 100 mm
Dirección: Integrada 1” 1/8 a 1” 1/2
Tija de sillín: FSA K-Force
Sillín: Selle Italia SLR Gel Flow

MÁS INFO
Orbea. orbea@orbea.comWebsite: www.orbea.com

 

Galería de fotos

Fotos: S. Romero

Una Respuesta

  1. enderx33

    Que yo sepa en las últimas olimpiadas ganó el checo Jaroslav con su Spec 29er…no sé a qué podium se refiere…

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