Pasarse a las calas puede suponer un cambio importante, que muchos afrontan con cierto temor.

Algo tan aparentemente sencillo genera miedos entre algunos, y cierto desaire en otros, debemos decir.

Para solucionar las dudas que tengamos, la RFEC nos habla del paso a las calas para que podamos saber si nos ha llegado el momento del cambio.

Como en la práctica de cualquier deporte, si vamos bien equipados siempre es mejor. Pero lo ideal es ir creciendo poco a poco, e ir adaptando la equipación a nuestro nivel y evolución.

Un cambio en nuestro equipo es algo que debemos meditar, y estar seguros de que es el que toca para nuestro estado físico y técnica.

De entre todas las evoluciones que podemos hacer con nuestras bicis, pasarse a las calas es una de las que más dudas genera.

¿Por qué? Generalmente por desconocimiento. No saber bien qué son y para qué sirven, o sus ventajas.

Cuando te inicias en el mundo del ciclismo, es normal tener cierta reticencia a montar calas por el miedo a caerse al tener el pie unido al pedal.

Sin embargo, pasado cierto rodaje, ese miedo debería desaparecer. Si además has aumentado el número de salidas semanales y el kilometraje, sería el momento de pensar en pasarse a las calas.

¿Por qué pasarse a las calas?

En primer lugar, al quedar las zapatillas enganchadas a los pedales, provocamos que nuestra posición en la bicicleta sea más correcta.

Por otro lado, el pedaleo es más eficiente y podremos rodar más rápido.

La seguridad es otro de los motivos, y es que así evitamos el riesgo de que se nos salga el pie del pedal, perdiendo así el equilibrio.

Antes de elegir, es importante saber que hay calas para carretera y para montaña, así que aseguraros de elegir la que necesitáis.

Consejos sobre las calas

Como decíamos, aunque parezca relativamente sencillo las calas también tienen sus secretos y complicaciones.

Por eso, si no estás familiarizado, lo mejor es que te dejes aconsejar por un profesional. No solo a la hora de comprarlas, sino también en su colocación.

Ajustarlas y posicionarlas bien es muy importante para lograr una posición cómoda de pedaleo y evitar lesiones.

Aunque veréis que rápido cogéis el truco, al principio es posible que os cueste meter y sacar la cala.

Para evitar sustos innecesarios lo mejor es que al principio las ajustéis de forma que ofrezca la menor resistencia posible al soltarlas.

No os desaniméis si al principio tenéis la típica caída por quedarnos con el pie enganchado en la cala. Para evitarla, lo mejor es anticiparte y sacar el pie con tiempo. Pero todos hemos pasado por ese momento, y todos hemos acabado en el suelo alguna vez. Pero tranquilos, ¡se pasa rápido!

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