La temporada de clásicas ha empezado con muchas sorpresas. La victoria de Valgren en Omloop Het Nieuwsblad, el final al sprint de Kuurne con Groenewegen dominando o la locura vivida ayer en Le Samyn con un frío tremendo. Pero hasta ahora ha faltado algo. Las carreras no eran lo mismo.

Porque Peter Sagan todavía no ha entrado en acción sobre la superficie empedrada en lo que va de 2018. De hecho, hace mes y medio que no se pone un dorsal. Hasta ahora sólo ha competido en el Tour Down Under, pero eso se ha acabado. Este sábado, el tricampeón del mundo va a estar presente en la Strade Bianche, que esta vez tendrá las ‘strades’ más ‘bianches’ que nunca porque desde hace tres días está nevando en los alrededores de Siena.

“Ganar más Monumentos”

Sagan regresa a una parte de la temporada que se le da enormemente bien. Ya ha sido capaz de ganar nada menos que el Tour de Flandes, allá por 2016, y quiere volver a hacerlo. De hecho, una de las piezas clave en la preparación del Bora-Hansgrohe, el vasco Patxi Vila, afirma que la intención del corredor es centrarse en “ganar más monumentos”. De ahí que también vaya a estar en la Milán-Sanremo.

Kwiatkowski se impone a Sagan en Sanremo.

Precisamente la ‘Classicissima’ es una prueba que se le está resistiendo ya demasiado al tricampeón mundial. Tiene dos segundos puestos, y de hecho es bien recordado el sprint del año pasado con Kwiatkowski, completamente agónico y al límite. En cualquier caso, el eslovaco no llegará a tope, ya que el pico de forma lo tiene programado para Flandes y Roubaix. Los dos ‘monumentos’ sobre los que ha puesto el ojo en este 2018.

Quick Step suma

Por su parte, el equipo Quick Step ya sabe que no se irá de vació de esta campaña de clásicas gracias a la victoria de Niki Terpstra en Le Samyn. La clásica belga fue una verdadera locura, y lo cierto es que cada año acaba siendo de las más divertidas. Quick Step le devolvió a Direct Energie la jugada del pasado domingo en la Drome Classic francesa, cuando Lilian Calmejane derrotó a Bob Jungels y Jhonatan Narváez, ambos del conjunto azul que estaba en mayoría clara.

Esta vez los actores eran distintos, pero la situación idéntica: Terpstra y Gilbert por parte de los belgas y Damien Gaudin con el conjunto francés, además viniendo de la fuga. Terpstra y Gilbert empezaron a combinar ataques para quemar al rival. Como se tiene que hacer en ciclismo y se enseña en las escuelas de este deporte. Finalmente Gaudin cedió en el intento de Terpstra a 17 de meta. Para Quick Step las clásicas no son unas simples carreras. Son cuestión de estado.

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