Desde hace unos años, las grandes vueltas se disputan para no perderlas. Se echan de menos los que corrían simplemente para ganar, sin mirar nada más. Pero de momento la carrera sigue igualada y en los Lagos de Covadonga tampoco se ha aclarado del todo. Sí por detrás de los primeros seis puestos, que se van despegando del resto de los mortales.

Hoy Astana tenía la etapa marcada para que Miguel Ángel López recuperase tiempo, pero no ha conseguido gran cosa más allá de cuatro segundos a Simon Yates y seis a Alejandro Valverde. Y eso que el colombiano lo ha probado desde abajo, a ocho de meta y antes de la Huesera. Eso ha logrado separar el grano de la paja, con siete ciclistas claramente por encima del resto: Yates y López, Valverde, Nairo Quintana, Enric Mas, Thibaut Pinot y Kruijswijk.

Precisamente Pinot ha aprovechado los tiras y aflojas entre el resto de favoritos. Richard Carapaz y Valverde han dado alcance a López. Luego Yates ha hecho un amago y en un parón el francés ha decidido marcharse. A algo más de tres minutos en la general, Pinot tenía margen.

Y realmente ha sido el más listo. Porque el resto ha subido en un arranca-para continuo. Yates primero, luego Enric Mas, López después, han intentado coger al francés pero el resto de favoritos han cerrado siempre el hueco. Y mientras tanto, Nairo Quintana no ha intentado ni un sólo ataque en toda la subida.

Finalmente López ha conseguido unos segundos de renta, ya que Yates y Quintana se quedaron mirándose entre ellos. En un momento, incluso, el líder de la Vuelta ha hecho un claro gesto de enfado al pedir una colaboración que no estaba recibiendo. Al final, otra escaramuza más con pocos segundos entre los favoritos. Torrelavega se antoja más decisiva aún en una Vuelta montañosa. Y que se está corriendo para no perder.

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