ÉPICA PIRENAICA

Pedalear por el corazón del Pirineo, entre cumbres nevadas, salvando collados por caminos históricos, cruzando ríos revoltosos de aguas impolutas, descansando en alojamientos bike-friendly y recuperando energías con la suculenta gastronomía local.
¿Acaso no es el sueño de todo biker? Aramon Bike lo hace realidad con cuatro variantes eXtrem que convierten la clásica Pirinés Epic Trail en un nuevo reto.

Pirieneo

Texto y fotos: Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker
www.conunparderuedas.com

Hace cuatro años descubrimos la belleza y el esplendor del Pirineo oscense a través del espectacular recorrido de la Pirinés Epic Trail (Solo Bici nº 219). Hoy regresamos a los mismos valles y collados de El Sobrarbe y La Ribagorza para degustar su renovado trazado eXtrem, que propone una alternativa más técnica para cada una de las ya de por sí jugosas etapas. “El objetivo era añadir tramos de senda y trialeras a un recorrido en el que predominan los caminos y las pistas, pero sin perder la esencia de la Pirinés Epic Trail Clásica”, nos habían comentado desde Aramon Bike.
Una vez en su sede, en El Pont de Suert, Marc y Eva nos descubren los vericuetos de la ruta, al tiempo que nos entregan el pack de bienvenida, con un mapa del recorrido, el track para GPS, el rutómetro, la tarjeta chip para los controles de paso y diversos obsequios. Mañana empieza una nueva aventura. Impacientes, iniciamos el acopio de energías en el restaurante Edelweiss, donde degustamos el poderoso menú de la casa. Esto promete.

AIRE FRESCO
ETAPA 1. EL PONT DE SUERT – CAMPO
65 km / 1.570 m+
A la mañana siguiente, el desayuno del hotel Flor de Neu es de campeonato: pincho de atún con pimientos, tortilla de patatas, tostadas, croissants, queso, embutidos artesanos… ¡¡¡Así cualquiera pedalea!!!
La primera ascensión la tomamos con calma, aunque el aire fresco del Pirineo invita a pedalear incluso cuesta arriba. Subimos por pista hacia Bonansa, pasando por el pueblo abandonado de Gabarret. A partir de aquí, la variante del día nos conduce hacia el Coll d’Espina, donde tomamos un viejo camino que requiere tiento y equilibrio pero que nos lleva hasta Laspaúles sin pisar el asfalto.

Pirieneo

Desde el pueblo enfilamos el descenso hacia el barranco de La Paúl, enlazando una generosa ración de dinámicos singletracks. En lo más hondo del cañón, inmersos en un silencio universal, saltamos de una roca a otra para cruzar el río e iniciamos, con humildad, el ascenso hacia Espés empujando la bici por una pedregosa e inhumana senda. El track conecta con la ruta clásica nada más salir del pueblo y toma la pista del Coll de Selvaplana, al que llegamos por escénicos caminos, entre bosques y prados alpinos. Tras el largo descenso, ya a orillas del río Ésera, el asfalto nos conduce a toda velocidad hasta Campo, que nos recibe con una hermosa postal del Turbón al atardecer.
Una hora más tarde, en el restaurante del hotel Cotiella, saboreamos una cena suprema. Tras los postres paseamos por la parte vieja del pueblo bajo un cielo poblado por miles de estrellas. “¿Y decían que hoy llovería…?”.

Pedaleamos entre bosques y prados alpinos, disfrutando de las idílicas estampas pirenaicas.

RESPECTO A LA CLÁSICA…
La variante eXtrem añade un largo sector de sendas por el barranco de La Paúl, además de una ascensión extra a la sierra de Santa Llusia. El trazado nos pareció del todo acertado. El breve tramo en el que hay que empujar la bici para llegar a Espés queda totalmente compensado por la belleza y la emoción del resto de la variante.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.