Prueba Cannondale Topstone Carbon Lefty 1, gravel indómito

En esta prueba de la Cannondale Topstone Carbon Lefty 1 hemos tenido la oportunidad de comprobar cómo la compañía de Connecticut sigue, en buena parte, manteniendo esa capacidad de ofrecer bicis muy tecnológicas por un lado y con una personalidad única por otro. De hecho y en nuestra opinión, esta sería la frase que mejor resume la esencia, que no el funcionamiento, de esta bici de gravel con la que hemos hecho unos cuantos cientos de kilómetros.

Lo mismo que todos, pero diferente

Desde su puesta en escena, a mediados de este 2020, la Topstone Carbon Lefty viene a reforzar a la familia de bicis gravel de Cannondale. El segmento que más auge está teniendo durante los últimos años entre los aficionados y también en la industria del ciclismo, eso sí, con permiso de las eBikes.

El gravel, por tanto, se ha convertido en uno de esos nuevos nichos de mercado en los que los principales fabricantes no han dudado ni un solo instante en posicionarse, ofreciendo gamas completas de bicis adaptadas, en este caso, al uso offroad. Hablando coloquialmente, todas las marcas (o casi) cuentan a día de hoy bicis de gravel.

Ante tal aluvión de oferta pocos son los que, como Cannondale, han creído oportuno o simplemente han tenido la capacidad, de lanzar una propuesta realmente diferente.

No quiere decir esto que esta compañía ofrezca bicis de gravel de las que podríamos catalogar como convencionales, las tiene. De hecho, siempre dentro del alto nivel tecnológico al que nos tiene habituados, la firma norteamericana ya ofrece desde hace tiempo el modelo Topstone. Una gravel más al uso, con ruedas de 29» y con plataformas tanto de aluminio como de carbono.

La Topstone Carbon Lefty va, sin embargo, un paso más allá. Se trata de una apuesta de Cannondale por una bici ciertamente irreverente. Que se desmarca del paradigma del gravel y del tipo de bici que impera actualmente en este segmento. Bicis en las que estamos acostumbrados a la más pura neutralidad de conducción, a la capacidad de devorar kilómetros por pista, por encima de cualquier otra consideración.

Otra perspectiva

La configuración de la Topstone Lefty como decimos, traspasa los convencionalismos del gravel. De entrada, es una bici que aunque también admite ruedas de 29» se monta de serie con ruedas más pequeñas de 27,5». Un diámetro que también utilizan otras marcas pero que definitivamente, se ha establecido como una propuesta, a día de hoy, minoritaria en nuestro mercado.

Por otro lado, no podemos pasar por alto una de sus principales particularidades y que es su horquilla de suspensión Lefty Oliver. Una horquilla que al margen de la estética, poco tiene que ver en cuanto a funcionamiento respecto a la Lefty convencional que estamos acostumbrados a ver en la Cannonadale de montaña. La Oliver proporciona tan sólo 30 mm, pero suficientes para absorber las pequeñas irregularidades del camino y que sin embargo, le da un aire totalmente revolucionario a esta gravel.

Horquilla Lefty Oliver Carbon con 30 mm de recorrido.

Esta horquilla, que posee algunos rodamientos de agujas como la original Lefty, es una de las piezas claves de esta bicicleta. La Lefty Oliver no tiene SAG, lo que ahorra el hundimiento típico al colocarnos sobre la bicicleta y que siempre reduce parte del recorrido y de la absorción de la horquilla. Cuenta con bloque manual en la parte superior de su botella y en su versión de carbono, la que monta esta Topstone tope de gama, tiene un peso de 1.340 g.

La Lefty Oliver incorpora una tabla con presiones de aire recomendadas y de posición del dial de rebote en función del peso del biker. Su seguimiento es importante en pro de conseguir un buen comportamiento y optimizar su absorción.

El acceso al bloqueo de la horquilla se hace desde la tapa superior de la única botella, la izquierda, mediante un intuitivo dial giratorio.

Gracias a que permite utilizar ruedas en los dos diámetros estandarizados en el mercado, 27,5 ó 29», la Topstone Carbon Lefty puede montar neumáticos de hasta 47 mm con ruedas de 27,5» y hasta 45 mm en ruedas de 29». Esto da también una idea al carácter diferenciador de esta gravel, que con neumáticos notablemente más anchos que los permitidos en otras bicis de su segmento, favorece un comportamiento también muy particular en pistas y senderos.

Cannondale Topstone Carbon Lefty 1, nuestra bici de test

Nuestra unidad de pruebas es la Topstone Carbon Lefty 1, una bici con un precio de 7.499 euros, aunque en la gama existen dos modelos inferiores, el Topstone Carbon Lefty 3 y Lefty 3 woman específica para chicas con un equipamiento menos sofisticado pero un precio, al mismo tiempo, más contenido de 3.799 euros.

Esta bici en concreto viene equipada con la transmisión SRAM AXS Force, grupo con tecnología inalámbrica y concepto monoplato. Una transmisión que ya hemos probado ampliamente en otras gravel y que se adecúa a la perfección a esta disciplina, especialmente si como en el caso de las versiones más recientes, se incorporará un casete perteneciente a la familia de mountain bike de SRAM con una relación de 10-52 dientes y un rango por tanto del 520%, con el que se puede subir prácticamente todo.

Transmisión a la altura, una SRAM AXS para la Topstone tope de gama.

El cuadro es visualmente muy potente. Con formas angulosas y musculosas. Tubos oversize con un imponente tubo diagonal de sección cuadrada. Destaca también y especialmente la asimetría del tubo de sillín, tanto en sentido transversal como longitudinal, en un genial ejercicio de ingeniería para adaptarse mejor a las fuerzas recibidas desde el lado derecho (el del plato y la transmisión) y para permitir al mismo tiempo la ubicación de la rueda trasera muy cerca del eje de pedalier.

Como ocurre en todas las bicis gravel de carbono de Cannondale, este cuadro posee la tecnología exclusiva KingPin, que consiste en un punto de giro y a l vez de unión entre los tirantes y el tubo de sillín. Esta solución, exclusiva de Cannondale asegura, según el propio fabricante una flexión vertical de la parte trasera del cuadro de hasta 30 mm incluyendo la acción de la tija de carbono con tecnología SAVE, también con propiedades de absorción.

Este es el punto de giro que da vida al sistema KingPin y que dota de 30 mm de flexión a la trasera de esta bici.

Cómo va la Cannondale Topstone Carbon Lefty 1

A los mandos de la Carbon Lefty 1 se percibe, rápidamente, que no estamos ante una gravel convencional. Ya en la primera curva o el primer sendero revirado en el que decides entrar, se nota cómo esta bici está dotada de una agilidad y maniobrabilidad bastante superior a la media de las bicis de su segmento.

La medida de rueda contribuye fundamentalmente a esta facilidad de pilotaje, es evidente. Esto es lo mismo, no lo vamos a negar, que le ocurriría a otra bici de gravel con ruedas de 27,5». Sin embargo, esta sensación de manejabilidad, de llevar la bici por donde quieres, de dibujar curvas casi imposibles, está todavía más potenciada en esta Cannondale gracias al grip que aportan de los neumáticos de 47mm con más agarre y absorción y al filtrado de las vibraciones también por parte del cuadro y de la horquilla Lefty Oliver.

Tenemos claro que las prestaciones de la bicicleta serían distintas, inferiores en todo caso, si especialmente el cuadro y la horquilla, no aportasen esa capacidad de absorción.

Los hasta 30 mm de recorrido vertical en ambos ejes de esta bici suponen ese extra de comodidad que, al mismo tiempo, no suponen o al menos no lo percibimos así, una pérdida de energía o rendimiento. Su beneficio en cambio es que la bici además de ser más confortable, es más precisa al suavizarse las vibraciones y contribuir así a su estabilidad.

La Topstone por tanto se siente rápida de reacciones y fácil de llevar en cualquier trazada y eso que no es una gravel especialmente ligera. Algo que por otro lado es lógico. No olvidemos que monta una horquilla de suspensión en el tren delantero, a diferencia de lo que ocurre con la práctica totalidad de la competencia, que usan horquillas convencionales, sin suspensión, más ligeras.

De todos modos, la sensación de pilotaje es de fluidez, agilidad y reactividad absoluta.

Confort para los devoradores de kilómetros

En las distancias largas, además, la Topstone Carbon con horquilla Lefty Oliver aporta ese confort que sólo se aprecia de verdad cuando llevamos muchas horas sin descanso sobre el sillín. La menor vibración del manillar se aprecia cuando las pistas son especialmente rugosas. En paralelo, el sistema Kingpin hace lo propio en la parte trasera, mejorando la comodidad y retrasando la fatiga de la espalda o zona lumbar.

Procedente de las bicis de carretera de gama alta de Cannondale, la Topstone adopta este manillar de carbono, realmente racing para tratarse de una gravel.

Estamos convencidos que esta particularidad de la Topstone Carbon Lefty encajará a la perfección con los usuarios más amantes del gravel de largas distancias y que prefieran un plus de absorción y manejabilidad en detrimento de la mayor velocidad a ritmos estables y pistas de lo que ofrece una bici de 29′ (aunque esta Topstone podría convertirse también a esta medida).

De todos modos, para este tipo de uso, de largas distancias, echamos en falta la inclusión de un manillar con flare o curvatura hacia el exterior, tal y como se emplean en otros modelos de gama inferior de la Topstone. Cannondale en este caso ha querido implementar un manillar más racing, acorde con un usuario que prioriza la velocidad más que el endurance y el control de la bicicleta. En ese sentido, cada uno deberá reflexionar sobre qué opción le conviene, aunque si prefiere la de las largas distancias, quizás debería optar por un cambio de manillar más abierto.

Las WTB Venture 47 mm permiten un buen agarre, sobretodo por el uso de bajas presiones.

Para correr o para viajar

La Topstone Carbon Lefty sirve para ambas cosas, evidentemente. Para correr a velocidad vertiginosa y divertirte como un enano en pistas y senderos como no lo podrías hacer con otra gravel. Con una bici que ofrece un golpe de pedal enérgico y una facilidad de pilotaje asombrosa.

Pero también permite viajar y pedalear durante horas con un extra de confort y absorción.

Seguramente, alguien podrá poner algún pero a esta bici en cualquiera de estas dos facetas. A la hora de correr, por ejemplo, es cierto que no hay nada como unas ruedas de 29», siempre y cuando discurramos por pistas, claro está. Mientras que a la hora de viajar alguien puede reprochar la falta de un manillar de apoyo más ancho o la capacidad de portar bultos en la horquilla.

Sin embargo, esa combinación de comportamientos, ese perfil tan particular es lo que a nuestro entender, hace realmente especial y única a esta Topstone. Una bici que cómo decíamos al inicio de este artículo, es fiel reflejo de la esencia más pura y primaria de Cannondale. Una bici tecnológica y con soluciones únicas y exclusivas en su segmento.

Fotos: Jesús Andrés Fernández

 

Ficha técnica

Cannondale Topstone Carbon Lefty 1

Precio: 7.449 euros

Peso: 10,085 kg (En talla L y sin pedales)

Cuadro: Carbono BallisTec con sistema de suspensión trasera KingPin. Compatible con tija telescópica.

Suspensiones: Lefty Oliver Carbon. 300 mm reorrido, 55 mm offset.

Manetas: SRAM Force AXS

Cambio: SRAM X01 Eagle eTap

Cadena: SRAM X01 Eagle

Casete: SRAM X01 (10-50) Versiones venideras pasará a ser 10-52.

Frenos: SRAM Force eTap AXS 160 / 160 mm

Ruedas: Hollowgram 23, Superlight Hi-Impact Carbon, 28h, 23 mm anchura interna, tubeless ready.

Neumáticos: WTB byWay TCS Light, 650 47mm (delantera) y WTB Venture TCS Light 650 47mm (trasera)

Manillar: HollowGram SAVE System Bar carbon, 420 mm.

Potencia: HollowGram SAVE aluminio -6º

Tija: HollowGram SAVE Carbon 27,2 mm / 350 mm

Sillín: Fabric Scoop Shallow Race, raíles de titanio.

Más información, en la web oficial de Cannondale.

 

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