Prueba: manillar integrado Bontrager RSL MTB para XC
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Prueba: manillar integrado Bontrager RSL MTB para XC

Tecnología, estética, integración, rigidez y ligereza. El combo de manillar y potencia Bontrager RSL MTB reúne todas estas cualidades en un cockpit que hará las delicias de los propietarios de una Trek o de cualquier otra bici, siempre que busquen sofisticación y máximo rendimiento.

Por Ramón Pérez

Esto es posible ya que el manillar no solo permite utilizarse con direcciones Knock Block de Trek, (donde se consigue una integración total) sino que, gracias a la incorporación de dos adaptadores, podemos, como ha sido nuestro caso, instalar el manillar Bontrager RSL MTB en cualquier bicicleta con tubo de horquilla 1/1,8.

Antes de desgranar sus cualidades en marcha, nos gustaría detenernos en el apartado estético. Se trata de un diseño limpio y elegante, con un único acabado en negro mate y logo dorado, líneas finas y una potencia sobredimensionada. Con el montaje de este componente la estética y deportividad de la bici que se vea beneficiada de ello subirá varios enteros.

Detalle del logo RSL en el manillar Bontrager RSL MTB

Vale, el manillar Bontrager RSL MTB es muy bonito. ¿Pero hay algo más?

En marcha: marca las diferencias

Cabe destacar que el modelo que hemos probado es el destinado a Cross Country, pero existen hasta 5 versiones incluyendo disciplinas Trail y Enduro con diferente ancho, elevación (rise) y longitud de potencia. En este artículo de lanzamiento analizábamos todas las opciones disponibles.

De este modo, nuestro manillar de test es de 750 mm de ancho, diseño plano (rise de 0 mm) y 80 mm de potencia, con un ángulo negativo de 13º. Su peso es de 230 gramos y su precio, 399,99 €.

Perspectiva frontal del manillar Bontrager RSL MTB

Todos los manillares integrados Bontrager RSL MTB, independientemente de la modalidad, están fabricados en carbono OCLV, el mismo empleado en los cuadros de Trek. El RSL MTB mejora, y mucho, el rendimiento de un cockpit tradicional. Sin elementos de apriete y gracias a la unión sólida de ambos componentes (manillar y potencia) aumenta considerablemente la rigidez de la dirección de la bicicleta. La forma de delta de los tubos y la rigidez del carbono eliminan en buena medida las torsiones derivadas de tirar con fuerza del manillar.

Detalle del extremo del manillar Bontrager RSL MTB

Asimismo, la sensación de control de la dirección se ve acrecentada notablemente, con una respuesta más rápida y rígida. En situaciones de máximo estrés, en subidas técnicas o muy verticales, por ejemplo, el manillar no se retuerce nada respecto a la potencia, algo de lo que sí adolecen otros combos integrados ultraligeros.

La robustez del sistema queda patente cuando apreciamos el amplio margen de superficie libre que nos queda tras instalar los puños, las manetas y el pulsador. Con un par de apriete moderado conseguimos que se queden totalmente aferrados, síntoma de que se ha empleado el material suficiente para lograr total fiabilidad.

Detalle del manillar Bontrager RLS MTB montado
Montado en la bici, se aprecia la angulación negativa de la potencia.

En rutas de larga distancia, apreciamos cierta filtración, aunque no es ni mucho menos su fuerte. No hemos de olvidar que este tipo de manillares integrados buscan ligereza y rigidez, por lo tanto, resulta inevitable sentir con mayor ímpetu las irregularidades del terreno. Afortunadamente, también supone una sincronización perfecta entre nuestro comando desde el manillar y la respuesta de la rueda, como si formaran un único combinado.

Un buen detalle, de esos que justifican su precio, es la tornillería de titanio incluida de serie, así como la posibilidad de incorporar soportes para ciclocomputador o luces frontales gracias al montaje Blendr de Bontrager. Una pequeña y discreta rosca en la parte frontal del manillar nos da acceso a este montaje sin saturar la zona superior.

Detalle del anclaje Blendr del manillar Bontrager RSL MTB

Uno de los motivos por los que muchos bikers aún no se han decidido a montar un manillar integrado de carbono en su bici, como el Bontrager RSL MTB, es por las posibles limitaciones biomecánicas. La firma norteamericana es consciente de ello y, para mitigarlo, este modelo de Cross Country de diseño plano está disponible con tres longitudes de potencia (70, 80 y 90 mm), eso sí, siempre conservando el ángulo de -13º. Además, ambos extremos poseen guías marcadas de 40 mm para facilitar su corte si queremos estrechar la longitud respecto a los 750 mm originales.

Conclusión

Después de probar el manillar Bontrager RSL MTB en una bicicleta de XC súper deportiva, podemos concluir que este tipo de combos (y este manillar en concreto), son necesarios para extraer todo el potencial a una MTB de alto rendimiento.

La mejora en el manejo y respuesta de la dirección es palpable desde el comienzo y además se elimina cualquier atisbo de torsión, tanto en comparación con un conjunto de manillar y potencia tradicional como con otros combos integrados de menor nivel que éste.

A su favor juega, además, que estéticamente se integra a la perfección con cualquier tipo de bicicleta, sin obligatoriedad de que deba ser Trek. Su trazo fino y acabado en un discreto negro mate combina con todo tipo de cuadros.

Entre los aspectos a mejorar, nos gustaría que se ofreciese con más posibilidades de ángulos en la potencia, sobre todo con posiciones más relajadas y menos deportivas, de tal forma que se abriera a un mayor espectro de usuarios.

Ficha técnica / Manillar Bontrager RSL MTB

Modalidad Cross Country, Maratón
Material Fibra de carbono OCLV
Colores Único (negro mate)
Longitud 750 mm
Potencia 70, 80 (probado) o 90 mm
Ángulo potencia -13º
Elevación 0 mm
Peso 230 gramos
Precio 399,99 €
Más info Site específico en la Web oficial de Trek España

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