Prueba Merida Ninety-Six RC 9000, preparada para el XC del futuro

Pocas bicicletas se han ganado el derecho a ser consideradas historia del Mountain Bike, y la Merida Ninety-Six es una de ellas. Nacida en 2008 como arma infalible para el Multivan Merida, una de las escuadras de XC más potentes en la época, a sus espaldas acumula multitud de triunfos en Mundiales y Copas del Mundo.

La segunda generación data de 2015, y sobre aquella montura llegaron las ruedas de 27,5 y 29 pulgadas, multitud de desarrollos nuevos y éxitos para bikers de la talla de José A. Hermida o Gunn Rita Dahle.

Segunda generación Merida Ninety-Six

La Merida Ninety-Six de 2016, con horquilla RockShox RS1, se estrenó con montajes para ruedas de 27,5 y 29 pulgadas.

No obstante, el Cross Country ha evolucionado a pasos agigantados en los últimos años y la doble suspensión de Merida era una de las bicicletas que más demandaban una renovación para adaptarse a las exigencias de la disciplina.

La espera ha merecido la pena a juzgar por el excelente producto que ha logrado Merida con la última actualización de la Ninety-Six, una bicicleta que parte desde cero y es tan capaz que puede oscilar desde el XC más técnico hasta el Trail ligero, pasando por largas rutas de Maratón.

Nueva Merida Ninety-Six RC 9000

La gama Merida Ninety-Six 2021 está compuesta por cuatro modelos, con un precio de partida de 4.199 euros. Desde Solo Bici hemos tenido la oportunidad de exprimir la versión de mayor rango, la Ninety-Six RC 9000, a un precio de 8.890 euros y acompañada por una selección de componentes a la altura de su exclusividad. Veamos cómo es en forma y fondo.

Merida Ninety-Six RC 9000

Partiendo de cero

El paquete de novedades respecto a la anterior versión Merida Ninety-Six es casi interminable. El nuevo cuadro se presenta en dos acabados (o calidades), aunque sólo el montaje RC 9000 que hemos probado está equipado con el marco de fibras CF5 al completo, que registra un peso declarado por Merida de 1.695 gramos en talla M. El resto de la gama recurre a un marco formado por fibras CF4 con un peso que asciende ligeramente a 1.854 gramos.  

Estéticamente es un cuadro elegante de líneas afiladas que integra multitud de soluciones prácticas. Desde un anclaje para accesorios bajo el tubo horizontal hasta el montaje Flat Mount de la pinza del freno trasero.

Detalle del anclaje extra en el cuadro

Siguiendo la tendencia de esta temporada entre multitud de marcas, recurre a un pedalier roscado en lugar de Press Fit, para facilitar su mantenimiento y evitar la aparición de ruidos, a pesar de incrementar sensiblemente su peso.

Además, todos los montajes incluyen un discreto guiacadenas muy bien integrado. No obstante, la innovación más llamativa es la ingeniosa entrada de los cables desde el cuadro de mandos. Merida ha diseñado una dirección específica para este modelo, denominada Wire Port, dotada de dos orificios que sirven de entrada para las fundas procedentes del freno, la tija y el cambio. De este modo, el cuadro sólo cuenta con una entrada para el bloqueo del amortiguador, dejando un acabado muy limpio y estético.

Dirección Wire Port

Una lástima que esta dirección Wire Port no incluya un sistema autoblocante que evite roces en el cuadro por impacto del manillar. Un detalle presente en muchas bicicletas de precio inferior y que en este modelo consideramos necesario habida cuenta de su precio.

Merida Ninety-Six en terreno técnico

Absorción ‘race ready’

A pesar de que la ubicación del amortiguador apenas ha cambiado respecto a la última Ninety-Six y que conserva la sencillez del esquema monopivote, estrena un nuevo sistema de suspensión en el que se ha eliminado cualquier punto de giro con rodamientos en el basculante.

Este sistema, denominado P-Flex, recurre a la propia capacidad de flexión del carbono para completar la absorción de la trasera, una decisión totalmente extendida en el XC actual y que garantiza un ahorro de peso y ganancias en términos de rigidez, a costa de perder cierta sensibilidad.

Detalle del cuadro Merida Ninety-Six RC 9000

No obstante, Merida ha dotado a esta suspensión de mayor progresividad, cifrada según la marca en un 7% más. En la marcha, es muy perceptible esa sensibilidad inicial ante pequeños obstáculos que se va ‘endureciendo’ en el tacto hasta un último tramo del recorrido, mucho más seco, que nos permite afrontar mayores obstáculos a gran velocidad sin temor a hacer tope con facilidad.

Debido a esta absorción sensible a baja velocidad, se hace obligatorio recurrir al bloqueo remoto para escapar de la ligera contaminación de la pedalada que sufrimos en los repechos más exigentes.

Subida exigente con la Merida Ninety-Six

Para reforzar toda la estructura, se han instalado rodamientos sobredimensionados con tornillería Non-Slip Tightenning, introducida por primera vez por Merida en la One Twenty. Los ejes de pivote se pueden regular desde un solo lado con una llave Torx 30 sin necesidad de fijar el lado opuesto del tornillo.

El esquema de suspensión es compatible con la instalación de dos portabidones, un requerimiento, según la propia marca, procedente del mismísimo José Hermida. Un detalle funcional que refleja el rango de uso de la nueva Merida Ninety-Six RC 9000, abarcando rutas y competiciones de larga distancia. Para lograrlo han recurrido a un anclaje específico para este cuadro, no muy estético, aunque sí muy práctico.

Unión del cableado

Geometría camaleónica

Apenas hemos entrado a analizar el comportamiento en marcha de la nueva Merida Ninety-Six RC 9000, y es que en gran medida está condicionado por la geometría proyectada. La firma asiática se ha sobrepuesto del conservadurismo de la anterior versión con una geometría muy deportiva.

El reach es más largo y la altura del cuadro es menor, lo que nos confiere una postura tendida que invita al ataque. Además, el ángulo del sillín se erige a 76,5º para facilitar un pedaleo muy vertical de acción directa sobre las bielas.

Merida Ninety Six RC 9000 a gran velocidad

En el lado opuesto, la dirección se lanza a 68,5º y se combina con una potencia corta (70 mm) y un manillar ancho (740 mm). Esto, unido a la presencia de tija telescópica en todos los montajes, (de 150 mm en talla M, una medida poco habitual en este segmento), rebaja más aun el centro de gravedad y la Ninety-Six se destapa además como una poderosa bajadora.

La nueva Merida Ninety-Six 2021 se destapa como una poderosa bajadora

La rueda delantera tan adelantada transmite mucha confianza que, a su vez, se ve refrendada por la progresividad de la suspensión y la estabilidad del conjunto. Su genética ‘racing’ está presente en todo momento y nos pide velocidad punta desde la primera pedalada, con suma capacidad de adaptación cuando decidimos salir de las pistas anchas para afrontar senderos retorcidos u obstáculos propios de modalidades más radicales.

Para quienes quieran explorar estas sensaciones de forma más exagerada, Merida ha lanzado un montaje específico que responde a la nueva generación de Down Country. Una Ninety-Six de 120 mm de recorrido y geometría más lanzada.

Merida Ninety-Six 8000

La nueva Merida Ninety-Six cuenta con una versión Down Country de 120 mm.

Montaje de lujo

La Merida Ninety-Six RC 9000 es la cúspide de la gama, una bicicleta con estatus de Copa del Mundo nacida para portar un dorsal al frente. Para ello, la marca se sirve de algunos de los mejores componentes que puede proporcionar el Mountain Bike actual.

El set de suspensiones recurre a la serie Factory de Fox, con una horquilla Float 32 Step Cast y un amortiguador Float Factory ambos con acabado Kashima. El bloqueo de ambas piezas es dual y se activa mediante un mando giratorio firmado por RockShox e instalado en el puño izquierdo. Un acierto a nuestro entender, que a buen seguro se extenderá en otras bicis de XC, puesto que facilita la integración del mando de la tija telescópica y deja un cockpit más despejado.

Mando TwistLoc

En la transmisión Merida permanece fiel a Shimano y, de hecho, el gigante nipón equipa el cambio de toda la gama Ninety-Six. La tope de gama, por tanto, recurre al exclusivo Shimano XTR, con un desarrollo muy versátil y rodador, dado por el cassette de 10-51 dientes y un plato de 34 dientes.

Cabe destacar que el grupo XTR no está íntegro, puesto que en las bielas se ha preferido optar por un juego Race Face Next SL, fabricado en fibra de carbono, en lugar del aluminio hueco de Shimano. Una forma de añadir un toque de distinción a este montaje y arañar unos gramos, ya que pesan algo más de 100 gramos menos.

Bielas Race Face Next SL

Quizá echamos en falta un montaje equipado con transmisión electrónica de RockShox, algo que hubiera dado más empaque a la familia Ninety-Six; pero la ligereza, precisión y suavidad del grupo mecánico de alta gama de Shimano sigue siendo una absoluta referencia en el sector.

Las ruedas, por su parte, recurren a la eficacia de un sello tan contrastado como DT Swiss, en este caso con un set XRC 1501 Spline One, la nueva generación de ruedas para XC de alto rendimiento de la firma suiza. Propone llantas de carbono de 30 mm de ancho con bujes 240 de 36 dientes. La palanca del eje es extraíble y en su interior oculta dos llaves allen.

Eje trasero de la rueda

El peso de este juego de rudas es de 1.544 gramos y están ‘vestidas’ con unos neumáticos Maxxis Rekon Race de 2.25 pulgadas. No obstante, el cuadro permite el montaje de cubiertas de 2,35 como la que incluye nuestra unidad de pruebas en la rueda delantera, un ‘upgrade’ recomendable para mejorar la tracción y la seguridad de una bicicleta que pide ‘caña’ desde la primera toma de contacto.

El peso de este modelo, en talla M, asciende a 10,5 Kg sin pedales, una cifra notable si tenemos en cuenta que incorpora de serie una tija telescópica no concebida para el XC.

Por último, la nueva Merida Ninety-Six RC 9000 se puede adquirir en este discreto, aunque elegante, color negro brillo, o bien en un llamativo color turquesa.

 

A favor

  • Geometría deportiva, aunque polivalente.
  • Diseño actualizado, muy atractivo.
  • Ligera y con un montaje funcional.

En contra

  • Carece de dirección autoblocante para proteger el cuadro.
  • Sin alternativa con transmisión electrónica en este modelo de alta gama.

 

Ficha técnica Merida Ninety-Six RC 9000

General

Precio: 8.899 €

Peso: 10,5 Kg talla M sin pedales

 

Cuadro

Material: Fibra de carbono CF5

Tallas: S, M, L, XL

 

Transmisión

Cambio: Shimano XTR Shadow+

Mandos de cambio: Shimano XTR

Pedalier: BSA 73mm, bielas RaceFace Next SL 34 dientes, 175 mm

Cassette: Shimano XTR 10-51 dientes

Cadena: Shimano XTR

 

Suspensión

Horquilla: Fox 32 Factory Float Step Cast 100 mm

Bloqueo: RockShox Twistloc

Amortiguador: Fox Factory Float

 

Frenos

Frenos: Shimano XTR

Discos: Shimano RT-MT900 180/160 mm

 

Ruedas

Llantas: DT Swiss XRC 1501 Spline One

Bujes: DT Swiss 240

Cubiertas: Maxxis Rekon Race TR EXO 120 TPI 29×2.25”

 

Componentes

Manillar: Merida Team CC 740 mm

Potencia: Merida Team CC II -8º 70 mm

Sillín: Prologo Scratch M5 Pas

Tija de sillín: Fox Transfer 150 mm

 

Más información

Contacto: info@meridaswe.com

Website: página oficial Merida España

 

 

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