El tópico de “solo le falta el dorsal” se cumple al dedillo en esta Radon Jealous que hemos probado. Una purasangre de apenas 9 kg con la que competir en cualquier carrera y con lo más interesante: un precio que no te vas a creer. ¿Que cuánto cuesta? Sigue leyendo…

Seguro que muchos ya la conocéis, pero para quien aún no lo sepa, Radon es una joven marca de bicicletas alemana que ha experimentado un interesante crecimiento en los últimos dos años. Y lo ha hecho, y esto es casi inevitable mencionarlo, siguiendo el camino abierto en su día por una marca compatriota, como Canyon. Es decir, Radon comercializa también sus bicicletas exclusivamente por Internet, por lo que así puede ofrecer unos precios imposibles de igualar por la mayoría de los fabricantes que optan por el modelo de venta tradicional, basado en la distribución con una red comercial y la venta en la tienda física. Un método de venta que supone un sustancial ahorro al comprador o al acceder a una bicicleta de gama superior en comparación con marcas que se venden en tienda. Sin embargo, presenta el inconveniente de la dificultad para poder ver tu bicicleta antes de comprarla.

Sea como fuere y como ejemplo de compra maestra por Internet, encontramos esta Jealous que probamos este mes en Solo Bici. Se trata de una hardtail para XC y totalmente equipada de serie para competir, sea cual sea tu nivel de exigencia. La Jealous 9.0 SL cuenta con cuadro de carbono, horquilla FOX Float 32 SC Factory, grupo SRAM monoplato 1X11, ruedas DT Swiss como principales componentes y un precio de apenas 3.000 euros. Y como la Jealous, otros tantos modelos de todos los que componen el catálogo de esta marca, en la que hay bicis de montaña desde los 100 mm de recorrido hasta las de downhill de 200 mm, sin olvidar familias de carretera, e-bikes o trekking.

ADN Racing

Con este modelo Jealous, Radon pone a disposición del usuario una bici con la misma plataforma que han utilizado los corredores del equipo de Copa del Mundo que la propia marca ha mantenido durante esta ya finalizada temporada 2017. Un equipo de XC capitaneado por Mathias Flücliger y con el que, sin duda, han obtenido una valiosa información para seguir evolucionando bicis como esta.

Todas las Jealous comparten un cuadro con la misma geometría, y dos tipos de carbono; uno más económico y otro de alto módulo, que pesa 890 g en talla S y que montan las Jealous de más alta gama, como es el caso de esta 9.0 SL. Todo ello da lugar a una familia Jealous que se inicia en los 2.000 euros para usuarios con menos presupuesto y/o pretensiones, hasta una exclusiva versión LTD de 6.499 euros que sin embargo nos parece de lo más económica a tenor del equipamiento de auténtico lujo que ofrece.

De cualquier modo, el modelo Jealous 9.0 SL que probamos es, a nuestro juicio, una de las primeras bicis de esta gama con un equipamiento realmente top para poder competir con absolutas garantías en cualquier prueba de XC, desde las más locales hasta, por qué no, pruebas de la Copa del Mundo. Y todo ello con un precio de 3.599 euros rebajados actualmente, y hasta agotar existencias, hasta los 3.000 euros. Un precio por el que en ninguna otra marca de las que venden en tiendas físicas puedes encontrar una bici de carbono con el mismo o similar equipamiento.

Geometría según dictan los cánones

Radon Jealous 9.0 SL lateral

Las medidas de la Jealous, como no podía ser de otra manera, transmiten unas sensaciones totalmente racing en su conducción. Con un ángulo de dirección de 69,6º y un tubo horizontal bastante largo de algo más de 624 mm se comporta de manera estable en descensos pronunciados y técnicos, mientras que la rigidez del carbono y unas vainas de 432 mm de longitud, medida estándar tratándose de una bici de XC, permiten una buena reactividad de la bicicleta a la hora de exprimir tus fuerzas en aceleraciones y cambios de ritmo.

Lo cierto es que la geometría de esta bici se encuentra dentro de los parámetros habituales de las bicis más competitivas en este segmento; tubo horizontal largo, ángulo de dirección de menos de 70ª, vainas cortas de apenas 430 mm y ángulo de tubo de sillín cercano a 74º (73,6º, en este caso). Solo una pipa de dirección ligeramente más alta que sus competidoras, 120 mm, supone un elemento algo discordante que, en cambio, apenas se aprecia en marcha. La Jealous se deja llevar con facilidad. Es rápida de reacciones y, sin ser extraordinaria en este sentido, es bastante manejable al entrar en las curvas. Su capacidad de aceleración nos parece sobresaliente, algo a lo que seguro también contribuye la estructura oversize de su pedalier y el perfil alto y robusto de sus vainas.

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