En 2015 se vendieron en España, al consumidor final, 1.103.839 bicis a través de los canales de distribución, lo que supone un incremento de 1,4 más que en 2014.

Fotos: Eurobike

Hay cierto runrún en el sector de que las ventas de bicicletas están un tanto estancadas, que la tendencia en el último ejercicio no estaba siendo tan buena como todo el mundo decía y como se esperaba, pero los datos que se extraen del estudio realizado por el Observatorio Cetelem Consumo España 2016, centrado en el sector del ciclismo, caminan en otra dirección. En esta ocasión, el estudio –en el que se ha colaborado con AMBE, la Asociación de Marcas y Bicicletas de España– constata que el mercado ciclista en España está muy vertebrado como un canal específico dentro del sector de artículos deportivos, donde el gran volumen de ventas está controlado por el comercio especialista.

A excepción de grandes cadenas multideporte y alguna gran superficie, hay muy pocos comercios multideporte que trabajen con el deporte de las dos ruedas. En 2015, el número de comercios del sector de artículos deportivos alcanzó un total de 9.105 tiendas, lo que representa un incremento del 3,14 % respecto al estudio anterior, el de 2014. Y del total de comercios deportivos que operan en España, un 33,5 % corresponde a productos de ciclismo.

Las bicis eléctricas no arrancan
El pasado año se vendieron en España, al consumidor final, 1.103.839 bicicletas, a través de todos los canales de distribución, lo que supone un crecimiento del 1,4 % más que en 2014, siendo el aumento de casi un 8 %. Por modalidad, las bicis más vendidas fueron las de montaña, seguidas por las de niños y en tercer lugar las de ciudad.

No aparecen todavía en posiciones de privilegio las ventas de bicis eléctricas, por más que la mayoría de los consumidores españoles, un 70 %, declarara que conoce su existencia, con un conocimiento mayor por parte de los hombres y en la franja de edad comprendida entre los 35 y los 44 años, con un 78 %. Y es que solo un 21,9 % de los encuestados ha respondido afirmativamente cuando se le ha preguntado si había probado alguna vez una bicicleta equipada con pedaleo asistido. La mayoría, un 57 %, no ha adquirido una bici eléctrica por su elevado precio (57 %), por un 37 % que no le interesan, un 21 % que le preocupa que se la roben, un 15 % por el peso y un 10 % por la autonomía.

Sabido que el comprador español consume ciclismo, la pregunta que surge es la siguiente: ¿cuál es el gasto medio? Partiendo de la base de que el sector del ciclismo facturó casi 1.500 millones de euros en 2015, el gasto medio se situó en los 294 euros, que se dispara hasta los 307 euros cuando se compra en la tienda física y baja hasta los 265 cuando se compra on line, lo que a buen seguro genera más de alguna sorpresa entre vosotros, lectores; aunque hay que destacar que el producto que tiene más peso en la tienda on line no son los accesorios, sino el textil, con un 31 %.

Y ¿qué es lo que se compra en una tienda de ciclismo? Pues la mayoría de las personas que han dirigido sus pasos hacia una tienda física o han tecleado algunas de las páginas que están en la mente de todos han comprado principalmente una bici (48 %), seguido por el calzado (35 %), mientras que los cascos y componentes (23 %) ocuparon el tercer lugar, seguidos del textil, con un 22 %, y las herramientas, con un 6 %.

Tiendas especializadas
Por tipo de bicicleta, el gasto medio es mayor en las bicis de carretera, y no por un poco, sino por bastante. 760 euros es el gasto medio al adquirir una bici de carretera, mientras que en una de mountain bike está en los 483 euros, por los 179 de una bici de ciudad y los 111 de una bici de niño. Pero ¿dónde se realizan estas compras? ¿En qué tipo de tiendas? En el sector del ciclismo, los compradores tienden a confiar más en las tiendas especializadas, quizá por la confianza o por el conocimiento de lo que tienen entre manos. Lideran el ranking de preferencias con un 48 %, aunque solo cuatro puntos por encima de las cadenas multideporte, y llama la atención que solo el 24 % afirma haber realizado sus compras en las grandes superficies.

Una tendencia que se acentúa en la compra de bicicletas. En este caso, un 68 % de ellas se adquirieron en las tiendas especializadas, muy por encima del 22 % que las adquirieron en las cadenas multideporte y del 16 % que lo hizo en grandes superficies. Conforme, se compra en la tienda y se compra en la red, pero, qué motivos nos llevan a comprar en una plataforma u otra, o en las dos. Pues las razones son divergentes, a tenor del mayor uso que se da a una bicicleta comprada es el deportivo los motivos contestados. Así, los consumidores que acuden a una tienda buscan precio (90 %), calidad (53 %) y variedad de productos (39 %), una situación distinta cuando nos conectamos a la red y buscamos adquirir algún artículo ciclista ya sea a través del móvil, del portátil, del ordenador de sobremesa o de la tablet. Los compradores habituales y los ocasionales de la compra on line buscan, por encima de cualquier otra cosa, el precio (84 %), la facilidad de pago (56 %) y un detalle que es muy importante en cualquier otra compra que se realiza en Internet: la rapidez y comodidad en el proceso de compra, lo que prioriza un 45 % de los encuestados.

Tirando de ahorros
En cuanto al medio de pago, los españoles preferimos pagar en metálico, con un 65% que esperan hasta tener el suficiente dinero ahorrado; muy por encima de la tarjeta de débito (23 %), de la tarjeta de crédito a fin de mes (12 %) y la financiación solicitada en banco o caja (7 %). Con todo este material pidiendo a gritos ser empleado, la mayoría (82 %) le da un uso deportivo, mientras que los que lo utilizan para el transporte diario se quedan solo en un 28 %, y son sus mayores adeptos los de edades comprendidas entre los 25 y los 34 años.

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