Esta semana estuvimos en la presentación oficial de la amplia oferta cicloturista que se ofrece con la marca RAK Pirineos, en el Pirineo navarro y francés. Con una potente web puesta en marcha desde hace aproximadamente un año, el Ayuntamiento de Auritz-Burguete, el Gobierno de Navarra y la Fundación Caja Navarra impulsan esta iniciativa que pretende dar a conocer a los aficionados ciclistas una amplia oferta de rutas en bici de carretera, montaña, gravel y bicis eléctricas.

A la doble jornada de presentación acudieron, además de autoridades locales y prensa, algunos exciclistas profesionales como Xabier Zandio (ex-Sky) y Juanjo Oroz (ex-Euskaltel y actual director deportivo del Lizarte). RAK es el acrónimo de Ruta de los Akelarres, un nombre que hace referencia a la histórica presencia de brujas y brujos en estas tierras fronterizas del norte de Navarra. La localidad de Burguete es el centro a partir del cual se sitúan la mayoría de las rutas propuestas por el RAK y que se pueden consultar desde una web que ofrece toda la información útil para el aficionado: perfiles, mapas, nivel de las rutas, altimetrías, desniveles, localizaciones, servicios, etc. También desde la propia página, se pueden contratar servicios de guía y/o transporte de maletas para quienes quieran completar las propuestas de grandes rutas por etapas.

Subiendo Arnostegi por Honto junto a Xabi Zandio y Juanjo Oroz (Foto: Andoni Epelde).

La esplendorosa Selva de Irati y el coloso del Larrau formarían el límite oriental del territorio RAK, mientras que el valle del Baztán marcaría el límite occidental. Un territorio montañoso, salvaje y verde como pocos y que se vertebraría en torno al Camino de Santiago, que atraviesa este gran círculo del RAK desde Saint Jean Pied de Port, punto de inicio del Camino Francés.

Los Pirineos más duros y salvajes

Al norte, las poco conocidas y abruptas montañas del Pirineo navarro-francés, unas montañas que apenas superan los mil metros de altitud pero que encierran algunas de las subidas más duras de la cordillera. Muy pocos aficionados al ciclismo de carretera conocen las muchas posibilidades y retos que propone esta zona, aunque algunos pudieron ver una buena muestra en la etapa de la Vuelta a España 2016 con final en el Aubisque; una jornada que se inició con la espectacular subida al Ahusky (llamado Inharpu por la organización). Aquella carretera estrecha, áspera y de esencia ciclista insertada en medio de verdes prados es la tónica de esta zona.

Y es que esta parte del Pirineo navarro-francés encierra algunas subidas ‘hors categoríe’ que no tienen nada que envidiar a los famosos Tourmalet, Aubisque, ni siquiera al Mortirolo. Su poca popularidad entre los ciclistas solo tiene un motivo: es un terreno apenas explorado por las grandes carreras como el Tour y la Vuelta. Auténticos colosos de categoría especial aguardan la llegada de los profesionales y de los meros aficionados: Burdinkurutzeta, Artzamendi, Arnostegi (tres vertientes a cual más dura), Lindux, Larrau, Errozate-Artaburu… Este último, por ejemplo, propone la serie de kilómetros más larga y empinada que conocemos en el Pirineo, con nada menos que 10 km al 10% de promedio.

Pero como no solo de empinadas cuestas y puertos duros vive el ciclista, RAK también propone en su página web rutas más asequibles y que transitan por algunos parajes únicos, llenos de belleza y con unas vistas espectaculares: la exuberante Selva de Irati (el segundo hayedo más grande de Europa), la calma salvaje del camino de Sorogain, la fantasmagórica fábrica de armas de Orbaizeta, el verdor intenso del valle del Baztán…

Parte final de Ortzanzurieta por pista de grava (Foto: Andoni Epelde).

La subida al monte Ortzanzurieta

Tras una primera jornada de presentación en la que tuvimos que comprobar en nuestras piernas la gran dureza de estos puertos (subimos Arnostegi por Honto, con sus 3 km iniciales por encima del 11%). La segunda jornada del “trabajo de campo” fue más benévola con los periodistas. Subimos al monte Ortzanzurieta desde Burguete, pasando antes por el famoso col de Ibañeta (un clásico del Camino de Santiago) y Lepoader (también paso obligado para quienes hacen el Camino Francés a pie desde Saint Jean Pied de Port).

Esa benevolencia de los organizadores nos permitió, además, realizar esta subida no especialmente empinada a lomos de una bici eléctrica de montaña. Una experiencia de lo más recomendable y en la que cambias, gustosamente, deporte por más turismo y relax. La subida a Ortzanzurieta tenía un claro valor simbólico, ya que desde esta aplanada cima se podían vislumbrar casi todo el territorio RAK, intuyendo tanto las rutas de carretera como los caminos de bici de montaña. Casi todas las rutas del RAK proponen círculos, más o menos amplios, en torno a este imponente y accesible monte.

Y ya para los que gustan de imaginar grandes puertos y grandes recorridos para las vueltas ciclistas profesionales, cabe decir que la subida a esta montaña podría convertirse en la más larga de todo el Pirineo, si se ataca desde la vertiente francesa. Actualmente, desde Ibañeta prácticamente no hay asfalto y la subida se hace sobre grava. Si se asfaltara esta parte final, tendríamos una subida de casi 25 km y un desnivel acumulado de más de 1300 m. Un puerto único en toda la cordillera. Más información www.rakpirineos.com

Fotos por Andoni Epelde:

 

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