La tecnología de suspensión RE:aktiv consiste en dotar al amortiguador de un pistón interno con dos circuitos para el flujo del aceite de compresión, uno para los impactos de baja intensidad y el otro para los de alta ofreciendo así un comportamiento regresivo.

Texto: Rubén Pérez – Fotos: Archivo Solo Bici

La adaptación, la capacidad de adoptar nuevas formas, de anticiparse, de saber negociar el uso correcto de las fuerzas (tanto propias como contrarias) son referencias que podemos extrapolar de la celebre frase “Be water, my friend” que Bruce Lee pronunció durante su última entrevista televisiva antes de su muerte, el 9 de diciembre de 1971. Estos mismos principios nos pueden servir perfectamente de símil para explicar la filosofía RE:aktiv que Trek, en estrecha colaboración con FOX y Penske Racing Shocks (fabricante americano de amortiguadores de alta gama que han equipado escuderías del prestigio de Mercedes, Red Bull Racing, Force India, Caterham o Marussia), ha querido trasladar a los amortiguadores de sus bicis dobles (Fuel EX, la Top Fuel, la Remedy y la Farley EX). Be regressive, my friend.

Querían una amortiguación reactiva, con capacidad de adaptación y lectura del terreno. Capaz de anticiparse e identificar los distintos impactos, capaz de activarse o desactivarse en los terrenos variables. Sintetizando, querían una amortiguación con comportamiento regresivo.

¿En qué consiste?
Para ello, los nuevos amortiguadores FOX RE:aktiv abandonan la tecnología Boostvalve y la sustituyen por una válvula regresiva de geometría variable. Los primeros amortiguadores con tecnología RE:aktiv consistían en dotarlos del pistón que Trek había desarrollado junto a Penske para originalmente incluirlo dentro de un depósito externo comunicado mediante un latiguillo y adaptado a los amortiguadores FOX Float DRCV.
En estos, el paso de aceite se realiza través de la válvula con nueve orificios colocados estratégicamente en una placa sujeta por un muelle. Cuando la presión sobre esta placa llega a un valor determinado, el muelle cede y el aceite tiene una nueva vía de paso mucho mayor, por lo que el hidráulico pierde fuerza (el tacto del amortiguador se torna regresivo) al llegar el aceite al pistón. En cierta manera, es como tener dos amortiguadores en uno pero sin tener que recurrir a botones, válvulas de inercia, sistemas electrónicos o cinemáticas con diseños pesados.

¿Cómo RE:akcciona?
Cuando circulamos con nuestra MTB dotada de un amortiguador RE:aktiv, este reaccionará ante el repentino aumento de la aceleración, o la velocidad de compresión del amortiguador, abriendo la válvula de la suspensión. Ello se traduce en un amortiguador que ante los pequeños impactos nos aporta una excelente plataforma de pedaleo, pero si superamos ese umbral, en caso de recibir un impacto mayor (al atacar un escalón o recibir un impacto generoso), el amortiguador abre la válvula de la suspensión y proporciona una respuesta suave y controlada.
El RE:aktiv fue diseñado para complementar los ajustes de suspensión actuales, como los modos Firm, Medium y Open del CTD de Fox. El RE:aktiv funciona de forma eficaz en las tres configuraciones y te permite elegir el ajuste adecuado. Por sus características, es una regulación ideal para las bicis trail, ya que adquiere un compromiso muy bueno entre la compresión en baja y en alta velocidad, de ahí que no por casualidad Trek lo estrenara equipándolo por primera vez en la Fuel EX en 2015.

Podríamos afirmar que ha conseguido aquello que las válvulas de inercia han buscado durante años. En un futuro tal vez no muy lejano veamos esta tecnología aplicada a amortiguadores de enduro y de DH y, ¿por qué no?, trasladarlo también a las horquillas de las bicis Trek.

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