¿Realmente necesitas unas ruedas de perfil?

¿Realmente necesitas unas ruedas de perfil?

El camino evolutivo que han seguido las ruedas de perfil y sus características aerodinámicas, desde sus tímidos inicios hasta su omnipresencia actual, ha sido largo. Si bien en el mundo del triatlón ya se veían a finales de los 80, no fue hasta los 90 cuando llegaron al mundo de la competición en carretera. En ese momento, los profesionales empezaron a usar de forma masiva los primeros modelos fabricados en aluminio.

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Texto: Jordi Sánchez

Aquellas primigenias Cosmic y Shamal eran novedosas, preciosas, brillantes y, comparadas con las tradicionales, muy pesadas. Alrededor de 2.000 g para una profundidad de 40 mm. Era esta última, una característica que limitó su difusión entre aficionados y cicloturistas, pues se necesitaba mucho motor para sacarles todo el partido. No olvidemos que hablamos de una época donde apenas había cuadros de fibra de carbono, ni éste se había impuesto por completo. Ni tampoco eran tan livianos como los contemporáneos. Una cosa que implicaba que una bicicleta profesional equipada con ese tipo de ruedas estuviera por encima de los 9 kg de peso.

A día de hoy, las cosas han cambiado mucho. El uso de la fibra de carbono ha puesto a dieta este componente y, a pesar de su, por lo general, elevado coste, se ha generalizado el uso de las mismas entre todo tipo de usuarios. Las emplean los profesionales en casi todas las carreras, independientemente de su firme o de su trazado, los amateurs y hasta los ciclistas urbanos en sus fixie. Evidentemente, ante este panorama, si no tienes unas, te asaltan dos preguntas: ¿Qué me estoy perdiendo? Y, a continuación, ¿necesito unas ruedas así para mi bici?.

Ciertamente, es un tema candente y cuando en una conversación entre ciclistas se habla de mejorar una bicicleta, inevitablemente, todos pensamos en cambiar las ruedas.

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¿Cómo se comporta una rueda de perfil? Características

ruedas de perfil características

Vayamos por pasos. Para ello hablaremos sobre varios de los aspectos principales de una rueda de perfil alto, los cuáles deberíamos tener en cuenta a la hora de tomar una decisión sobre su adquisición: aerodinámicainercia rotacional, frenado, durabilidad, estética y precio.

Evidentemente, algunas de estas características de las ruedas de perfil tendrán ventajas o inconvenientes en función del uso, del terreno o de las condiciones meteorológicas que nos encontremos.

  • Aerodinámica

Por regla general, una llanta de perfil alto, si la comparamos con una tradicional, ofrece ventajas significativas en lo que a resistencia aerodinámica se refiere. En consecuencia, un ciclista puede ir más rápido con el mismo esfuerzo, o a la misma velocidad con menos esfuerzo.

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La razón de este mejor comportamiento radica en la forma de la llanta y en como ésta interactúa con el fluido (aire) que la rodea. En este sentido, el uso de la fibra de carbono permite a las marcas diseñar formas precisas sin ningún tipo de limitación. Incluso dotar a las llantas de acabados superficiales específicos para mejorar aún más, si cabe, su rendimiento. Bien podríamos decir que una rueda aero corta el aire (frontal) como un cuchillo caliente la mantequilla.

Ahorro de vatios, ¿son reales?

Sobre estos beneficios aerodinámicos existen multitud de datos obtenidos mediante simulaciones con programas de cálculo CFD (Computational Fluid-Dynamics). Y también de ensayos realizados en túnel de viento que los evalúan de forma objetiva.

Pero no hay que olvidar que, en condiciones reales, esos vatios de ahorro calculados que nos proporcionan las marcas son teóricos. Estos valores han sido obtenidos en base a unas determinadas hipótesis (potencia constante, posición del ciclista invariable, etc.) y condiciones de contorno (velocidad del viento, ángulo de incidencia, etc.) que no siempre se cumplirán en nuestras salidas diarias.

Por ejemplo, en carretera, la dirección y la intensidad del viento son cambiantes, la vía serpentea sobre el terreno y vamos en grupo. Además, tanto nuestra posición sobre la bicicleta, como el tipo de cuadro que usemos, tendrán mucha influencia sobre nuestro rendimiento aerodinámico global. Así, según algunas estimaciones, las ruedas sólo son responsables de un 10-15%.

Inconvenientes de la mejora aerodinámica

Por otra parte, la aerodinámica también tiene su «lado oscuro». El principal son los vientos fuertes y racheados que entran de costado. Es fácil entender que un perfil alto, ventajoso contra vientos frontales, deja más superficie expuesta contra el viento lateral, lo que puede convertir la maniobrabilidad en un hándicap que requiere del ciclista sentido común y algo de experiencia en su uso.

Para ilustraros con un ejemplo gráfico, imaginad una rueda lenticular, la más aerodinámica de todas. Observad su tamaño y veréis que casi tiene el diámetro de un paraguas. Ahora recordad la última tormenta en la que intentabais dominar con los brazos vuestro paraguas: misión imposible. Consecuencia: sólo veréis bicis con ambas ruedas lenticulares en velódromos, mayormente cerrados, en los que el viento no es un factor a tener en cuenta durante la conducción.

  • Inercia Rotacional

Foto: ASO (B.Bade).

En un objeto que gira respecto a un eje, no es tan importante la masa global del mismo, si no cómo está distribuida la misma y a qué distancia (radio de giro) se encuentra ésta del eje de rotación. Es decir, en el caso de la comparación entre dos ruedas del mismo tamaño, 700c por ejemplo, una tradicional y otra aerodinámica, si ambas tienen la misma masa, tendrá más inercia rotacional la que tenga más porcentaje de su masa distribuida en la periferia. Es decir, en la llanta.

Lógicamente, parece claro que, de forma general, la rueda aerodinámica, con su profunda llanta, tendrá más masa en su exterior que una tradicional y, por tanto, tendrá más inercia rotacional. En este sentido, y para reflexionar, comentar dos puntos.

El primero, normalmente los fabricantes nos informan del peso total de la rueda, pero no nos suelen decir nada sobre cómo está distribuido. Y, segundo, como usuarios tenemos incidencia en esa distribución cuando escogemos el tubular o la cubierta y la cámara.

¿Es la inercia un factor positivo o negativo?

Depende de varios factores. La inercia rotacional es la oposición que muestra todo cuerpo a cambiar su estado de reposo o de movimiento angular a velocidad constante. Así pues, si con nuestras ruedas aerodinámicas lo que pretendemos es hacer cronos a velocidad de crucero más o menos constante y en terreno llano, una vez superado el muro que supone lanzar la bicicleta, la inercia rotacional se convierte en una aliada que nos ayuda a mantener el ritmo. Por el contrario, si lo que pretendemos es demarrar constantemente, subiendo a tirones, en un puerto de los Alpes, la inercia será un enemigo implacable.

  • Frenado

A pesar de los últimos avances en cuanto a componentes de las zapatas, ésta es, probablemente, la característica de las ruedas de perfil en la que los fabricantes tienen más camino por mejorar.  Todos los que hemos probado llantas de fibra de carbono con pista de frenado de ese mismo material, sabemos que el frenado tiene su intríngulis (frenadas pulsantes, difícil modulación…) y que con llantas de aluminio tradicionales se suele, frenar mejor, especialmente en días de lluvia.

No es éste un tema poco importante pues, desde nuestro punto de vista, la seguridad del usuario no debería pasar a segundo plano y deberíamos saber condicionar la elección del tipo de ruedas a usar. Sobre todo si pretendemos hacer puertos importantes con descensos muy técnicos y/o asfaltos irregulares.

  • Durabilidad

¿Cuál es la resistencia y la durabilidad de un juego de ruedas aerodinámicas de fibra de carbono? Todos nos hemos hecho la pregunta alguna vez. Lo cierto es que, hoy en día, pocas dudas hay sobre la resistencia de los cuadros de fibra de carbono y ya han pasado 30 años desde que Hinault ganara su último Tour sobre una bici de este material.

Por otra parte, no olvidemos que este tipo de ruedas suelen disponer de un menor número de radios, los cuales van regulados a mayor tensión y, en consecuencia, en caso de rotura de uno de ellos, la rueda quedará muy descentrada y será muy difícil dejarla de nuevo perfectamente centrada.

  • Precio

En primer lugar, tener unas ruedas aerodinámicas, desde nuestro punto de vista, implica tener otro juego «normal» que puede, o no, ser más económico. Pero que nos dará versatilidad en días de entrenamiento con condiciones meteorológicas adversas, o recorridos complicados. En segundo lugar, deberíamos preguntarnos si merece la pena tener 2000 € guardados en casa, esperando que llegue el día especial. Es decir, tener unas ruedas espectaculares que sólo usaremos 20 o 30 días al año.

Sobre todas las cosas, lo que se debería evitar es que las ruedas que nos ayudan a rebajar nuestra resistencia aerodinámica, nos creen «drag» financiero.

  • Estética

Conscientemente hemos dejado para el final este punto y la respuesta es un sí rotundo. Las bicis lucen espectaculares con las ruedas de carbono aerodinámicas. Sin miedo a equivocarnos mucho, podríamos decir que, seguramente, éste es el verdadero factor que ha provocado su masiva eclosión. A cualquier bicicleta le cambias las ruedas y parece otra, mejor, más rápida, más agresiva y más profesional. En definitiva, la bici de tus sueños. Así que, sin discusión, la estética es un plus innegable.

  • Conclusiones: elige bien tus ruedas de perfil

En cuanto al uso (teniendo en cuenta que dispondremos de dos juegos de ruedas), escogeremos las ruedas más adecuadas en función de la meteorología y el terreno que pretendamos recorrer. Por ejemplo, si ese día anuncian vendaval, mejor dejar las aerodinámicas en casa. Por otra parte, si tengo planeado pasar una semana en los Alpes y, de regreso a casa, haces también el Mont Ventoux, probablemente unas tradicionales sean la mejor elección.

En lo que se refiere a la adquisición, lo más lógico sería comprar el perfil que mejor se adapte a nuestros gustos y preferencias. Es decir, si eres un rodador obsesionado por los vatios, la aerodinámica, las cronos y las medias altas en terrenos más o menos llanos, lo lógico es ir a buscar los perfiles de llanta más agresivos.

Si por el contrario, quieres una rueda polivalente que te ayude a llanear pero que también sea tu aliada en los puertos de tu zona habitual, un perfil más moderado, sería lo más adecuado. Y sí, ya sabemos que los profesionales suben Alpe d’Huez con llantas de perfil. Pero, desafortunadamente, nosotros no somos como ellos.

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2 comentarios en «¿Realmente necesitas unas ruedas de perfil?»

  1. Sección de comentarios para todos los temas de la misma página? que además estan cortados en diferentes páginas? qué desastre de web.

    Respecto a las llantas de perfil, el ejemplo del paraguas no sirve porque es cóncavo y atrapa el aire, justo lo contrario que las llantas lenticulares que son convexas.

    Además no hace falta comprar las llantas aero, basta con un kit que se acopla a nuestra llanta y suelen ser bastante más económicos, cartulinas plastificadas etc.

    Y lo de la inercia, nunca es buena, eso de la velocidad de crucero es un bulo popular, la realidad es que siempre habrá que esforezarse más para mantener una velocidad en una rueda pesada.
    No se puede ser tan ngenuo de pensar que damos 2 pedaleadas y la inercia nos va a aguantar 50km.
    Si la inercia tuviera algún beneficio los ciclistas montarían ruedas pesadas en tramos o etapas llanas, o los record de la hora etc.

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  2. Un artículo muy recomendable por desarrollo y conclusiones. Cada cual es libre de hacer con su dinero lo que quiera, pero el mejor consejo es el que se esgrime aquí: sentido común y coherencia con cómo disfrutamos de nuestro deporte.

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