Somos unos privilegiados, siempre nos lo recordáis. Y la verdad, así lo sentimos. Trabajar en lo que te gusta no tiene precio, y más cuando tienes ocasión de un martes cualquiera, uno más de aquellos soleados y pegajosos en la ciudad, en la penumbra de la oficina, dar plantón al escritorio, ahogar literalmente la pantalla del Mac y huir con lo justo, dejando atrás la congestionada y ruido sa urbe, rumbo a Aínsa, para probar la nueva Ransom en su hábitat, en la capital del enduro, un fin de semana al año. La verdad, no tiene precio. Para lo demás, ya sabéis, Mastercard.

Día Zero

De camino a Fiscal, una pequeña localidad a unos 15 minutos de Aínsa, a las dos horas y media de trayecto, cuando estábamos ya cerca de destino, cayó el diluvio universal. Eso no era el prepirineo aragonés, eso era Mordor.

La lluvia repicaba en la caja de la furgoneta y los parabrisas se ahogaban. Y la zigzagueante carretera hacia Fiscal en su tramo final no ayudaba, lo sabréis los conocedores de la zona. Estrecha y mareante. Pero llegamos con la ayuda de los espontáneos flashes de los rayos y el zumbido de los truenos.

Nos habíamos citado en el hostal restaurante Río Ara, hostal asociado a Zona Zero, para cenar y planificar la jornada del miércoles. Apenas dos medios de comunicación y todo el calor, conocimiento y atención de la familia Scott para nosotros. Lo que decíamos, unos privilegiados.

Durante la cena nos ponemos al día entre risas y cervezas, ingredientes indispensables en toda reunión previa a un buen enduro, y nos enteramos de que íbamos a tener el privilegio de montar durante toda la mañana del miércoles con la Scott Ransom versión Tuned, la tope de gama con ruedas de 29” (la pata negra), con unos compañeros de lujo, un tal Remy Absalon, capitaneando el equipo oficial de enduro, el Scott SR Suntour; Iraitz Etxebarria, corredor/embajador euscalduno de Scott, y parte del equipo de Scott España dirigidos por el carisma de Didac Sabaté, responsable de Marketing de la marca. Lo que decíamos, lo de privilegiados se queda corto.

Días de Ransom

Veníamos con la lección bien aprendida. Éramos conocedores de toda la teoría acerca del nuevo relanzamiento de la Scott Ransom. Un modelo icónico que ahora teníamos plantado, alineado, reluciente y listo para su ajuste.

La primera impresión, al verla de lejos, descansando en la trasera de un pick-up, es que la bici era muy parecida a la Genius. Pero cuando te la presentan y procedes a examinarla, en seguida aprecias claramente que estamos delante de una bici mucho más espectacular.

Es imponente. Se aprecia claramente en el tamaño de la sección de los tubos, especialmente toda la línea inferior que conforma el tubo vertical, caja de pedalier y vainas. Nos confirman que se trata de la bici con una sección de tubos mucho más sobredimensionada.

Aunque el cuadro solo pesa 2,650 kg (incluido el amortiguador), nos perseveran que, más allá de ofrecer un peso reducido, unos trescientos gramos inferior a muchos de sus competidores directos, el principal objetivo era crear una bici tremendamente resistente.

Un dato que sirve de ejemplo: el punto de giro de la suspensión trasera de la Ransom cuenta con la mayor anchura en este punto de giro de toda la gama Scott. Nada menos que 63,1 mm. Porque, para que os hagáis una idea, las botellas de la FOX 36 en otras bicis menos musculosas destacan sobremanera. En cambio, en la Ransom, se encuentran en la línea de la bici acorde y en armonía con su cuadro.

Su presencia es imponente, 170 mm de recorrido en 29” es algo que a mi retina le cuesta procesar. ¿Sería capaz de mover con soltura tanta bici?

La prueba del algodón

Nos presentan a los chicos del equipo Scott SR Suntour. Junto a Remy, el hermanísimo, Elliot Trabac, y un tercer integrante que, disculpadme, no consigo recordar su impronunciable nombre. Y empieza el juego.

Para evitar la congestión de los tramos cerrados para las EWS nos acercan, gentileza de Ordesa Sport, la empresa que organiza los remontes, hasta San Salvador, donde después de unas fotos para el recuerdo empezamos a exprimir la Ransom por sus cuidados y pedregosos caminos (¡hay que aprender de esta gente!, la que los cuida).

Las primeras sensaciones que nos transmite la nueva Ransom es que es una bici fácil de llevar, muy noble y predictible. Nos adaptamos rápidamente a su geometría, muy equilibrada y sin números exagerados.

Para que os hagáis una idea, veníamos de probar la nueva Focus Sam y la exclusiva Mondraker Foxy Carbon 29ER, y la Ransom nos pareció la más equilibrada. No es tan tremendamente compacta y manejable como la Sam ni tan larga ni exigente como la Foxy. Es un término medio que hace que tenga, a nuestro parecer, el equilibrio perfecto entre manejo y estabilidad.

Posee un Reach largo (pero no exageradamente largo) y unas vainas compactas de 438 mm. Además, por si fuera poco, en la parte superior del amortiguador se sitúa la fijación excéntrica de dos posiciones, High o Low, que podemos cambiar para alterar unos grados su geometría para acabar de sentirnos a gusto.

Nos gustó especialmente el comportamiento de su amortiguador Fox Nude TR Evol, que, a través de una palanca de dos posiciones integrada en el cuerpo del amortiguador, te permite seleccionar la progresividad cuando el amortiguador está en modo de descenso (completamente abierto): puedes elegir entre un ajuste más lineal o más progresivo. En nuestro caso, gracias a ese plus de progresividad por el que optamos, logramos un comportamiento del triángulo trasero de la bici más activo.

Ofrece más soporte en la parte final del recorrido y es más duro en la salida. Nos aportaba gran dinamismo, el talón de Aquiles de las enduro de 29 de largo recorrido.

¡Cómo pedalea!

Creemos que tres factores son los principales responsables de la gran efectividad de pedaleo, algo difícil de ver en una bici de enduro gorda.

El primero es evidentemente la propia cinemática de la bici, el sistema funciona como en la Genius. No han tenido que realizar grandes cambios, simplemente adaptarlos.

El segundo es gracias al renovado mando Twinloc (ahora más ergonómico y compacto). Podemos adaptar la geometría al descenso o al ascenso en una pulsación. Además de bloqueo total, en la posición intermedia endurece las suspensiones y recorta el recorrido trasero del amortiguador a 120 mm, lo que mitiga así la contaminación de pedaleo.

El tercer factor, más personal, es que han incrementado la verticalidad del tubo de sillín, nada menos que 75º, lo que hace que adoptemos una posición sentados óptima para pedalear, pues estamos situados muy encima de la caja de pedalier.

Enduro Experiencia

Lo siguiente que nos quedaba era disfrutar de dos días de puro MTB por los aledaños de Zona Zero. Divisar la sacro estampa del Pirineo aragonés desde lo alto del balcón de la ermita de San Mamés y descender por sus caminos llenos de historia en clave rural es una experiencia que merece sin duda vivir.

Las rutas de enduro son muchas, variadas y muy bien marcadas, aptas para todos los niveles. Un emplazamiento en clave enduro que merece visita.

Galería

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