Tuvo que llegar la crono del Dauphiné para aclarar un poco las cosas el pasado miércoles, y la conclusión no puede ser más diáfana: Richie Porte ejerce de ‘capo’ en la carrera que sirve de test de cara al Tour de Francia. El ‘aussie’ está gobernándola con mano de hierro y siendo de largo el más fuerte entre los grandes favoritos. Salvo que mañana le ocurra algo raro –se incluye como ‘rara’ una pájara, ya que no ha dado señales de debilidad hasta el momento- ganará su primer Dauphiné a los 32 años.

Esto tiene sus pros y sus contras. A día de hoy ha sido, junto a Valverde, el ‘gallo’ que más ha ganado en este 2017. El murciano lleva 10 victorias y Porte acumula ahora seis, la general de la vuelta francesa sería la séptima. En la crono arrasó ganando ni más ni menos que a Tony Martin y dejando a Contador y Froome por encima del medio  minuto. Y lo hace por primera vez como cabeza de equipo, no en el rol de segundo espada que aprovecha una oportunidad. Puede que haya llegado a su mejor momento de madurez.

richie-porte-chris-froome-jakob-fuglsang-dauphine

Ayer, en la primera etapa de montaña, no ganó porque Froome le cerró la trayectoria –involuntariamente- en el reducido sprint final, algo de lo que se aprovechó Fuglsang. Hoy, en la subida a Alpe D’Huez ha podido con todos y una vez más sólo Fuglsang –Contador ha acabado cediendo, aunque fue con ellos- ha sido capaz de aguantarle el último arreón aunque la etapa ha sido para Kennaugh que partía en fuga. ¿Los contras? Tal estado de forma lleva a pensar que puede llegar pasado de vueltas a la segunda mitad del Tour, mientras sus rivales seguirán en línea ascendente. Richie Porte no ha hecho grandes cosas todavía en vueltas de tres semanas. Siempre le ocurre algo. ¿Será esta la buena?

Contador, de menos a más

En lo que se refiere a los españoles, Alberto Contador aseguró antes de la carrera que no venía pensando en ganarla, sino en hacer algunas pruebas de cara al Tour. Ayer no pudo con el empuje de Porte y Froome en el Mont du Chat y lo justificó en su falta de chispa: “Todavía no estoy para entrar a hacer esfuerzos muy explosivos”, dijo. Hoy, sin embargo, sí ha respondido en primera instancia al cambio de Porte, mientras Froome era esta vez el que se quedaba.

“Ha estado bien que varios corredores que ayer estuvieron delante de mí, hoy se hayan quedado detrás”, ha comentado el madrileño, que afirma estar muy contento por cómo va su preparación de cara al Tour.  De momento sigue sin estrenar el casillero de victorias, y también tiene claro que mañana seguirá con la misma forma de correr. Más conservador y tratando de llegar lejos en la última subida.

Corta, nerviosa y dura

La última etapa va desde Albertville hasta Plateau de Solaison, apenas 115 kilómetros con hasta cuatro puertos por subir. A buen seguro habrá ataques desde la salida, pero apenas hay 10 kilómetros llanos antes de empezar el Col des Saisies, encadenado con el Col des Aravis y la Colombière. Sin duda, un combo de puertos propios del Tour de Francia. A la etapa le faltan kilómetros, pero se busca que sea nerviosa y se haga dura por el propio ritmo.

El único puerto que no viene directamente encadenado, sino con un pequeño tramo llano delante, es la subida final a Plateau de Solaison. Más de 11 kilómetros de ascenso al 9,2% de pendiente media. Suficiente para decidir una carrera como el Dauphiné, aunque lo lógico por lo visto hasta ahora es que Richie Porte refrende su superioridad. Un estado de forma que hoy asusta, pero a lo mejor acaba echando en falta dentro de un mes.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This