¿Los ochenta están de vuelta? En las últimas temporadas hemos visto como el mercado tímidamente iba apostando de nuevo por el uso de las riñoneras para MTB como alternativa a las mochilas.

Entre salir con lo impresindible atiborrando los bolsillos de nuestro maillot o bien equiparnos con exceso de equipaje en nuestras mochilas existe la opción intermedia de enfundarnos una riñonera, una alternativa que parecía olvidada y que cada vez vuelve a tener más adeptos y acérrimos defensores. En el siguiente informe valoramos sus pros y sus contras, además de informaros de los modelos que se comercializan o están por llegar a nuestro mercado.

Todo lo que realmente necesitamos llevar encima la mayoría de las ocasiones es un teléfono, algo de dinero, una cámara, multiherramientas, bomba, agua y algo sólido. Estos elementos esenciales pueden caber fácilmente en una riñonera y permitir una mejor ventilación en la espalda, así como una mejor gama de movimiento.

Intrahistoria

Muchos de los que hace ya tiempo que andáis dando pedales recordaréis con cierta mezcla de nostalgia y cariño el uso en los ochenta de las primeras riñones. Esas bolsas de singular estética eran parte del vestuario de muchos usuarios que no se separaban de ella y que incluso, más de uno, había utilizado a modo de almohada para echar una cabezadita en pleno monte. Eran otros tiempos. En los ochenta el mountain bike estaba muy influenciado por la moto de campo, en que la riñonera era un complemento muy utilizado para transportar todo lo necesario para una salida.

Pero en la actualidad podemos ver que nuestros amigos motorizados siguen utilizándola igual que se utiliza en otros deportes como el esquí de fondo o el trail running. ¿Por qué nosotros la íbamos a descartar? Con la irrupción de las mochilas de hidratación, las riñoneras cayeron en desuso. Solo unos cuanto freaks seguían utilizándolas.

Pues bien, como si habláramos de moda, ahora las riñoneras están de vuelta. Poco a poco son más los usuarios que las utilizan, y por ello las marcas se han puesto las pilas durante los últimos años para ofrecer modelos cada vez más atractivos y completos al consumidor. En EE.UU. están en claro auge, ahí las denominan funny packs algo así como ‘bolsas divertidas’… (aquí, algunos las han denominado, peyorativamente hablando, “mariconeras”). Y como siempre, los americanos, en cuestiones de MTB, parecen crear tendencia.

Son especialmente válidas para los que tienen bicis de enduro de largo recorrido de doble suspensión y que por defecto no incluyen botellero en el cuadro o algunas de las nuevas e-bikes, especialmente las que llevan la batería externa a lo largo del tubo vertical, que tampoco tienen sitio para el portabotellero. Para estos, la riñonera puede ser una gran alternativa a la mochila. Pero no podemos olvidarnos de los que usan la bici en clave trail e incluso XC, que prefieren llevar ordenadamente una riñonera en vez de acoplar bolsas y elementos extraños al cuadro de la bici.

A prueba

Nosotros hemos tenido la oportunidad de probar algunas de ellas y damos fe de que han mejorado, y mucho, postulándose como una alternativa real a las mochilas. Especialmente nos parecen una alternativa altamente interesante en verano, por la mayor ventilación y menor sensación de agobio. Adiós a la espalda empapada en sudor solo a cambio de algo menos de protección y capacidad de almacenaje. Pero es que para la mayoría de las salidas intersemanales o de corta duración no necesitamos más que una riñonera en la que transportar lo necesario para subsanar un reventón y transportar nuestras pertenencias. Por la redacción corrían algunas de ellas que por verano solemos utilizar, así que nos animamos a elaborar este informe para ponerlas otra vez debajo del foco, valorar sus virtudes y ver sus limitaciones.

Concretamente hemos podido valorar tres: la Bontrager Rapid Pack, la Evoc Hip Pack Race 3l y la Scott Every Day Hipbelt, que iremos reseñando en la web. Las tres nos sirven de ejemplo de lo que podemos encontrar hoy en día en el mercado. Oscilan entre los 35 y los 90 euros del modelo más completo y, como ocurre en estos tres modelos, las podemos encontrar con bolsa de agua (como la Evoc), solo compatible con bidón (la Bontrager) o simplemente como bolsa de almacenaje (la Scott). Si queréis haceros con alguna de ellas, en el mercado han aflorado un montónde alternativas para todos los gustos.

Para acertar en la elección de vuestra riñonera de MTB ideal, debéis fijaros en algunos aspectos clave, como el fit, el ajuste, la capacidad de almacenamiento, el peso, la ventilación, los compartimentos (por una cuestión de orden), los acabados y evidentemente el precio. Todos estos elementos los hemos tenido en cuenta a la hora de valorar las tres que han pasado por nuestras manos.

¿Qué llevar?

Antes de nada, una sugerencia: cuanto menos llena esté la riñonera, más cómoda será nuestra experiencia. Si por ejemplo llevamos la bolsa de agua a tope (lo que limita también la capacidad de carga) y numerosos gadgets innecesarios, las riñoneras se notan más y rebotan al paso por terreno más abrupto o bacheado. No hace falta que llevemos la casa encima. Esta sería una selección de elementos que deberíamos encontrar en nuestra riñonera.

Una posición correcta

La buena colocación y fijación de la riñonera es básico para un salida cómoda, sin complicaciones. Como se puede adivinar a partir de su nombre, están destinadas a ser usadas a la altura de los riñones y ajustarlas correctamente para ganar en estabilidad. Dependiendo de la morfología de la riñonera, puede variar levemente la posición. Una riñonera situada demasiado alta y apretada, como en la foto (2) o demasiado baja y holgada, (3), comprometerán nuestro confort.

Texto: Rubén Pérez / Fotos: Jesús Andrés Fernández

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