Rohan Dennis (BMC) es el primer líder de la Vuelta a España, tras cruzar la línea de meta en cabeza de su equipo, que ha marcado el mejor tiempo en esta jornada inicial. Los norteamericanos han volado literalmente para dejar el crono en 15’58”, seis segundos mejor que Sunweb y Quick Step, segundo y tercero respectivamente. BMC ha sido el único equipo capaz de bajar de los 16 minutos. No hay mejor forma de reponerse al ‘palo’ del positivo de Samuel Sánchez.

Sin embargo, Dennis no le da más importancia de la que tiene a este maillot rojo inicial de la carrera. Es sólo el primer día y no ha venido para optar a la general: “Vengo a ganar etapas. Si estoy bien en la montaña no me voy a quedar sentado, trataré de aguantar el maillot mientras pueda, pero lo cierto es que el objetivo es ganar etapas”, ha dicho. Es más, se marca la del lunes en Andorra: “Si paso los puertos, sé que soy más rápido que los hombres de la general así que trataré de disputarla”. En este punto merece la pena destacar que Dennis reside en Andorra y conoce el recorrido a la perfección.

Más diferencias de las previstas

Entre los hombres de la general, las distancias han sido algo más grandes de lo que en un principio se podría esperar. Y, una vez más, Chris Froome es el que sale por delante. Después del primer día ya ha conseguido 25 segundos sobre Vincenzo Nibali, 26 sobre Contador y 32 con respecto a Fabio Aru. El británico puede estar contento pese a no haber ganado la etapa.

Mejor les ha ido a los tres líderes –sí, así, como suena- del Orica-Scott que apenas se dejan ocho segundos con el Sky, y Majka que se ha quedado a 12. Lo cierto es que la organización había reducido conscientemente los kilómetros de la etapa para que no hubiese grandes huecos entre los favoritos, pero sí que se han abierto algunos claros. No tantos como en Ourense, eso sí.

“Es bastante tiempo”

Precisamente a eso se agarraba Alberto Contador para ver el vaso medio lleno. El año pasado salió de la jornada inaugural con un minuto perdido. En este caso se ha dejado menos de la mitad de ese tiempo. Algo es algo. Pero el madrileño, que admitía haber sido conservador junto a su equipo en la elección del material para evitar riesgos, sabe que la diferencia es grande: “Es bastante tiempo. Hemos ido todo lo rápido que se ha podido, pero empezar por detrás siempre es un problema”, ha dicho tras la etapa.

Por otra parte, el pinteño también tiene claro que esto es sólo el primer día: “Todavía es pronto para sacar conclusiones, pero el equipo lo ha dado todo. Ahora toca recuperar y estar bien mañana, que eso acaba de empezar”. Mañana precisamente puede ser buen día para el equipo, pero por el lado de John Degenkolb, el mejor velocista de la carrera sobre el papel.

La carrera continúa mañana con una jornada que se presume de sprint masivo, pero en la que el viento será a buen seguro un protagonista. Porque suele serlo a diario en la zona. La salida volverá a ser desde Nîmes, con llegada en Gruissan después de 203 kilómetros de recorrido completamente llano, sin un solo puerto de montaña. Eso, para el lunes.

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