Sagan y Kwiatkowski cruzan dardos antes de Sanremo

Se parece un poco a los combates de boxeo. O, mejor dicho, a los momentos previos a esos combates en los que ambos púgiles empiezan a dedicarse lindezas y vaciles uno contra otro. Pasándose la bola y tratando de ganar terreno incluso antes de que empiece la batalla. Algo de eso está habiendo estos días en las jornadas previas a la celebración de la Milán-Sanremo. El primer Monumento del año.

Porque Michal Kwiatkowski llega con la moral por las nubes gracias a la victoria lograda en la general de la Tirreno-Adriatico y ahora traspasa la presión a Peter Sagan, que ya lleva dos segundos puestos consecutivos y no logra alzar los brazos en la cita. Precisamente el año pasado el polaco le ganó por apenas unos centímetros.

“No importa ahora si yo soy o no el favorito, lo que se diga antes de la carrera no es importante. Al final se trata de cómo corres los últimos 100 kilómetros. Y no siempre ganas por ser el más fuerte, muchas veces se gana siendo el más inteligente”, explica un Kwiatkowski que ya lleva cuatro victorias en este 2018.

“Lo importante es el espectáculo”

Por su parte, Peter Sagan lleva meses insistiendo en la idea de que, cuando él está en carrera, el resto de ciclistas corre pensando más pensando en una eventual victoria del eslovaco que en ellos mismos. Y en algunas frases ha sido duro con Kwiatkowski: “Si yo ganase el sábado como lo hizo él, no estaría contento con mi rendimiento”, ha llegado a decir.

peter-sagan-leopold-konig-bora-hansgrohe-2017

Precisamente estos días atrás, Sagan ha hecho dos segundos puestos en Tirreno. Y es que a veces le cuesta arrancar al campeón del Mundo. Eso sí, cuando consiga abrir la lata seguramente llegarán todas ya seguidas, aunque de momento él dice que prefiere otra cosa de las carreras: “Lo importante es el show, el espectáculo. Las victorias son secundarias”, dijo tras ser de nuevo segundo en Fano.

“Cuando me persiguieron a mí no se quejó”

Pero ‘Kwiato’ no se ha quedado callado tampoco. Ante las palabras de Sagan, que ha definido como “juegos mentales”,  ha respondido con un ejemplo práctico del año anterior cuando se marchó solo y la acabaron cazando para acabar al sprint: “Cuando en 2016 vinieron detrás de mí, ninguno de los otros se quejó”.

Finalmente, ha decidido cerrar el asunto definiéndolo como “parte del juego” y asegura que saben cómo trasladarse la presión: “Yo sé lo que es correr con el maillot arcoíris, y él también lo sabe. Esto es parte del juego. Al final, lo que cuenta es que hagas lo correcto en la carrera”, ha terminado. Quedan tres días y la guerra verbal seguramente no ha acabado.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.