Selle Italia Flite BOOST, vuelve el mito de los 90, acorde al ciclismo de hoy

La reciente puesta en escena del nuevo Selle Italia Flite BOOST no hace más que reavivar el mito del sillín por antonomasia. Nos referimos al legendario Selle Italia Flite, que hace ahora 30 años, revolucionó el ciclismo con un diseño inédito, la utilización de materiales como el titanio (su exclusivo Titanium T316) y un peso inferior a los 200 g. Una cifra estratosférica por aquel entonces.

Una de las siluetas más representativas del ciclismo de los años noventa es y será para siempre esa afilada forma del Selle Flite original

Tres décadas después los de Treviso reavivan el mítico Flite, con una versión totalmente remodelada y alienada con las necesidades del ciclismo actual.

Todo ello es posible gracias a las últimas tecnologías que aplica el fabricante italiano en este nuevo sillín que, no olvidemos, parte siempre de la base del original Flite de los años 90.

Más compacto, más confort

Fabricado al 100% en la factoría de Casella d’Asolo en Treviso, el nuevo Flite BOOST cuenta con un diseño de sillín corto y compacto. Su longitud es de 248 mm frente a los 275 mm que tienen el resto de familia Flite y la mayoría de sillines de Selle Italia.

Punta o nariz del nuevo Flite BOOST. Más corta de lo convencional

Este aspecto hace que el nuevo Flite se adapte mucho mejor a los ciclistas que quieran o necesiten adoptar una posición agresiva sobre la bici sin tener que sufrir por ello una presión excesiva en la zona perineal.

Detalle de la superficie posterior de la cubierta del nuevo Flite BOOST, con agujero central, en este caso.

De hecho, y como prueba de lo adecuado que resulta su diseño para el alto rendimiento, recordar que su primera aparición en público se produjo en el Campeonato del Mundo de ciclocross de este 2020.

Fue en la bicicleta de Mathieu Van der Poel, quien lo escogió para disputar la prueba más importante del año. En una disciplina, cabe recordar, en la que los constantes movimientos del ciclista y la explosividad de la prueba, requieren que además de ligero, un sillín sea al mismo tiempo robusto y muy estable.

Selle Italia Flite BOOST, la familia

El nuevo Flite BOOST se desdobla en varias versiones para que, siempre dentro del rango de ciclistas que buscan el alto rendimiento sin renunciar al confort, todos tengan una opción lo más adaptada a sus necesidades.

Versión convencional, sin agujero central Super Flow en la cubierta.

Cubierta del Flite BOOST en modalidad Súper Flow, es decir, con agujero central para reducir la presión perineal.

Este es el motivo por el cual la familia Flite BOOST se ofrece en tres niveles de precio, en base obviamente, a los materiales de construcción.

Flite BOOST con railes de carbono (Kit Carbonio)

Versión tope de gama con railes de carbono, con un peso de 157 g con agujero central.

Flite BOOST con railes de titanio (Titanium TI316)

Opción del Flite con raíles en titanio, el material en el que los italianos fueron pioneros hace 30 años.

Flite BOOST con raíles de Manganeso (TM)

Versión más básica, con raíles en manganeso. Peso del sillín, 243 g

Todos ellos están disponibles en 4 opciones correspondientes al concepto idMatch de Selle Italia, con denominaciones S1/L1 ó S3/L3. En donde la nomenclatura con la letra S hace referencia al sillín más estrecho, de 131 a 136 mm y más acorde con ciclistas con una distancia entre los trocánteres (tuberosidad ósea cercana a la cadera) más reducida.

Los Flite BOOST con nomenclatura L, en cambio, hacer referencia a los modelos más anchos, de 145 a 150 mm, más adecuados para bikers con mayor separación entre los trocánteres y/o más rotación de la pelvis.

 

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