Seguramente los más jóvenes no lo saben, pero Shimano es una marca relativamente joven en el mundo del ciclismo, sobre todo en el de carretera. Aunque sus inicios corporativos se remontan a principios del siglo XX, su irrupción en el ciclismo de carretera de competición se fraguó en los años noventa, gracias a la invención de los cambios de marchas junto a las manetas de freno. En ese sentido, Shimano cobró una delantera que obligó a ponerse a rebufo a las marcas por entonces predominantes, una delantera que en cierto modo mantiene hasta nuestros días.

Shimano ha conseguido un pleno de victorias de etapa y maillots en el Tour 2017.

Sin embargo, los grandes éxitos en forma de victorias no llegaron para Shimano hasta pasados unos cuantos años. Fue el defenestrado Lance Armstrong quien consiguió imponerse en la general del Tour de Francia por primera vez con una transmisión Shimano, un éxito que repetiría en seis ocasiones más y que, casi veinte años después, se ha convertido en algo habitual. Sin ir más lejos, en la edición de este año de la carrera francesa, todas las clasificaciones individuales y por equipos han ido a parar a ciclistas que usan, por lo menos, grupo Shimano (algunos emplean también ruedas Shimano). Lo mismo ha ocurrido con las victorias parciales, ya que las 21 etapas del Tour 2017 han pasado por Shimano, sin excepción.

Armstrong fue el primero en conseguir ganar el Tour de Francia con un grupo Shimano en 1999.

Sin duda alguna, esto es así porque actualmente la firma japonesa es un gigante que tiene acuerdos de patrocinio con la gran mayoría de los equipos del World Tour y demás categorías profesionales. Tan solo cuatro equipos de la élite ciclista –Movistar, Lotto-Soudal, UAE Team Emirates y Katusha– usan transmisiones (y ruedas) de otras marcas. Hace tan solo un lustro no existía esta hegemonía tan clara por parte de Shimano. Por ejemplo, hace solo cuatro años, SRAM proveía con su SRAM Red a equipos del nivel del Quick-Step, Tinkoff, Katusha, AG2R y varios más. Pero actualmente el Katusha es el único equipo del World Tour que utiliza el eTAP de SRAM.

Además de esta hegemonía, la firma japonesa se ha marcado en el Tour 2017 otros hitos como la primera victoria con frenos de disco a cargo de Marcel Kittel (Quick-Step) y el uso de varios ciclistas, como Warren Barguil, de su nuevo medidor de potencia integrado en las bielas Dura-Ace (FC-9100-P). Ante este panorama, el director de Marketing Deportivo de Shimano Europa, Rudy Bouwmeester, no puede estar más que satisfecho: «Estamos increíblemente orgullosos de trabajar con los mejores equipos y corredores del mundo. Formar alianzas de trabajo con los mejores equipos y ciclistas es una parte importante de nuestra estrategia de desarrollo y mejora de los productos Shimano».

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