Ya en casa y después de haber tenido la oportunidad de haber participado en la Andalucía Bike Race presented by Shimano durante la pasada semana usando un grupo completo Shimano XT Di2, nos disponemos a poner orden a todas las ideas y experiencias que acumulamos durante seis intensas jornadas de competición. Y es que como muchos ya sabréis, mientras participábamos en la ABR os íbamos contando nuestra experiencia día a día y en carrera, poniendo a prueba todas las posibilidades de ajuste y montaje de este grupo electrónico con tecnología exclusiva Di2. Una prueba muy singular que a la postre, se endureció enormemente sin que esto hubiera entrado en los planes inicialmente. La climatología adversa que vivimos en Andalucía durante la última semana complicó sobremanera la prueba y exigió mucho más de lo previsto a la transmisión. Por tanto, además de poner en práctica y comprobar de primera mano las supuestas ventajas de la tecnología Di2 y sus posibilidades de ajuste, pudimos además someter a situaciones límite toda esta tecnología en cuanto a su fiabilidad en agua y con barro.

Llegada a boxes tras la segunda etapa de la ABR en Linares.

Situación real

No ha sido una prueba fácil. Hemos tenido que estar atentos a todas las opciones posibles de configuración que permite un grupo electrónico Di2, a las condiciones cambiantes del clima, del terreno, las prisas inherentes a los momentos previos de cualquier carrera, los cambios de circuitos que se han ido produciendo sobre la marcha y manejar toda la información, que ni es poca ni tampoco sencilla, en cuanto a la tecnología de Shimano. El objetivo, que ya adelantamos en una publicación anterior, ers comprobar en primera persona cuanto hay de efectividad y sentido práctico en una tecnología que para el usuario final, puede sonar en ocasiones a ciencia ficción. También detectar posibles puntos débiles, como no. Cada día debíamos elegir si contar un doble o monoplato o entre los diferentes modos de sincronización y ajustes diversos del funcionamiento de la sincronización. Todo para intentar adaptarnos mejor a las circunstancias de cada jornada. En todo estos días hemos tenido aciertos, pero también errores en nuestras elecciones. Errores que desde luego, eran necesarios para poder extraer conclusiones que ahora os mostramos a modo de reflexiones, esperamos que prácticas, para que cada uno de vosotros pueda valorar la conveniencia o no de cada una de las posibilidades que Shimano ofrece en sus transmisiones electrónicas Di2. Ahí va nuestro resumen.

Buscando la app E-Tube Project para configurar modos de sincronización.

CONCLUSIONES

1 Respecto monoplato o doble plato

/ Con unas combinaciones posibles para doble plato de 34-24 / 36-26 y 38-28 dientes, la opción de dobleplato de Shimano se nos antoja como infalible para que no tengas nunca problemas de desarrollo independientemente de tu nivel de forma, y en cualquier prueba maratón o por etapas (por no mencionar también la opción de triple plato de la que Shimano todavía dispone en la versión mecánica del XT o el XTR Di2, por ejemplo). En la ABR y en los días en los que decidimos montar dos platos lo hicimos con la opción intermedia de 36-26 dientes y un casete 11-40 (existe también la opción de 11-42 dientes). No tuvimos ningún problema, ni siquiera con fatiga elevada y pendientes extremas cercanas al 30%.

/ Con platos de 30, 32 y 34 dientes y un casete de hasta 11-46 dientes, la tarea de dar con el desarrollo más adecuado a nuestras características y el tipo de terreno usando la opción monoplato de Shimano resulta algo complicada. Esto se pone de manifiesto especialmente en pruebas maratón, como la ABR, en las que debido a la variedad de la orografía y tipos de terreno, pero también al efecto de la fatiga a medida que pasan los kilómetros, la opción de 32 dientes en el plato y 46 en la corona grande del casete, se nos quedaba corta en momentos puntuales. También nos sucedió algo parecido en la salida de la segunda etapa, por ejemplo, en la que absorbido en los primeros kilómetros por el rebufo del pelotón, superar los 35 km/h era casi imposible. Esto nos indica que el monoplato en estas configuraciones de Shimano tiene su sentido, únicamente, en situaciones bastante específicas.

/ Aún asumiendo perder algo de eficiencia en el pedaleo (por una cadencia muy baja si nos quedábamos cortos de desarrollo en subidas o sin capacidad de dar pedales a altas velocidades en bajada o pistas muy rápidas) preferimos usar un solo plato en las etapas más embarradas de esta ABR. Evitar el cambio de plato puede ser fundamental para evitar una avería, así que el monoplato es siempre interesante cuando las condiciones del trazado sean complicadas por lluvia y barro. Nosotros lo hicimos así y viendo la cantidad de averías con participantes con monoplato, resultó todo un acierto en pro de mantener la fiabilidad e integridad de la transmisión.

Conclusión:

Shimano ofrece a día de hoy el mayor abanico de posibilidades, triple, doble y monoplato del mercado. La mejor oferta global, pero en el caso específico del monoplato, sus posibilidades son de momento, más limitadas que otras opciones. Esto obliga a estudiar mucho las condiciones en las que debemos usarlo o el tipo de uso, incluso, que vamos a dar a nuestra bici.

2 Respecto a los modos de sincronización

/ En grupos de MTB como el Shimano XT Di2 que probamos, la sincronización entre el desviador y el cambio es únicamente en modo “full Synchro” además del modo manual de cambio de platos y corona de toda la vida (en grupos de carretera existe full, semi y manual). Esta opción “automática” resulta perfecta para salidas o rutas en las que busques la eficiencia de pedaleo absoluta, olvidándote por completo del mando del desviador que incluso, puedes suprimir. Jugando con los dos mapas de configuración o sincronización automática entre el desviador y el cambio (Synchro 1 y Synchro 2) puedes adaptar casi siempre tu pedaleo al tipo de terreno por el que discurras. Hacerlo con una configuración más arriesgada y en la que apures más el uso del plato grande y otra más comedida, con menos cruce de cadena y en la que te asegures siempre pedalear con una cadencia más fluida. Resulta tan sencillo como pulsar durante dos segundos un botón en la centralita del Di2 para cambiar de un modo a otro

/ El modo full Synchro, sin embargo, no nos pareció el modo más adecuado para uso competitivo. La competición es una situación tan estresante y cambiante debido a la velocidad a la que circulamos, la cantidad de situaciones imprevistas que suceden y el nivel de fatiga que nos va afectando, que lo más eficiente es que sea el biker el que decide en cada momento cuándo cambiar de plato o cuántas coronas debe mover para mantener una cadencia óptima en cada momento momento. Ni jugando con las dos opciones del full Synchro (Synchro 1 y Synchro 2) tuvimos suficiente en nuestra experiencia en la ABR, sobretodo en las etapas más abruptas y con más desnivel, las más exigentes físicamente.

Conclusión:

El modo Full Synchro abre la puerta a un uso de la bicicleta mucho más simple e inteligente en cuanto al ahorro de energía y eficiencia de pedaleo del biker, siempre y cuando la configuración previa sea la adecuada para cada caso. En competición, sin embargo, el modo manual consigue todavía adaptarse mejor a cualquier situación imprevista.

3 Respecto a la fiabilidad

/ Cuando las condiciones atmosféricas en la ABR fueron favorables, la rapidez y estabilidad del grupo Di2 fueron muy superiores a las de cualquier grupo mecánico de Shimano y de la competencia. Eso es algo que ya sabíamos, pero en competición resulta de lo más reconfortante saber que tu grupo se va a comportar exactamente igual en cada una de las acciones que hagas sobre los pulsadores, además de que su velocidad en el caso del Di2, es incluso configurable, pudiendo elegir entre unos cambios de corona lentos, intermedios o rápidos, Todo un lujo cuando a 180 pulsaciones por minuto, lo que necesitas es sólo concentrarte en dar pedales y la trazada de tu bici.

/ En las peores condiciones metereológicas, las de las últimas jornadas, el Di2 se siguió mostrando altamente fiable y estable. Sólo en los momentos más críticos de los recorridos, bajo un intenso diluvio y cantidades ingentes de barro y lodo, pareció fallar puntualmente la maneta del pulsador, a cuyo accionamiento no obedecía el cambio. Una situación que ocurría durante algunos segundos, pero que transcurridos éstos, volvía a la normalidad, accionado el cambio de coronas con la misma estabilidad, suavidad y rapidez de siempre. Los grupos mecánicos de los participantes con los que compartíamos circuito en la ABR pasaron por muchas más dificultades. Con fundas y cables atorados de barro, no pudieron revertir la situación hasta al allegada al paddock, donde solo el cambio de fundas y cables podía solventar el problema. Nosotros en cambio, mantuvimos inalterable el tacto de la transmisión gracias al sistema estanco de cableado del Di2.

/ La autonomía de la batería resulta sorprendente. Aún con la configuración de doble plato (la que más batería consume) y a bajas temperaturas, sólo pudimos ver desaparecer una raya de las 5 que representan el 100% de la autonomía de la batería. Podríamos decir que en una etapa con frío y lluvia, doble plato y casi cinco horas de duración, consumimos aproximadamente, un 15-20% de la batería.

Conclusión:

La fiabilidad mecánica pero también la suavidad y rapidez de accionamiento en los cambios de corona y plato son muy superiores en un grupo Di2 respecto a uno mecánico de Shimano y por supuesto, de la competencia. Incluso en las condiciones más adversas que te puedas imaginar. La autonomía de la batería es sorprendente. Inigualable. Pueden pasar meses y meses sin tener que recargarla.

Desde Solo Bici queremos agradecer el apoyo y colaboración de todo el equipo de Shimano España / Macario durante toda la prueba, a través de sus recursos logísticos y de soporte técnico de toda la tecnología Di2. Fue un placer.

 

 

 

 

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