Si en nuestro universo del MTB hay alguna referencia, algún producto aspiracional que en alguna ocasión nos ha hecho soñar, ese es el Shimano XTR. Un grupo que ha sido siempre símbolo de tecnología y de máximo rendimiento.

Algo que una filosofía como la nipona, recordemos que Shimano surgió y está basado en el departamento de Osaka, sabe trabajar y desarrollar como nadie. Pero al mismo tiempo, este grupo ha simbolizado también el refinamiento, la exclusividad y el poder de quien equipa su bici, simplemente, con lo mejor del mercado.

Tanto es así que los componentes del XTR se fabrican exclusivamente, en una factoría de alto nivel y de máxima tecnología que Shimano tiene en su cuartel general, la ciudad de Sakai.

Una R que tiene significado

Para situarnos, hay que aclarar que este grupo es una evolución del Deore XT, que data de mediados de los ochenta y con el que Shimano, en el año 1991, pretendía ofrecer un grupo de mayores prestaciones y específico para competición. De ahí, que añada una R, que corresponde a la denominación Racing.

Lo que en principio iba a ser algo destinado al nicho de las carreras y de un reducido segmento del mercado, se convirtió en algo realmente exitoso, no por el volumen de ventas a tenor de su precio y exclusividad, pero sí en cuanto a imagen y aspiración. Todo el mundo deseaba tener un XTR y así ha seguido siendo, de una u otra manera, en los últimos veintiséis años.

Los inicios

Durante los primeros años de su existencia, el XTR se convirtió rápidamente en un objeto de culto. Y aunque estaba orientado a la alta competición y, por tanto, no era el grupo más duradero (para eso están opciones más fiables como el XT o grupos inferiores), los bikers que podían adquirirlo lo montaban en sus bicis.

Eran los años del boom del mountain bike, con las bicis de tres platos y desarrollos imposibles, frenos cantilever, entre otros conceptos tecnológicos totalmente olvidados.

Historia de evolución

Si repasamos la historia del XTR, tendremos una secuencia clara de cómo ha evolucionado en paralelo la tecnología en nuestro deporte. Con muchos aciertos y en ocasiones con algún desacierto, pero todos sus años de evolución explican perfectamente cómo ha ido mejoran do la tecnología aplicada a nuestras bicis.

En el Shimano XTR hemos visto la racionalización de los desarrollos (inicialmente eran incluso de 28/38/48 dientes en los platos), el paso de los frenos cantilever, a los V-brakes de paralelogramo a los actuales discos, evoluciones en los sistemas de pedalier como el PressFit, bielas huecas que otras marcas han aplicado en sus productos, versiones específicas para uso trail, sistemas de refrigeración de sus frenos de disco y, cómo no, la incorporación de la electrónica a través de la tecnología Di2.

Su competencia

Cuando un gigante como Shimano apuesta por una oferta global, es decir, con versiones del XTR para todo tipo de uso, con todas las opciones posibles para frenos, desarrollos, ruedas, etc., puede ocurrir lo que le aconteció hace unos años.

Una compañía como SRAM concentró todos sus esfuerzos en hacerle la competencia con un producto muy específico, los grupos de gama alta de doble plato y monoplato después, con grupos de 11 y 12 velocidades.

Un campo en el que entonces Shimano no había explorado o, si lo estaba haciendo, todavía no se había manifestado decididamente. Esta circunstancia hizo que SRAM ganara rápidamente cuota de mercado eclipsando en cierta medida la hegemonía aplastante que hasta entonces el XTR había ejercido en el mercado de las bicis de gama alta.

Sin embargo y mientras esto ocurría, Shimano estaba implementando en su XTR la mayor tecnología en el mundo del ciclismo que se ha conocido en los últimos años.

La electrónica. La tecnología Di2 fue aplicada al XTR en 2014, en sus grupos de carretera se utilizaba ya desde 2010. Con este hito, Shimano dotó a las bicicletas no solo de la rapidez, precisión y estabilidad de unos cambios de velocidad gobernados de manera electrónica, sino de la conectividad que su evolución está comportando recientemente.

2018 (2019 para los catálogos) ha sido el año en el que Shimano ha respondido a su competencia (algo tarde para algunos) con su interpretación de las 12 velocidades, a las que en breve incorporará la electrónica. Cuando esto ocurra, volveremos a ver la leyenda del XTR de nuevo en su máximo esplendor.

Cronología

1992 – ”El primer XTR de la historia”. Shimano lo presenta como un grupo para competición, solo con 3 platos y 8 velocidades.

1996 – ”Aparecen los V-brakes”. Es la primera revisión a fondo tras su aparición en 1992.

2003 – ”Época Dual Control”. Además de incluir el sistema de integración de cambio y freno en una misma maneta, que nunca cuajó en el mercado, aparecen los primeros frenos de disco XTR.

2010 – ”10 velocidades y tecnología Shadow”. Shimano ofrece ese año una versión completa para uso trail.

2014 – ”Llega la electrónica”. Este es el año en el que se incorpora la tecnología Di2 como principal novedad.

2019 – ”El primer XTR en ofrecer la opción 1×12”. A esto hay que sumarle que los bujes prescinden de los trinquetes, los frenos aumentan un 10% su potencia y por primera vez se ofrecen dos casetes, con diferente número de coronas.

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