SPD son las siglas en inglés de Shimano Pedaling Dynamics. Es un sistema de muelles adheridos a una plataforma o carcasa ovalada que alberga el cuerpo del eje de rodamiento de bolas. Doce concretamente.

Para su anclaje es necesario colocar primero la parte delantera y posteriormente la trasera realizando a la vez una ligera presión.

Las calas SPD son de tamaño reducido y compatibles con multitud de marcas de pedales automáticos, como Exustar o Ritchey, entre otras.

Un poco de historia

Ha llovido mucho desde la primera aparición a principios de los noventa del primer pedal automático de Shimano. Hace más de 25 años que se lanzó al mundo el Shimano SPD, el pedal que llevó la tecnología del mundo de las carreras de carretera al ciclismo de montaña y posteriormente a los bikers de ciudad.

No se comercializó hasta 1990, pero algunos ciclistas recuerdan haber visto versiones previas de los SPD originales ya a finales de 1989.

La aparición de los pedales automáticos supuso una auténtica revolución, mientras que otros sistemas se quedaron por el camino, como el de Onza, un sistema muy parecido al de Shimano pero sin muelle (en su caso, sustituidos por dos elastómeros), o el mítico y desconocido sistema de cala y pedal de Cinelli para pista, conocido como el M71 o la cala de la muerte (no se soltaba de forma automática, debíamos agacharnos y mover una palanca manual).

En cambio, el calado del sistema SPD era muy funcional y relativamente pequeño. Estaba hundido en la suela del zapato sin que nos afectara cuando poníamos el pie en el suelo.

Además, los pedales eran de doble cara y fáciles de enganchar. Todo un avance. Así lo entendió el mercado y corredores. En pocos años, la tecnología SPD trasciende de los ciclistas de montaña a los bikers cotidianos.

Pros y algún contra

Actualmente es el sistema más popular y empleado por la mayoría de los usuarios de nuestro país, que han decidido montar en sus bielas unos pedales automáticos.

El sistema SPD de Shimano posee, entre otras, una gran virtud: la robustez. Es sin duda un sistema cala-pedal de larga vida que por su complexión fuerte salvaguarda perfectamente los elementos más expuestos.

Aunque el peso no sea su punto más fuerte, garantiza una excelente transmisión de la potencia. Al ser un sistema de muelle, nos permite fácilmente, mediante una llave allen, regular la fuerza con la que fijar nuestra zapatilla al pedal, que, de manera indistinta, podemos proceder a descalar por ambos lados del pedal.

Los beneficios son múltiples: nos permiten trabajar en una posición biomecánica mejor, con mayor control de la bici, una sujeción óptima y personalizada y mayor efectividad de pedaleo.

El único aspecto de sus productos que la marca nipona ha ido puliendo en cada evolución año tras año es la evacuación del barro, su auténtico talón de Aquiles, ya que por su morfología y funcionamiento hace que se acumule barro en el interior que dificulta la acción de calar o distorsiona el grado de fijación de la cala con la zapatilla.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.