Personalidad propia

Segunda generación del modelo Camber, que recoge el testigo en el segmento de 120 mm que en su día dejaron las Stumpjumper FSR Specialized hace una apuesta con su nueva Camber Elite con suspensiones bloqueables RockShox, exclusivos frenos Avid y transmisión de nueve coronas traseras. Una de las bicicletas más llamativas y con decoración más agresiva del comparativo.

Cuadro

Fabricada en aluminio M4, la Camber Elite presenta una bonita decoración arriesgada -aunque con un resultado espectacular- en colores verde lima-negro, con un diseño en realidad sencillo, simple, pero atractivo. La segunda generación de este modelo cuenta con el mismo cuadro que el estrenado en 2011, con pipa de dirección estándar 1-1/8”, tubo superior que se desdobla en dos al llegar al tubo de sillín con el amortiguador -muy bien integrado en el propio diseño de la bici-, colocado en posición oblicua bajo el tubo superior y conectado al extremo de los tirantes, de generosas dimensiones. El RockShox Ario RL cuenta con regulación de rebote y bloqueo para comandar un sistema de suspensión FSR característico con 120 mm de recorrido real y la genuina articulación Horst Link entre vainas y punteras. El punto de giro principal de la suspensión está situado sobre el pedalier a la altura del plato mediano, concéntrico al tubo de sillín.

Equipamiento

En la parte delantera nos encontramos con una horquilla RockShox Recon Gold TK con un comportamiento realmente bueno. Como el resto de los modelos Recon, cuenta con un funcionamiento aire-aceite con sistema Solo Air con regulación de rebote y bloqueo. Los frenos Avid son un modelo exclusivo realizado para Specialized que se caracteriza por contar con un regulador manual de alcance de la maneta al manillar.

En la transmisión contamos con un sencillo pedalier M521 con eje Hollowtech y 9 coronas traseras; es el único modelo, junto con la Kona, que cuesta 570 euros menos, que emplea transmisión de 9 velocidades. Pulsadores Shimano Alivio con coronas Alivio 11-34, desviador SLX y cambio Deore XT con cadena KMC completan la transmisión. Siempre hemos alabado los componentes Specialized y en esta ocasión no iba a ser menos.

El conjunto potencia-manillar es ideal, con una anchura de 720 mm del manillar Specialized, que resulta ser la medida más ancha de todas las bicicletas reunidas. Los delgados puños lock-on son otro de los componentes que no dejamos de destacar cada temporada por su buen diseño y efectividad. El sillín Body Geometry o los neumáticos Specialized The Captain en unas ruedas con llantas DT-Swiss 445 son otros componentes a tener en buena consideración pese a sus bujes también Specialized, algo pesados.

Cómo va

La Camber se caracteriza, cómo no, por una posición de conducción centrada, muy buena. Su comportamiento es muy natural, con una suspensión trasera que ha perdido algo de alegría en comparación con el modelo Expert con amortiguador FOX Triad que probamos el pasado año, pero que con el RockShox Ario se muestra muy firme, menos sensible, con el resultado de una Specialized más eficaz pedaleando.

Este comportamiento más neutro de la suspensión es de agradecer y viene determinado por la mayor fricción de funcionamiento con la que cuenta su amortiguador Ario RL, que, pese a no ser de una gama más alta, aplicado a este sistema de suspensión FSR el comportamiento es acertado. En cuanto a su absorción, la mejora en el pedaleo trae consigo una pérdida en sensibilidad y absorción bruta.

Su manejo es muy bueno, y es una de las bicis más divertidas. Es uno de los modelos que más confianza nos transmiten no sólo bajando, sino en cualquier circunstancia, y su estupenda geometría y neumáticos The Captain tienen mucho que ver en ello. ¡Qué importancia tiene un componente como los neumáticos, que pueden transformar el comportamiento de una bicicleta!

Subiendo, la tracción que ofrece la Specialized es sensacional, e incluso en plato pequeño y en terreno húmedo y en las peores condiciones de agarre es la bicicleta que mejor tracciona, no sólo por su eficaz sistema FSR y la articulación Horst Link, que sí que es la verdadera clave, sino también por los neumáticos, que consiguen la mejor tracción bruta. La presencia de un manillar de 720 mm de ancho requiere cierta adaptación si no estamos acostumbrados, pero nos ha resultado agradable. El único aspecto que no nos convence es el hecho de que, con un precio de 1.999 euros, e incluso con suspensiones RockShox, equipe una transmisión de 9 velocidades Shimano Alivio. Acostumbrados al listón tan alto que Specialized pone en todos y cada uno de sus modelos, esto nos sorprende, y en este caso nos esperábamos algo más, aunque globalmente cuenta con un comportamiento equilibrado y es un modelo que nos ha gustado.

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