Cuando hablamos de Steve Potts, hablamos de una persona que forma parte de la élite fundadora de los cimientos del mountain bike. Desde su casa, a los pies del Monte Tamalpaís, en Marin, California, Potts fue desde muy joven uno de los integrantes del grupo del Repack, después de que su hermano mayor lo introdujera en el mundo de las bicicletas.

Cuenta la historia que, después que éste le rompiera su recién estrenada bici en un accidente casero, el joven Steve ya pudo contemplar el arte de Bill Breeze (padre del mítico Joe Breeze) soldando y resucitando su malogrado cuadro. La semilla estaba plantada.

A partir de ahí, lo curioso fue que Steve quiso fusionar el ciclismo con su otra pasión, que era la pesca, así que, con materiales reciclados y usando el taller de metalurgia de su escuela, se dispuso a soldar una bicicleta capaz de aguantar los caminos por los que debía pedalear para poder llegar a spots de pesca remotos y salvajes. A partir de esa primera experiencia, todo fue rodado, y Steve fue introduciéndose en el mundo de la construcción de cuadros artesanos, lo que dio lugar a la creación de la marca WTB, donde pudo comenzar a desarrollar planamente sus habilidades como constructor.

“ESTAR METIDO EN EL MOUNTAIN BIKE ME HA PERMITIDO INVOLUCRAR A OTRAS PERSONAS EN UN MODO DE VIDA MÁS SANO, PURO Y DE CARA A LA NATURALEZA”

Gurú del titanio

Steve Potts ya fue incluido en el Mountain Bike Hall of Fame en 1989 y después de su marcha de WTB, se centró en construir cuadros, como hacía antes, pero con el nombre de Steve Potts.

Actualmente especializado en bicicletas de titanio desde su local en Point Reyes, Steve es considerado uno de los mejores framebuilders de los últimos 30 años, aunque él lleva su propio ritmo y produce curiosidades como bicicletas con SS couplers, para plegar y viajar fácilmente, o las famosas horquillas Type II, un diseño original de Charlie Cunningham que Steve ha perpetuado y que se ha ganado un culto entre los amantes de las horquillas rígidas como uno de los mejores diseños jamás construidos.

Además de crear algunos de los cuadros más bonitos de titanio y de seguir ganando premios de diseño, Steve continúa disfrutando del mountain bike en los alrededores de Point Reyes, mientras busca el momento para escaparse a pescar a mosca con sus hijos Daniel y Brennan, pensando en la siguiente soldadura perfecta.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.