Una de las obsesiones de los bikers, sobre todo en el caso de los de XC, es que las suspensiones solo actúen cuando han de hacerlo.

¿Para qué actuar cuando no es necesario? Para ello están los diales y mandos remotos, para bloquear cuando no son necesarias. Pero ¿y si lo hiciesen ellas solas, inteligentemente, sin tener que estar nosotros pendientes de ellas?

Hay precedentes con las válvulas de inercia del Brain de Specialized, adaptado posteriormente a las horquillas FOX Terralogic. La respuesta electrónica se llama: FOX Live Valve.

¿Qué es el Live Valve?

Es el control electrónico total de las suspensiones. Y no hablamos del sistema de elección de los modos mediante electrónica, sino que es el control del hidráulico de manera electrónica, sin que nosotros tengamos que cambiar la posición con ningún dial ni mando remoto.

¿En qué consiste el Live Valve?

Es la tecnología de FOX que hace que el hidráulico de la horquilla y del amortiguador cambien automáticamente su dureza en función del terreno por el que pedaleemos, endureciéndose cuando no hay impactos y abriéndose cuando sí los hay.

El sistema está integrado por una válvula en cada suspensión (una para la horquilla y una para el amortiguador), un sensor para la horquilla y otro para el amortiguador, un controlador general (con otro sensor) y una batería en el mismo cuerpo que el controlador.

Cabe destacar que el cuadro de la bici ha de estar preparado para poder equipar esta tecnología, ya que requiere un anclaje específico para el sensor del amortiguador y un sistema de cableado interno para pasar los cables del sistema.

El sistema

Regulaciones previas

Antes que nada tendremos que regular la precarga de aire, los rebotes y compresiones en baja velocidad de ambas suspensiones, siempre teniendo el sistema electrónico apagado y como si de unas suspensiones convencionales se tratase.

Después ya podremos pasar al sistema electrónico. La calibración del sistema electrónico se realiza con la bici en parado y se puede hacer de nuevo siempre que queramos.

Para decirlo llanamente, es como reiniciar el sistema. En el controlador, encontraremos hasta cinco modos de dureza diferentes, con su led correspondiente para saber cuál tenemos seleccionado.

Los elementos

El controlador: Es el cerebro del sistema, el que posee el microprocesador, además de un sensor. Es el que recibe la información de los sensores a una velocidad de 1.000 veces por segundo (1 kHz) y según esta información. De esta manera, procesa en todo momento las irregularidades del terreno y es capaz de cambiar el modo de la horquilla y amortiguador en tres milisegundos.

Batería: Lógicamente, es la que alimenta al sistema electrónico. Está en el interior del controlador. Posee dos celdas de Lithium-Ion y se carga mediante un puerto USB. En función del tipo de terreno por el que rodemos, podemos contar con entre 16 y 20 horas de uso con la carga completa. El tiempo de carga es de entre 1,5 y 2 horas. En caso de habernos olvidado de cargarla, en 15 minutos podremos contar con carga suficiente para una salida de unas dos horas.

Sensores: Están ubicados en la horquilla, en el amortiguador y en el interior del cuerpo del propio controlador. Este último es el principal para saber si estamos subiendo, bajando o llaneando. Los algoritmos del sistema están optimizados para estos tres estados. Leen tanto el movimiento vertical como la aceleración. Constantemente envían información al controlador para que haga actuar de una u otra manera a las suspensiones.

Válvulas: Las válvulas, una en la horquilla y otra en el amortiguador, son las que reciben la orden del controlador para abrir o cerrar el hidráulico en todo momento y según el análisis constante de los datos recibidos.

El peso y la espera

El peso del sistema respecto a uno convencional con cableado de bloqueo en horquilla y amortiguador es de unos 144 gramos más, según FOX.

El desglose es de: batería, 72 g; controlador y sensores, 104 g; amortiguador Live Valve, 466 g (185 x 55 mm Trunnion); hidráulico horquilla Live Valve, 249 g (en FOX 36 Float 29” de 160 mm).

En cuanto a la espera por poder montar el sistema Live Valve, por el momento solo lo podemos encontrar en bicis de cuatro marcas que lo montan de serie: Pivot, Giant, Rocky Mountain y Scott.

Hay que tener en cuenta que para poder adaptar el conjunto de Live Valve, el cuadro de la bici debe estar adaptado para ello. En este sentido, Pivot y Rocky Mountain ya cuentan con cuadros compatibles con el sistema, sabemos que Niner está trabajando en ello y próximamente seguro que todas las marcas presentan sus modelos compatibles.

En todo caso, y en contacto con FOX, os podemos decir que, a partir de la temporada que viene, la 2020, sí será posible adquirir suspensiones Live Valve por separado para montar en nuestra bici.

Conclusiones

Sin duda alguna, el Live Valve de FOX es un gran invento y, seguramente, tiene un futuro glorioso. El concepto es la clave y realmente es adaptable al 100% de los bikers.

Después de ajustar de manera convencional ambas suspensiones (por cierto, la cámara del Live Valve del amortiguador no permite regular la presión de aire con cualquier bomba), probamos el sistema en los cinco puntos de diferente dureza.

La verdad es que podrían ser tres (o dos). Solo notarás la diferencia entre los intermedios si eres muy muy fino y sensible.

Dicho esto y una vez probado intensamente, creemos que ahora mismo, en su primer año de vida, está más enfocado a la gente racing que no al usuario medio.

Nos explicamos. La respuesta de las suspensiones es bastante dura, en el sentido de que cuando se abren, no llegan a tener nunca el tacto de unas suspensiones sin Live Valve. Siempre presentan un tacto más duro de hidráulico. En nuestro caso, con unos niveles de presión de aire más bajos respecto a los aconsejados por FOX, no conseguimos la absorción de los niveles de una convencional, sobre todo en la parte delantera.

La horquilla no es tan sensible como el amortiguador, incluso con una presión muy muy por debajo, con la compresión en baja velocidad abierta al máximo y sin gruesos internos, para dejar la máxima linealidad a la curva de progresividad.

Lógicamente no lo sabemos con exactitud, pero creemos que esto podría ser debido en gran parte (y siempre según nuestra opinión) al hecho de que el sensor no esté tan cerca del eje de la rueda como está el que hace actuar al amortiguador. Este hecho sí podría afectar directamente a ello, ya que cuanto más cerca del eje esté el sensor, más preciso será.

Aunque deba mejorar, según nuestra opinión, como decíamos al principio de estas conclusiones, no tenemos dudas de que tiene un grandísimo futuro, ya que el Live Valve puede llegar a ser adaptable a todos los bikers.

Todos queremos olvidarnos de estar tocando las suspensiones mientras estamos pedaleando y disfrutar de la salida (o entreno). Y para eso está pensado el Live Valve.

FAQ

¿Puedo ponerme suspensiones Live Valve en mi bici? La tecnología Live Valve solo puede montarse en bicis que estén pensadas para ello.

¿Cuánto dura la batería? La duración dependerá del tipo de terreno por el que rodemos y de sus irregularidades. También de cuánto tiempo tengamos el sistema encendido. FOX estima que de entre 16 y 20 horas de uso.

¿Cuánto tarda en cargarse? El tiempo de la carga al 100 % oscila entre una hora y media y dos horas. En caso de estar sin batería, con quince minutos de carga tendremos suficiente para poder rodar durante dos horas con el Live Valve funcionando todo el rato.

¿Qué pasa si nos quedamos sin batería a media ruta? Simplemente quedará el sistema hidráulico totalmente abierto, como si no hubiésemos encendido el sistema a electrónico.

¿Si paramos durante un rato, se apaga el sistema? El sistema se apaga automáticamente después de una hora y media de no notar ningún impacto.

¿Puede estropearse con el agua? Para nada. El sistema es resistente al agua. No hay problema con la lluvia ni con la limpieza general de la bici con agua.

Fotos estudio: Santi Díaz // Fotos acción: Carlos García

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.