Tipos de rodillo, te explicamos ventajas e incovenientes.

Cuando valoramos los diferentes tipos de rodillo para entrenar, porque nos queremos hacer con uno, hay que tener en cuenta varias cuestiones importantes. Especialmente cuando tenemos la certeza de que, a ese rodillo en cuestión, vamos a darle un uso intensivo.

Es habitual encontrarse con bikers que viven en lugares en donde el invierno es muy duro u otros que por ejemplo, no tienen apenas tiempo durante el día para salir en bicicleta. Quedando sólo la opción de pedalear en casa a horas en las que ya es de noche.

Ante situaciones com estas o cualquier otra que te obligue a usar un rodillo de manera regular, lo más importante es saber escoger entre los modelos o tipos de rodillo que mejor cubran nuestras necesidades. Para ello, hay que tener claro algunos criterios de compra fundamentales. Os comentamos cada uno de ellos

tipos de rodillo indoor

Pedalear en indoor es la mejor opción cuando no se tiene tiempo o no se puede salir al exterior

Nivel de sonoridad de los diferentes tipos de rodillo

Este es para nosotros, el más importante a la hora de elegir un rodillo, especialmente si lo vas a usar en casa y tienes familia o vecinos. Es decir, la mayoría de los casos. Hay que tener en cuenta, solo como referencia, que la legislación europea prohibe producir sonidos superiores a los 55 decibelios durante el día y 45 decibelios durante la noche en comunidades vecinales.

Otra cosa es que hagamos un entrenamiento en rodillo de 40′ a más decibelios, 80 por ejemplo y lo hagamos en un cuarto donde tengamos buen aislamiento del ruido, quede en una  zona alejada de los vecinos o simplemente, tengamos a un vecindario comprensivo.

tipos de rodillo con o sin ruido

Hay que tener en cuenta dónde vas a hacer rodillo, pues en algunos casos, pueden generar bastante ruido.

De todos modos, este es un aspecto que debemos tener en cuenta a la hora de adquirir un nuevo rodillo para entrenar en casa. Muchos de los fabricantes especifican el nivel de ruido de cada rodillo, para información del usuario.

Espacio que necesita el rodillo

SI vas a guardar tu rodillo en casa, deberás también tener en cuenta su tamaño y su facilidad o no para ser recogido y guardado en algún rincón de tu hogar. Este aspecto es importante, especialmente en los casos en los que no dispongas de mucho espacio y por tanto, no puedes permitirte tener el rodillo permanentemente en medio del salón o en alguna habitación con usos compartidos.

Tipos de rodillo espacio

No siempre disponemos de un lugar amplio para hacer rodillo, por eso en ocasiones, hay que contemplar que debes montar y desmontarlo cuando hayas acabado.

Lo cierto es que un rodillo no ocupa demasiado espacio, pero puede que en algunos casos el suficiente, como decimos, para que necesites retirarlo de en medio, plegarlo si es posible o guardarlo en un armario, detrás de unas escaleras o debajo de una mesa, por ejemplo.

Facilidad de puesta en marcha, según los tipos de rodillo

Aunque parezca una tontería, la puesta en marcha suele ser también uno de los aspectos más a tener en cuanta a la hora de tener una experiencia satisfactoria sobre el rodillo. Si al cabo del día no te sobra el tiempo, considera aquellos tipos de rodillo cuya puesta en marcha es más rápida.

Tipos de rodillo motivación

Que sea fácil montar y poner en marcha es clave, para motivarte a seguir usándolo.

Prácticamente, subirte a la bici y listo. Si para poder entrenar debes montar un setup demasiado complicado, instalar y enlazar dispositivos, puede que hayas gastado la mitad de u tiempo disponible sólo en preparar la sesión.

Resistencia que nos ofrece

A la hora de la compra hay que tener cual es la finalidad real del rodillo que queremos tener en casa. Si nuestro objetivo es simplemente pedalear para sudar un poco, mantener en cierta medida algo de masa muscular y poco más, no necesitaremos un rodillo que ofrezca demasiada resistencia. Mover 150, 200, 250 vatios es algo que para muchos usuarios, ya es suficiente si los objetivos no van más allá de los que acabamos de describir.

Que el rodillo puede ofrecer una elevada resistencia en clave para poder seguir entrenamientos pautados y variados.

Sin embargo, si tienes un perfil más avanzado y quieres el rodillo parra llevar un entrenamiento pautado, necesitarás un modelo capaz de ofrecerte elevados niveles de resistencia. Más todavía canto más alto sea tu nivel de forma y rendimiento. En estos casos, puedes necesitar rodillos que al menos puntualmente, te permitan desarrollar potencias superiores a 500 vatios (en el mercado los hay que permiten incluso 2.000)

Presupuesto

Obviamente, esta cuestión suele ser la constante en cualquier compra y que a la postre, va a condicionar la opción que elijamos. Es obvio que si es muy limitado, puede que no alcances el rodillo que pueda cubrir tus expectativas o necesidades.

De todos modos, recomendamos en este sentido, no renunciar al rodillo que mejor nos encaje si lo que tenemos pensado es usarlo de manera intensiva. Dicho de otro modo, si tenemos pensado usar el rodillo de manera intensa y prolongada en el tiempo, merece la pena hacer un esfuerzo e invertir en un modelo con garantías y que a la larga, nos resulte inservible por no adecuarse a lo que necesitamos.

Tipos de rodillo Kinetic

Si vas a usar el rodillo asiduamente es conveniente invertir en un modelo de buenas prestaciones.

La mayoría de rodillos del mercado se mueven en una horquilla de precios que van desde los 200 a los 1.300 euros. Con lo que es evidente, que hay un amplio abanico ente el que elegir en función de los tipos de rodillo, nivel tecnológico, prestaciones, etc.

Veamos ahora qué tipos de rodillo puedes comprar y en todo caso, que pueden ofrecer y qué no según el tipo de biker y usuario seas:

Rodillos de rulos o equilibrios

Estos fueron los primeros rodillos en la historia del ciclismo. Los más elementales y en todo caso, los que pusieron nombre a este instrumento para entrena en casa. De hecho, el término rodillo viene de los rodillos o rulos sobre los que se mantiene la bicicleta mientras pedaleamos y que permiten que las ruedas giren sin que la bicicleta avance.

Rodillo clásico, de rulos o de equilibrios.

Este tipo de rodillos son los más sencillos técnicamente. La mayoría de ellos no incorporan ningún tipo de electrónica ni de estructura mecánica, más allá de una estructura rectangular dentro de la cual se ubican tres rodillos, dos atrás para interactuar con la rueda posterior y uno delantero para hacerlo con la delantera.

Los rodillos o rulos posteriores interactúan con los delanteros gracias a una goma que hace de cadena transmisora. Esto hace que cuando hacemos girar la rueda trasera de la bici mediante el pedaleo, ésta haga girar los rodillos posteriores y estos a su vez, al delantero.

Ventajas de los rodillos de rulos

Uno de los mejores aspectos de estos rodillos como hemos comentado antes, es su simpleza mecánica. Esto hace a su vez que sean generalmente, los más económicos, con unos precios que rondan desde los 150 a los 300 euros, por lo general.

Rodillo de rulos plegado, listo para ser guardado.

También son muy sencillos de montar y desmontar y recogidos, ocupan poco espacio. podemos decir que pueden guardarse sin demasiados problemas en un armario e incluso detrás de una puerta.

Inconvenientes de los rodillos de rulos

A nadie escapa que para poder pedalear sobre un rodillo de rulos se debe tener cierta práctica y equilibrio sobre una bicicleta que está rodando, por decirlo de alguna manera, sobre unos cilindros. Para ello, es necesario dedicarle algunas horas previas, dependiendo de nuestra habilidad, antes de poder pedalear sobre ellos con total confianza y seguridad.

Otra cuestión que puede llegar a ser un inconveniente para algunos, es su relativa limitación a la hora de alcanzar resistencias elevadas. Al no tener ninguna resistencia mecánica (ni por fluido ni magnética como ocurre en los otros sistemas de rodillo)

Rodillos de fricción

Estos son a día de hoy, los más habituales. Son rodillos en los que fijamos nuestra bicicleta por el eje de la rueda trasera y ésta queda aprisionada y en contacto con un rodillo que gira sobre si mismo y que puede ser metálico o de diferentes compuestos.

Rodillo de fricción, en el que fijamos nuestra bicicleta por la rueda trasera.

Evidentemente, sobre ellos no hay que mantener ningún tipo de equilibrio, como ocurre en los rodillos de rulos. Simplemente hay que fijar la rueda trasera y pedalear. El rodillo con el que toma contacto y sobre el que gira nuestra rueda se encuentra solidario con una rueda de inercia que está a su vez gobernada por un mecanismo de resistencia.

Esta resistencia sobre la rueda de inercia de estos rodillos puede ser o magnética o de fluido. En muchos de estos modelos, podemos gestionar por tanto la resistencia que queremos encontrarnos en el pedaleo.

Ventajas de los rodillos de fricción

Los rodillos de fricción no requieren de adaptación previa, pues no necesitan mantenerse en equilibrio. En este sentido, los puede usar cualquier biker, con o sin experiencia previa en rodillos de ningún tipo.

Al estar dotados de una unidad de resistencia permiten alcanzar cifras elevadas de potencia en el pedaleo y por tanto, entrenar a altas intensidades.

Rodillo de fricción, permite que la bici permanezca estable y no hace necesario estar equilibrándose, como con los de rulos.

Estos rodillos suelen, en su mayoría, ser bastante compactos. Además, tienen la mayoría de ellos, de plegarse o abatirse. El resultado es un objeto realmente recogido que puede guardarse en prácticamente cualquier lugar, si tienes problemas de espacio en casa.

Algunos de ellos, los más altos de gama, tienen conectividad con las diversas apps. De esta forma, con ellos puedes pedalear en entornos virtuales o seguir entrenamientos programados a través de estas plataformas.

Inconvenientes de los rodillos de fricción

Uno de los principales, quizás el único, inconveniente de este tipo de rodillos el elevado deterioro y desgaste que produce en tu neumático trasero. La fricción y presión de tu neumático con el rodillo hace que se eleve la temperatura de la carcasa y la goma del neumático, que se acaba degradando con rapidez.

Rodillos de transmisión directa

Estos son los más avanzados del mercado. Son rodillos en los que nuestra bici se instala a través de la transmisión. Para usarlos, por tanto, necesitamos extraer la rueda trasera trasera y fijar la bicicleta al rodillo mediante el eje de la rueda trasera, de manera que la cadena se engrana con un casete que se debe instalar en el rodillo.

Rodillo de última generación tipo «Direct Drive» o de transmisión directa.

Al pedalear sobre nuestra bicicleta esta, mediante la cadena, hace girar el casete del rodillo como si fuera de nuestra transmisión.

Los rodillos de transmisión directa tienen, igual que los de fricción una rueda de inercia en su interior. En este caso, solidaria al núcleo en el que se encuentra instalado el casete. En estos rodillos sin embargo, la rueda de inercia es mayor y por tanto, las sensaciones de pedaleo suelen más reales o similares a las del pedaleo en outdoor.

Esta rueda de inercia se gobierna en la mayoría de casos, por electroimanes, los cuales reciben la orden de acercarse o alejarse a la rueda de inercia, de dar más o menos resistencia, de nuestro dispositivo GPS o de cualquier app de ciclismo virtual.

Ventajas de los rodillos de transmisión directa

Estos rodillos suelen poseer conectividad. Es decir, la capacidad de sincronizarse inalábricamente con apps o dispositivos mediante los cuales podemos reproducir de manera automática entrenamientos pautados o recorridos virtuales.

Otra ventaja clara es la inexistencia de fricción del neumático con ningún rodillo y por tanto, que no desgastan ni deterioran los neumáticos de la bicicleta.

La bicicleta se fija a los rodillos de transmisión directa mediante su cadena, que se engrana al casete del rodillo. Es necesario extraer la rueda trasera.

Por otro lado, son rodillos bastante o muy silenciosos, pues no existe fricción de ningún elemento.

Sus sensaciones en el pedaleo son realmente excepcionales. Muy parecidas a las que experimentamos pedaleando en la montaña o en la carretera. Esto es gracias a la gran rueda de inercia de la que disponen la mayoría de estos modelos.

Inconvenientes de los rodillos de transmisión directa

El peso es uno de los inconvenientes que puedes encontrarte si te pones a analizar este tipo de rodillos. Su resistencia electromagnética, empleada en casi todos los modelos del mercado y sobretodo , la gran rueda de inercia hacen que estos rodillos puedan pesar cerca o incluso alrededor de los 20 kg. Algo que los hace poco prácticos a la hora de desplazarlos de un sitio a otro de tu casas, por ejemplo.

El precio puede ser otro de los handycaps. Efectivamente, los modelos más básicos de transmisión directa arrancan actualmente en unos 500 euros, una cantidad relativamente importante. Los modelos más avanzados superan los 1.000 euros, un desembolso, desde luego, no al alcance de todos los usuarios.

Es cierto que además de los rodillos convencionales existen otras opciones para pedalear en casa. Nos referimos a las smartbikes y a rodillos tipo «treadmill» o cintas rodantes en las que se rueda sobre ellas en bicicleta.

Sin embargo, son opciones que por precio y/o espacio no hemos considerado con un volumen de demanda suficiente como para incluirlas en este artículo.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.