La duodécima edición de la Gaes Titan Desert by Garmin será recordada por sus espectaculares paisajes, su dureza extrema y por la batalla titánica que protagonizaron Josep Betalú y Roberto Bou, en una carrera que se decidió únicamente por 35 segundos en la general, en la edición más ajustada de la historia, a favor de Betalú.

Texto: Celes Piedrabuena – Miguel Ángel Sáez

Digerido el devenir de la prueba, vamos a analizar las claves de la prueba reina del desierto:

1.LA NAVEGACIÓN

La navegación ha puesto de manifiesto su importancia una vez más en el desarrollo de la prueba, especialmente en las tres primeras etapas. En estas jornadas era del todo habitual ver bikers ‘recortando’, buscando el mejor recorrido. Cada edición la navegación adquiere un rol más importante en la Titan, y a su vez el conocimiento que tienen los bikers de la navegación y del GPS cada vez es mayor

2.LAS ALTAS TEMPERATURAS

Todo el mundo sabe que la Titan se disputa en compañía de temperaturas extremas, pero no por ello su influencia en el rendimiento de los corredores y en el devenir de la prueba es menor. Se llegó a rodar entre los 40-45ºC, una temperatura que influye en el rendimiento de los deportistas. Su ‘castigo’ afectó especialmente a los participantes peor preparados, que además da la casualidad que están más tiempo sobre la bici. No es lo mismo la llegada de los pro a las 12.00 horas que la de buena parte del grueso de participantes a las 16.00 horas

3.LAS DUNAS

En la previa de la carrera se dijo que se quería volver a recuperar los orígenes, el espíritu original de la carrera, y de ahí la elevada presencia de las dunas en esta edición. Preciosas de ver, no son tan placenteras cuando hay que superarlas montado en bici. Las fat bike en este punto tienen ventaja y después hubo quien supo jugar con la presión de los neumáticos y quien se preparó con antelación a al prueba. Superar con soltura, con acierto y convencimiento las dunas fue muy importante en el desarrollo de la Titan

4.LA ETAPA 5ª

Sin duda, el desenlace de lo ocurrido en la quinta etapa de la Titan, penúltima, condicionó y mucho el desenlace de la prueba. Este penúltimo asalto, de 143 kms entre Fezzou-El Jorf, sirvió para demostrar que la veteranía puede ser un grado ante la fuerza de la juventud, tal como demostró Josep Betalú. Éste salía segundo de la general tras Bou, a una distancia de 35″. Bou, para sorpresa de todos, se puso en cabeza a tirar como un poseso, desgastándose, mientras Betalú fue conservando energías, calculando el momento de atacar. Cuando lo hizo el hasta hora líder de la prueba no pudo responder

5.TOMÀS-BELLÈS CANNONDALE

Este equipo ha sido una de las notas agradables de la Titan. Se notó a lo largo de la carrera que habían preparado bien todos los detalles de la carrera, bastó con ver su solvencia cuando tuvieron que tirar de la navegación. Se trata todavía de una formación joven en la Titan, pero a buen seguro que a base de experiencia y de seguir haciendo bien las cosas pueden aspirar a ganar la Titan en el futuro

6.EJEMPLO SOLIDARIO

Edición tras edición la Titan potencia su lado solidario.  Cada vez son más los equipos que aprovechan el altavoz mediático de la Titan para potenciar alguna causa benéfica y esta edición no fue una excepción. No luchan por la victoria, sino por dejarse ver y oír. Dos ejemplos los hemos vimos en el equipo de Pedro Aguado con vistas a hacer realidad el Espacio ‘Superacció’ de integración social a través del deporte o el caso de Dani Guerrero, un madrileño que tuvo que luchar contra la leucemia de su hija y a raíz de ese trance puso en marcha un proyecto que recauda fondos para la lucha contra el cáncer infantil.

Estos son algunos de los hechos más notorios que se pueden extraer de la edición ya concluida de la Titan, pero sólo son seis detalles dentro de todo un matiz de colores

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.