Tour Down Under: Porte, como en casa en ningún sitio

Habemus papam y, salvo sorpresa, nuevo ganador del Tour Down Under. La pasada madrugada se impuso en Paracombe, primer final en alto de la carrera, y el domingo defenderá el liderato en Willunga Hill, donde termina la etapa reina y ha ganado las seis últimas temporadas. Como en casa en ningún sitio, Richie Porte (Trek-Segafredo) saca su mejor versión cada mes de enero al calor del verano austral.

Resulta cuanto menos sorprendente la fijación que tiene el Demonio de Tasmania con una prueba que ha hecho suya. En Willunga Hill no tiene rival desde 2014, aunque solo una vez ha conquistado la carrera, en 2017, curiosamente el mismo año que también ganó en Paracombe. En total suma ocho triunfos de etapa y una victoria final, además de cuatro segundos puestos en la general: 2015, 2016, 2018 y 2019.

Aún hay más. En su lustroso palmarés cuenta una treintena de éxitos, de los cuales once los ha logrado en su continente: a las nueve victorias del Tour Down Under hay que sumar el título nacional contrarreloj en 2015 y una etapa en el desconocido Tour de Wellington, en 2008, el año de su debut como profesional. Porte apuntaba maneras de vueltómano desde que se dio a conocer en el Giro 2010 con los colores del Saxo Bank. Se metió en la misma fuga bidón que David Arroyo, vistió dos días la maglia rosa y acabó séptimo después de perder sus opciones podio en el Mortirolo.

La historia de un gafe

Del equipo danés dio el salto al potente Sky (ahora Ineos) y entre 2012 y 2015 se consolidó como un serio candidato a las generales de una semana. Ganó dos veces la París-Niza, la Volta a Catalunya, la Volta ao Algarve o el Giro del Trentino, además de otras victorias parciales y de iniciar su particular dominio en Willunga Hill. Al servicio de Chris Froome en el Tour, reclamó una oportunidad para brillar por su cuenta. El equipo le dio los galones de líder en el Giro 2015, pero una penalización –su compatriota Simon Clarke le cedió una rueda para reponerse de un pinchazo– y una caída acabaron con sus aspiraciones.

En aquel Giro empezó el viacrucis de Porte. El australiano cambió Sky por BMC en 2016 para intentar el asalto al podio del Tour, pero los percances le persiguen desde entonces. Ese mismo año protagonizó una de las imágenes de la década: la caída provocada por una moto de televisión en pleno Mont Ventoux junto a Froome. Terminó quinto en París, su mejor resultado de siempre, pero en 2017 y 2018 no esquivó el abandono tras sufrir dos nuevas caídas.

Como en casa en ningún sitio, debe pensar Porte en los últimos años. Y es que desde que dejó Sky suma once triunfos y siete son en el Tour Down Under. Su idílica relación con la prueba australiana contrasta con sus resultados en los grandes escenarios. A los 34 años (cumple 35 este mismo mes) encara ya la recta final de su carrera. Pasará a la historia como el rey de Willunga Hill y el pupas del Tour.

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