El Tour ya tiene nuevas fechas

La pandemia de coronavirus obliga y marca los ritmos vitales en todo el planeta. El deporte y el ciclismo, que aquí nos ocupa, presentan un panorama incierto y cambiante. Si hace solo unos días la UCI suspendía todas las competiciones hasta el 1 de junio, una semana después ha prolongado el aplazamiento hasta julio y agosto, en caso de la máxima categoría. El Tour ya tiene nuevas fechas y arrastra la Vuelta al otoño, aunque el conjunto del calendario es todavía una incógnita.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) amplió la prórroga tras llegar a un acuerdo con representantes de organizadores, equipos y corredores. Todos los actores se pusieron de acuerdo en una misma cuestión: el Tour es la tabla de salvación y la supervivencia del ciclismo profesional pasa por Francia. Prevista inicialmente del 27 de junio al 19 de julio, la Grande Boucle se retrasará dos meses y mantendrá el recorrido, entre el 29 de agosto y el 20 de septiembre.

El cambio de fechas del Tour empuja directamente a la Vuelta, que se rinde a su patrón –ASO es la misma empresa que organiza la ronda francesa y la española– para adaptarse a la nueva situación. Se complica el inicio en los Países Bajos y la carrera se trasladará al otoño, justo después del Giro, mientras que la corsa rosa tomará el relevo de los Mundiales de Aigle-Martigny, del 20 al 27 de septiembre.

El Giro, que anuló la salida desde Hungría y planea su celebración entre el 3 y el 25 de octubre, no contempla reducir la carrera de tres a dos semanas, una opción que todavía está sobre la mesa en las negociaciones con la UCI. En este escenario, la Vuelta debería ocupar una inédita ventana de competición en el mes de noviembre, periodo normalmente reservado para la preparación de la siguiente campaña.

Con las tres grandes acomodadas, siempre y cuando las autoridades sanitarias permitan su disputa, las otras pruebas imprescindibles son los llamados cinco monumentos del ciclismo: Milán-San Remo, Vuelta a Flandes, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja y Lombardía. El resto del calendario internacional, masculino, femenino y en las modalidades de mountain bike, pista o ciclocrós, entre otras, deberán ajustarse y la UCI espera aclarar el panorama el 15 de mayo.

El Tour ya tiene nuevas fechas, pero el rompecabezas no está resuelto y la salud económica de los equipos es otro de los problemas derivados de la crisis sanitaria y económica que asola el planeta: “Todavía tenemos trabajo por hacer para finalizar un calendario internacional revisado. Asimismo, hemos establecido un marco para preservar los derechos fundamentales de los ciclistas y se tomarán las medidas necesarias para la supervivencia de los equipos”, comunicó David Lappartient, presidente de la UCI.