La Rioja nos remite instantáneamente al color tinto de sus vinos, pero más allá de la planicie copada de viñedos por la que discurre el Ebro hay vida para la BTT. Ruedas de Lana es la primera ruta circular de España que se basa en los antiguos caminos de la trashumancia y que discurre durante 263 km y más de 6.600 m de desnivel positivo por los paisajes del Sistema Ibérico.

Trashumancia_Ruedas de Lana_SoloBici 1

No pueden estar muy equivocados pastores y ovejas cuando durante siglos estuvieron utilizando senderos y cañadas para desplazarse hacia el sur o volver al norte según la época del año. Se puede decir, sin lugar a dudas, que los trazados por lo que discurre Ruedas de Lana han sido testados largamente por expertos en esto del largo recorrido.

En estas rutas antiquísimas se conservan vestigios de las principales culturas ibéricas, dólmenes, abrevaderos, fuentes, castros, calzadas, puentes, santuarios y ermitas, ventas, pueblos y ciudades. En España hay la friolera de 124.000 km de longitud de vías pecuarias (15 veces más extensión que la de la actual red ferroviaria). No obstante, hoy en día, la trashumancia ya no se practica y los rebaños pasan de los pastos de inverno a los de verano y viceversa en camiones. ¡Así que vamos a mantener viva esta tradición aunque sea sobre dos ruedas!

La Rioja es una de las comunidades autónomas con fama de mayor calidad de vida. Después de ciclar esta ruta, uno es capaz de dar fe de que, sin ostentaciones, los riojanos que viven en la sierra son gente sencilla pero con unas costumbres, tanto en alimentación como en tiempo vital, que rezuman autenticidad y buen rollo. Recomendamos realizar la ruta desde marzo hasta noviembre, ya que en los meses de invierno numerosos pasos quedan impracticables por la nieve.

Novísima

Desde la eclosión de Pedals de Foc han salido rutas en BTT hasta de debajo de las piedras, y muchas de ellas centradas en los macizos peninsulares más conocidos. Este hecho no es intrínsicamente malo, pero es de agradecer que este tipo de rutas comerciales se extiendan hasta zonas ciertamente desconocidas para la mayoría de los ciclistas de montaña. Ruedas de Lana empezó su comercialización en agosto de 2012, y tal como explica Octavio Cidre, uno de sus responsables: “Desde que nos pusimos en marcha hace unos meses estamos realizando un trabajo de mejora continuado. Existe un track principal y estamos introduciendo algunas variantes para que los más técnicos puedan descubrir rincones poco frecuentados hasta ahora por los ciclistas”.

En estos momentos, el trazado discurre en su mayoría por pista. Cabe decir que las pistas forestales en La Rioja son muy variadas y algunas tienen más de sendero que de pista, por lo que el ciclista lo agradece. Un total del 76 % es por pista, 9 % por senderos y 15 % por asfalto; es ciclable en el 96 % de su longitud. Efectivamente, la ruta combina los GR 93 y 190, además de seguir numerosas pistas que cruzan los diferentes valles por los que discurre el trazado: valle del Alto Oja, valle del Cárdenas, sierra de Cameros, valle del Iregua, parque natural Sierra de Cebollera, valle del Urbión, valle del Najerilla y sierra de La Demanda.

Maillot, ágapes y acompañantes contentos

El recorrido es circular, con salida y llegada en Ezcaray. Es una ruta autoguiada y a los participantes se les entregan los mapas y el track GPS. A lo largo del recorrido hay varios puntos de control de paso en los que se sella la marca que permite conseguir el maillot acreditativo de finisher al finalizar el recorrido.

Dependiendo del nivel, puede realizarse entre tres y seis etapas a elección del ciclista y la ruta tiene la versión larga de 263 km y 6.620 m de desnivel positivo acumulado o bien 220 km y 6.100 m, si se opta por no realizar la etapa bucle de la Venta Piqueras, en la que se llega al Centro de la Trashumancia. Después de darle a los pedales recomendamos hacerla entera y no escoger la opción de tres días, a menos que se esté realmente fuerte, no es una ruta para panolis. El precio de cinco noches con media pensión puede ser a partir de unos 350 euros (según disponibilidad de hoteles), y huelga decir que los organizadores del tema son riojanos de pro que se conocen los mejores rincones, especialmente los restaurantes y tascas de buen comer y mejor beber. Esta puede ser una ruta que, más que a bajar peso, ayude a los fibrosos ciclistas a añadir algo de grasa en su magra masa muscular.

La organización de la Ruedas de Lana da la posibilidad de transporte de equipaje, por lo que la ruta puede hacerse sin alforjas, lo cual se recomienda. El precio del transporte por vehículo debe consultarse a la organización, pero se reparte entre tanta gente como forme un grupo, con lo cual sale muy económico. Sin duda, una buena opción para disfrutar de la ruta sin sobrepeso. Además, para evitar rupturas matrimoniales, hay un servicio para acompañantes, que realiza una ruta paralela a la ciclista y que prepara una planificación de actividades culturales, gastronomía local, rutas de senderismo, visitas a museos y centros de interpretación, etc.

Ezcaray, tapas en bici

El pueblo de Ezcaray es un destino turístico de primera magnitud para La Rioja y las comunidades autónomas colindantes. Pueblo que cuenta con restaurantes de prestigio, como el archiconocido Echaurren, y se llena de vida tanto en inverno (con la estación de esquí de Valdezcaray) como en verano. Pero para los que estamos acostumbrados a la costa mediterránea, nada de aglomeraciones más allá de las barras de los bares de pinchos en hora punta.

Entre tapa y tapa y mantas de lana -el nombre de la ruta será por algo- se puede planear el trazado de la mano de los responsables de Ruedas de Lana adaptándolo a la realidad de cada uno. En nuestro caso, y debido a que teníamos ganas de ver y vivir más que de correr por llegar, escogimos las seis etapas. La primera nos llevó desde Ezcaray hasta San Millán de la Cogolla tras recorrer 31 km y acumular 864 m de desnivel positivo.

La ruta empieza en el centro del pueblo, a 800 m, de manera suave por una vía verde que sigue el curso del río Oja, y tras un poco de asfalto se sube hacia Pazuengos por una pista forestal que empieza más empinada y se va suavizando. Volvemos a subir unos kilómetros para llegar a los 1.300 m y descender también por pista hasta San Millán de la Cogolla, donde los monasterios de Suso y Yuso dan la bienvenida. La historia en Suso nos dice que es cuna de la lengua castellana, ¡ahí queda eso! Se trata de una primera etapa para sacarse las telarañas del cuerpo.

De San Millán a Torrecilla en Cameros

Tras visitar ambos monasterios y dormir en la imponente Hostería del Monasterio de Yuso, el segundo día empieza llaneando por una serpenteante carreterita que dejamos enseguida tomando pista en dirección a Tobía, atravesando la sierra de Pradilla. Es una etapa de 50 km con un desnivel acumulado de 1.512 m hasta llegar a Torrecilla en Cameros. Los primeros 500 m acumulados se realizan en esta zona, en la que se llega a una altura de 1.200 m. Se alternan los bosques de pinos con los hayedos, dependiendo de la orientación de la montaña. Es espectacular la bajada hasta el pueblo de Tobía si dejamos la pista y tomamos el GR en dirección a la vistosa Peña Tobía (montaña de piedra que recuerda a Riglos). Un sendero exigente que demandará tablas a los que se adentren en él pero que ayuda a quemar adrenalina.

Se sigue hasta Matute para atravesar el valle del río Najerilla en dirección a la larga y sostenida subida hacia las Cumbres del Serradero, en la sierra de Camero Nuevo. En la subida se pasa por Pedroso y El Rebollar para sumar metros hasta llegar a una zona a 1.400 m en la que se encuentran acebos de varios metros de altura que harían las delicias de las abuelas psicópatas de las decoraciones de navidad. Es una altiplanicie con muchos prados y donde se pueden ver algunos rebaños de ovejas. Tras sortear el ganado empieza una bajada por la cara sur de 13 km que alterna pista con sendero y que pasa por el bonito pueblo de Nestares y acaba en Torrecilla en Cameros.

Trashumancia_Ruedas de Lana_SoloBici
En el Camero Nuevo anda el juego

La tercera etapa discurre entre Torrecilla en Cameros y Villoslada de Cameros y suma 36 km con un desnivel acumulado de 852 m. Los primeros 15 km entre la salida y el pueblo de Pradillo resultan considerablemente técnicos, ya que, a pesar de seguir una antigua calzada romana, o precisamente por ello, el empedrado añejo del piso obliga a la mayor pericia posible.

Se trata de una zona de sendero que discurre por robledales espectaculares y con el trazado muchas veces suspendido a unos centenares de metros en Peñas Malas. A pesar de no acumular gran desnivel, esta parte sí es un rompepiernas, por la variedad del terreno, que nos depara el regalo de la bajada por sendero en los últimos kilómetros antes de llegar a Pradillo, donde, pasado el consistente “puente medieval”, en el bar Los Cucharones se pueden degustar las mejores migas de pastor de esos lares.

Desde este punto empieza una ascensión por una empinada pista hasta Montemediano para acceder a la zona del embalse de González Lacasa y pasar por El Rasillo, donde podremos alucinar con su olmo centenario situado delante de la iglesia. Se sigue en dirección al impresionante pueblo de Ortigosa, y para llegar hasta él la ruta nos lleva a descender por una escalera de gran dificultad. Tras disfrutar de las vistas desde los puentes de Ortigosa tomamos en dirección a Villoslada de Cameros, en una ruta llana sin más interés que nos deja a una altitud de 1.000 m.

El shangrilla de la trashumancia

La cuarta etapa es la que realiza un bucle que llega hasta la Venta Piqueras y la ermita de la Virgen de la Luz, donde vale la pena visitar el Centro de Interpretación de la Trashumancia para saber de qué estamos hablando. Se trata de un recorrido de 43 km con un desnivel acumulado de 920 m. La salida de Villoslada de Cameros (donde se vuelve) es una larga subida por pista de 700 m de desnivel que pasa por el collado Sancho Viejo a casi 1.700 m. De ahí baja y rodea el embalse de Pajares, pasa por Venta Piqueras y vuelve a Villoslada por la laguna de La Nava.

Rancho del esquileo

La quinta etapa pasa quizás por una de las zonas más recónditas de la ruta. Son 31,70 km en los que se acumulan 1.072 m. La salida de Villoslada se va empinando paulatinamente hasta llegar a Pinar Oscuro, donde una pista nos lleva hasta un alto con un impresionante pinar. De ahí se crestea la montaña entre bosque y prados entrando por unos kilómetros en la provincia de Soria y se enfila hacia el ramal de la Cañada Real Galiana, pero manteniendo la altura, que supera los 1.600 m.

Ya en la cima, el rumbo es hacia el noroeste en dirección a Brieva de Cameros, pero antes se pasa por Peña Hincada, cruce de cañadas, y se realiza un descenso por el paso de La Escalera, con peldaños adaptados al ganado que bien podrían ser calificado como el Rampage riojano. Piedras sueltas, senderos y escalones adoquinados vuelven a despertar el gusto por el descenso rutero. Una vez en Brieva de Cameros, la parada en el Rancho del Esquileo es obligatoria, y si se pasa por allí a mediados de junio, se puede disfrutar de la Fiesta de la Trashumancia. Se trata de una zona totalmente deforestada que impresiona por lo agreste del paisaje en una tierra utiiizada durante siglos de manera intensiva para el pastoreo. La ruta sigue hasta Viniegra de Abajo, donde tiene el final la etapa.

Trashumancia_Ruedas de Lana_SoloBici 6
A por la sierra de la Demanda

La sexta y última etapa acumula, junto con la segunda, el máximo desnivel del recorrido, con 1.510 m, aunque en ésta se pedalean más kilómetros, un total de 70 km. Se atraviesa la Sierra de la Demanda, pero los 25 primeros kilómetros que bordean el embalse de Mansilla, pasando por Villavelallo y llegando a Canales de la Sierra, son prácticamente llanos. A partir de ahí empieza una ascensión por pista que nos llevará hasta el techo de la ruta a 1.900 m con unas vistas espectaculares al mítico pico del Torocuervo (1.934 m), que marca el límite entre las tierras de La Rioja y Burgos. En la parte final, y ya con Ezcaray en el horizonte, se pasa por las aldeas de Posadas, San Antón y Zaldierna, siguiendo el curso del río Oja, momento en el que se llega a la meta de la ruta: Ezcaray.

Ficha técnica

– Itinerario Ruedas de Lana: Ezcaray, San Millán de la Cogolla, Torrecilla en Cameros, Villoslada de Cameros, Viniegra de Abajo y Ezcaray
– Más información: www.ruedasdelana.com / 648 684 838 / info@ruedasdelana.com
– Recorrido: 263 km / 6.620 m+
– Bicis: Ibis Mojo SLR (Toti), Intense Carbine SL (Marc), Santa Cruz Nomad (Manu)
– GPS: Garmin Edge 705
– Cámara de vídeo: GoPro HD 2

Guía práctica

– Alimentación: Ruta recomendada especialmente por la alimentación que permite. Como diría Arguiñano, todo está rico, rico, incluso parece que las barritas y los geles acaban sabiendo a chorizo picante. Platos destacables son las patatas, los huevos y el bacalao a la riojana, además de las chuletillas al sarmiento. Para los puristas anticolesterol, La Rioja tiene una huerta potente en la que se cultivan verduras de todo tipo, así que tampoco les faltará el verde.
– Agua: En los pueblos hay fuentes y se recomienda llenar los bidones en ellas antes de embarcarse en la ruta diaria.
– Alojamientos: La organización de Ruedas de Lana realiza las reservas de alojamiento en casas rurales y pequeños hoteles en las distintas poblaciones de fin de etapa. Los hoteleros de la zona están especialmente ilusionados con este proyecto y en la web de la ruta hay un listado explicativo de los alojamientos disponibles.
– Mejor época: Recomendamos realizar la ruta de marzo hasta noviembre.
– Tipos de caminos: Mayoritariamente, pista bien arreglada, ya que La Rioja tiene una red de comunicaciones de montaña bien desarrollada, tanto por su actividad forestal como ganadera. No obstante, al recorrer buena parte de GR es posible alternar pista con sendero, aunque en ciertos momentos nos separemos del track oficial. También se atraviesan bosques o algunas cimas en los que se debe portear la bici, pero son anecdóticos.

Galería de fotos

Fotos: Marc Gasch

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.