Estreno triunfal

La nueva Session 9.9 es la bicicleta de descenso más sofisticada que Trek jamás haya creado, y se presenta con la aureola de ser el modelo empleado por el corredor de descenso más fuerte y completo del momento. Aaron Gwin ha batido todos los récords: ha sido el primer norteamericano en ganar la general de la Copa del Mundo en 2011 y el hombre con más victorias en una sola temporada (5), batiendo el récord histórico de Nicolás Vouilloz (4).

Solo Bici probó en exclusiva la nueva Session de carbono en la carrera de Sant Andreu para descubrir qué secretos esconde.

Estamos ante la cuarta generación de Trek Session, que año tras año ha ido evolucionando sus modelos y estrena la primera versión 9.9 con cuadro fabricado en carbono OCLV, nuevo tope de gama de la colección. Si miramos hacia atrás, veremos que las bicis actuales no tienen nada que ver con las de hace tres o cuatro temporadas. Las geometrías son completamente diferentes a las originales, los cuadros han mejorado y el comportamiento de las Session de 2012 es muy superior a como era estos años atrás.

Trek World Racing

Trek no tendría el éxito actual ni la Session sería la bicicleta referencia mundial que es sin el fantástico trabajo y la constancia de Martin Whiteley al frente del equipo Trek World Racing. Desde su casa en Granada, nuestro amigo Martin dirige uno de los equipos de mountain bike más potentes del mundo, y lo suyo le costó en su momento. Por una parte, tuvo que convencer a Trek de la entidad de su proyecto, y, en segundo lugar, invertir en el fichaje de alguno de los mejores especialistas.

Sin la experiencia de Trek en las carreras, la Session no habría mejorado y evolucionado del modo como lo ha hecho estas dos últimas temporadas, en las que se ha convertido en un modelo superventas.

Nacida campeona

Estrenada con victoria en la Copa del Mundo de Mt. Sainte Anne (Canadá), la nueva Session 9.9 difiere ligeramente respecto a los modelos de aluminio tal y como los conocíamos hasta ahora.

Por el hecho de estar fabricada en carbono, la Session 9.9 cuenta con una estética distintiva y unas características exclusivas para un modelo de descenso de competición como éste, donde el triángulo delantero, los tirantes y la propia bieleta están fabricados en carbono y, además, de forma exclusiva, en la factoría de Wisconsin de Trek.

Las vainas son el único elemento fabricado en aluminio, del mismo proveedor del resto de los modelos Trek de gama alta. Su sistema de suspensión es igual en todos los modelos Session, aunque analizado al detalle comprobamos que el posicionamiento del amortiguador en esta 9.9 es ligeramente diferente (por escasos milímetros) respecto a las versiones de aluminio. Hay que destacar que se fabrica en cuatro tallas, un aspecto que otros fabricantes pasan por alto por el hecho de ahorrar costes pero que en Trek han tenido muy claro, de modo que esta Session 9.9 carbon está disponible en tallas S, M, L y XL, como las versiones de aluminio.

En su montaje encontramos un eje trasero custom de 157×12 mm -por lo que necesitaremos un buje trasero de medida especial en caso de comprarnos el cuadro por separado-, pedalier estándar y pipa de dirección tapered E2, aunque con tubo 1-1/8” en su horquilla FOX 40. Este modelo de suspensión delantera FOX cuenta con un funcionamiento muelle-aire en el interior de la barra izquierda con un sistema denominado Hybrid Air, que es una innovación desarrollada y patentada por Trek empleada en exclusiva en esta Session 9.9.

En su interior hallamos el muelle de menor dureza que FOX ofrece para el modelo 40 fabricado en titanio, junto con una válvula por la que regular la presión de aire al retirar el tapón superior. El hecho de emplear el muelle de menor dureza (más delgado) y que sea de titanio aligera el peso respecto a la 40 original. En combinación con su funcionamiento por aire a baja presión, permite regular la progresividad y dureza de la horquilla de un mejor modo respecto a la 40 RC2 de 2012, que es muy lineal.

El amortiguador trasero DHX RC4 estrena recubrimiento Kashima en su eje interior y cuenta con el mismo funcionamiento y puesta a punto que el modelo empleado por el team Trek World Racing en sus bicicletas de Copa del Mundo; ahí es nada.

Super despiece

Nada mejor que probar una bicicleta de descenso en carrera para poder exprimir nuestros límites, los de la bici, y comprobar qué es lo que ésta puede dar de sí. Coincidiendo con la celebración del XIX Gran Premio de Sant Andreu de la Barca, el pasado mes de marzo, decidimos tomar parte en esta mítica carrera para así analizar el rendimiento de esta bici y probarla de verdad. Fue de gran ayuda coincidir con Joan Vicente Merida -uno de los corredores de descenso más conocidos y que más años lleva compitiendo en el ámbito nacional-, quien esta temporada estrenaba su propia Trek Session 9.9.

Con más de 400 inscritos, Sant Andreu es la carrera nacional de descenso por excelencia. Durante la jornada del sábado, los corredores se dedican a hacer bajadas para conocer el trazado, que en esta ocasión se encontraba muy seco y polvoriento. Nosotros realizamos dos bajadas por la mañana y otras dos por la tarde, probando diferentes settings de suspensiones y presiones de neumáticos. Desde la primera bajada, los frenos Avid X0 mostraron un tacto demasiado “esponjoso”, poco firme, y durante el resto del fin de semana no seríamos capaces de ponerlos correctamente a punto o incluso de que la maneta contase con tensión suficiente para detenernos con seguridad.

Y con la importancia que los frenos tienen en una bici de descenso, imaginad: fue una limitación constante para poder llegar a sentirnos a gusto del todo. Bici recién estrenada y frenos dando guerra desde el primer momento; no pudimos sangrarlos y nos conformamos con accionar repetidamente ambos frenos antes de la salida para que cogiesen tensión, que se mantenía durante el resto de la bajada, aunque de forma inconstante tanto en el delantero como en el trasero.

Dentro del panorama del descenso, donde los circuitos son cada día más difíciles y arriesgados, Sant Andreu es un trazado fácil, donde aunque no tengas un nivel técnico muy elevado serás capaz de llegar a meta sin muchos contratiempos. Además, en este circuito es clave llegar en buena forma física, porque la importancia del pedaleo es muy superior a otras carreras.

En estas condiciones, nuestra Session 9.9 partía a priori con mucha ventaja, ya que su ligereza es determinante (16 kg con pedales automáticos) y su eficacia de pedaleo es superior a la de otros modelos de la competencia. De hecho, su suspensión trasera sigue caracterizándose por un comportamiento más eficiente de pedaleo que de absorción bruta, como el resto de las bicicletas Trek full suspension.

Suspensiones pata negra

En cuanto a la horquilla y amortiguador, ambos elementos cuentan con la particularidad de haber sido desarrollados en exclusiva para esta bici. La horquilla, con nuevos retenes SKF y tratamiento Kahisma, para nuestro peso de 75 kg, la hinchamos entre 40 y 50 psi, de modo que lográbamos una curva de progresividad idónea, mientras que las regulaciones de compresión y rebote decidimos situarlas en término medio, unos 10 clics desde lo más cerrado el rebote y unos 10-12 clics desde lo más cerrado las dos de compresión.

Detrás, el pequeño amortiguador de 222×70 mm equipa un muelle de 450 libras de dureza en talla M con un ratio ligeramente en el límite de lo ideal en 3:1 (la trasera tiene 210 mm de recorrido reales). Con un comportamiento eminentemente lineal, decidimos situar algo más cerrada la compresión en baja velocidad (dial azul) que la de alta (dial gris), de modo que conseguimos una óptima dureza y eficacia de pedaleo permitiendo una buena reactividad sobre los continuos (aunque no muy considerables) baches de Sant Andreu. En el interior del depósito separado 160 psi regulado en término medio entre un comportamiento más progresivo o más lineal, con el muelle como siempre, a la mínima precarga posible, con una vuelta de tensión.

Mino Link

Un último ajuste que decidimos probar antes de la carrera fue el cambio geométrico que experimenta la Session de las dos posibles opciones que este modelo ofrece. De serie nos encontramos con la geometría más alta de pedalier y vertical de dirección (354 mm- 64.2°), que ya nos parecía ideal en un circuito fácil de pedaleo como Sant Andreu, pero decidimos probar la otra opción que baja el pedalier a 346 mm y lanza la dirección a 63.6°.

A tenor del cambio de medidas no parece demasiado, ¿verdad? Pues no podéis imaginar del modo que afecta al rendimiento y el cambio radical que experimenta la bici: la Session logra de este modo un comportamiento de suspensión trasera aún más lineal, sentimos que llevamos el pedalier muy bajo, y de hecho golpeamos sin quererlo en algunas zonas por este comportamiento más lineal (con un mayor sag proporcional).

La bici gana en estabilidad, pero es mucho menos manejable, menos ágil. Es menos reactiva pedaleando y el ángulo de dirección se lanza muchísimo. Este cambio geométrico que implica tal cambio de comportamiento es ideal en circuitos “de verdad” verticales, así como en un escenario como las pruebas de Copa del Mundo, donde los corredores -no lo olvidemos- emplean este mismo modelo, con la misma geometría y características.

Con sólo realizar una bajada en estas condiciones nos dimos cuenta de que para sacar el mejor rendimiento de la Session 9.9 en esta opción geométrica, deberíamos probar con unas regulaciones de hidráulico aún más firmes e incluso con un muelle de 500 de dureza, así que volvimos a la geometría estándar -que es como se presenta la bici de serie y que nos parece la más adecuada para la mayor parte de los descensos a los que nos podamos enfrentar como corredores no profesionales que somos- girando las piezas MinoLink que unen tirantes con la bieleta e invirtiendo su posición.

Domingo: La carrera

A las 8 de la mañana ya estábamos en la línea de salida para hacer una primera bajada de calentamiento antes de la carrera y asegurarnos de que todo estaba correctamente a punto, pese a los frenos. Ajustamos las presiones de los neumáticos ligeramente por debajo de los 2 kg y regresamos arriba para realizar la primera bajada cronometrada, que nos daría el orden de salida, y posteriormente la bajada final, hacia el mediodía.

 

Ajustes de última hora, suspensiones, transmisión, frenos… suena la señal de 10 segundos… muchos nervios… 5, 4, 3, 2, 1, ¡salida! La Trek acelera como alma que lleva el diablo y se nota tan ligera, que parece que llevamos una bici de enduro. Los nuevos neumáticos G4 de Bontrager en medida 2,35” se asemejan a unos Maxxis Minion, con la diferencia de contar con los tacos laterales dispuestos al revés, y nos sorprenden con una goma buenísima y eficaz agarre en curva y retención de frenada.

La solidez que transmite la bici es tremenda, y en curvas enlazadas percibimos un gran aplomo y control de amortiguación de sus suspensiones, con una rigidez de su cuadro de carbono que permite contar con una agilidad superior a la de otras bicis que hayamos probado.

Los frenos siguen dándonos un poco de guerra y decidimos no arriesgar en exceso en las curvas cerradas intermedias antes de salir a la pista para enfrentarnos a los rápidos tramos finales. El calor del público nos anima y realizamos la última recta que nos dirige a los dos últimos peraltes antes de la línea de meta. Finalizamos la carrera con un gran sabor de boca. ¡Wow! ¡Qué pasada! Aún con la adrenalina al máximo, damos las gracias a la Session 9.9 por habernos hecho vivir unos momentos de auténtico downhill sintiéndonos como si fuéramos parte del team oficial Trek World Racing con la bicicleta que más victorias logró en Copa del Mundo la pasada temporada de la mano de Aaron Gwin. ¡Y que siga la racha!

Nuestro veredicto

Terminada la carrera de Sant Andreu, donde ganó el gran Bernat Guàrdia y en categoría Máster 30 resultó vencedor Joan Vicente Mérida con una Session 9.9 como la nuestra a sólo 6 segundos de la victoria, analizamos esta gran bicicleta.

¿Nuestras conclusiones?

La nueva Session 9.9 de 8.000 euros no nos ha sorprendido ni la consideramos tan superior como podríamos esperar. Es una gran bici con unas características únicas, pero no creemos que los 2.500 euros de diferencia sobre la Session 88 de aluminio merezcan realmente la pena o implícitamente vayamos a contar con una mejora en su rendimiento fácilmente palpable. Es una bici muy efectiva -en esto no tenemos duda alguna- que nos llevará del punto A al punto B de una forma veloz, pero con la que no hemos obtenido las sensaciones de superioridad de otros modelos también consagrados como esta Trek.

Sus suspensiones suponen una ventaja respecto a otras bicis de competición de descenso comparables, y su horquilla FOX 40 con tecnología Hybrid Air nos ha gustado mucho. Su absorción trasera sigue mejorando pero no es sorprendente, su geometría se adapta tanto a corredores profesionales como a menos expertos y lo mejor es lo rígida y ligera que resulta; es algo más de 1 kilo más ligera que la Session 88 de aluminio.

¿Qué otra cosa nos queda clara? Aaron Gwin es una bestia, es muy bueno, se ha adaptado perfectamente a esta Trek y con ella forma un tándem perfecto candidato a la victoria en cualquier carrera en la que toma parte. A nosotros, a nuestro nivel, nos ha gustado, hemos sabido sacar lo mejor que puede ofrecernos, y sobre todo en circuitos físicos y rápidos su solidez y ligereza demostrarán ser una ventaja frente a otras bicis de la competencia.

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