Valverde: "Estoy sorprendido con mi forma física"

Lo de hablar de Alejandro Valverde no es por gusto o vicio. Es que no para de ganar. Ya lleva nueve victorias en estos tres primeros meses de temporada, que en realidad son dos porque él comenzó a competir el pasado 25 de enero. Y lo más sorprendente es que todas las ha dominado a la perfección.

Ahora el murciano deja ir a sus rivales por delante, mide distancias y cuando ve que es el momento pega el estacazo. Alcanza a la cabeza, se queda con él y cuando le apetece lanza el palo definitivo. Su victoria en La Molina en la Volta fue así, y la de esta tarde en el Gran Premio Miguel Indurain ha tenido una forma parecida, esta vez con un bravísimo Carlos Verona como rival. Así está corriendo (y ganando) Valverde. De locos.

“De verdad que es impresionante”

De hecho, hasta él mismo empieza a estar sorprendido de su nivel, y más después de la lesión que sufrió el año pasado. Ni en sus mejores deseos pensaba que regresaría tan increíblemente fuerte hasta el punto de ganar fácil siendo siempre la rueda más vigilada. Ahora ya sólo le quedan cuatro días de competición: la Clásica Primavera en Amorebieta y el Tríptico de las Ardenas. «Cuando salgo a competir me quedo sorprendido con mi forma física. De verdad que es impresionante», afirma.

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“Después, a descansar”, asegura. Ni siquiera le ha hecho falta que el Miguel Indurain acabe arriba, como hacía tradicionalmente en la Basílica de Puy. Para qué. Se ha marchado solo en el repecho de Muru, sentando a Verona. Antes, en Eraul (2ª), los dos se fueron juntos –Valverde esperó un poco al madrileño- cuando el grupito de los favoritos –con Calmejane y Zakarin delante, por ejemplo- alcanzó a Betancur que había atacado unos kilómetros atrás.

Por qué no en Flandes

La afición le pedía que estuviese este domingo en Flandes. Con Nibali y con todos los grandes clasicómanos del pelotón. Pero no lo hará, y tras la victoria de hoy ha explicado sus razones, tan válidas como las de cualquiera aunque los fans sigan pensando en ese momento de verlo en el Kapelmuur. Ha corrido el Indurain porque era el homenaje al técnico José Miguel Echávarri, ligado durante años a los mismos colores que Valverde.

“Todo el mundo me pide que vaya a Flandes, y es un carrerón, pero no lo conozco y hay que ser realistas. Allí no será fácil ganar. Además hoy era el homenaje a una persona que ha hecho muchísimo por mí. He venido por lo que era y lo que significaba hoy”. Habrá que esperar un año más. Tal vez sea en 2019, en teoría su última temporada profesional… aunque ya ha deslizado alguna vez que le gustaría terminar el ciclo en Tokio 2020.

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