Como muchas veces sucede, las ideas nacen fruto de la pasión y la necesidad, raramente por un golpe de suerte. Otras, fruto de la desgracia y la voluntad de que la tragedia sea reincidente.

El por aquel entonces joven escalador italiano Vitali Bramani vive en 1935 su experiencia más dramática mientras practicaba alpinismo. En pleno descenso de la Punta Rasica, en Los Alpes centrales y a más de 3.000 metros de altitud, una borrasca sorprende al grupo de escaladores entre los que se encuentra Bramani.

Sin equipamiento adecuado (sobre todo por lo que respecta al calzado, sin sistema de impermeabilidad), estos expedicionistas fueron incapaces de retar al clima y escapar del glaciar en el que habían quedado atrapados.

El balance: seis montañeros muertos por las congelaciones sufridas.

Una historia que no debía repetirse

Una historia debería servir para no repetir errores pretéritos. Así que Bramani se puso manos a la obra. Su idea, implantar en las suelas el caucho vulcanizado, el mismo que se empleaba en los automóviles de la época.

Este material permitiría garantizar la impermeabilidad y resistencia en climas extremadamente fríos y combinarla con el agarre máximo en terrenos secos.

En 1937 contacta con Giovanni Batista Pirelli para iniciar la producción de sus primigenias suelas en el ámbito industrial en 1945.

Vibram y su relación con el ciclismo

Hoy en día, las suelas Vibram se fabrican en Brasil, China, Italia, la República Checa y Estados Unidos, y son utilizadas por más de 1.000 fabricantes de calzado en sus productos de calzado.

Un ejemplo de la confianza de la industria ciclista en las características de las suelas Vibram son las últimas Bontrager Flatline.

Pero no son las únicas, también nos acordamos de las Vibram MTBike Sole, Vibram X-Cross y Vibram Freeride Sole de las zapatillas Shimano.

Hoy son ya más de mil marcas las que confían en aquel hexágono amarillo, como Scott, Gaerne, North Wave o Lake, y ya empleaban suelas Vibram en calzado para ciclismo.

Valores, filosofía y características de sus suelas

Para Vibram, hacer una buena suela de calzado se reduce a dos factores: el tipo de compuesto de caucho y el tipo de dibujo de la banda de rodadura.

Actualmente tiene unos cincuenta compuestos diferentes, de los que los más populares son el MegaGrip y el Arctic Grip.

Sus ingenieros buscan la ligereza para mejorar la movilidad, alta absorción de impactos y extrema ligereza para la conservación de energía, confort y durabilidad.

La clave está en la elección y tratamiento del compuesto de caucho adecuado para cada necesidad. Las últimas suelas ideadas por Vibram están realizadas con un mínimo de 30 % de caucho reciclado y representa la dedicación de Vibram a la conservación del medio ambiente.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This