La firma francesa se ha especializado en estas tres últimas décadas en la fabricación de unas de las ruedas para ciclismo de carretera más prestigiosas del sector. Y lo ha hecho con un método de producción casi artesanal y siempre en su sede en Francia, sin externalizar ninguno de los procesos. Corima ha conmemorado hace unas semanas el 30º aniversario desde la fabricación de sus primeras ruedas de carbono en 1988 y, entre los actos de celebración, contaron con la visita de buena parte del staff del Astana Team. Con Alexandre Vinokourov al frente, los miembros del equipo World Tour pudieron experimentar en primera persona cómo es el proceso de producción casi artesanal de las ruedas Corima que usan en competición desde hace unas cuantas temporadas:

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