Es muy frecuente encontrarse con artículos que hablan de manera recurrente sobre los métodos más eficaces de entrenamiento y mejora de la condición física. Sin embargo, parece que en muchas ocasiones se presta poca o ninguna atención a un proceso, como mínimo, igual de importante, y que no es otro que la recuperación posesfuerzo.

De ella depende no sólo que te encuentres mejor después de hacer ejercicio y te sientas menos fatigado en tu día a día, sino que, al recuperar mejor, estarás listo mucho antes para volver a montar en bici de nuevo y seguir entrenando con alta intensidad. Esto supone un extra de calidad a tus entrenamientos que, a la postre, contribuye a que progreses de manera más sólida y rápida en el nivel de tu condición física.

Los efectos del ejercicio
Cuando se practica una actividad física como es la bicicleta de montaña y además de manera intensa, se genera fatiga sobre nuestro cuerpo. Ésta puede ser de diversa naturaleza, y afectar a diversas áreas funcionales de nuestro organismo.

Existen medios de recuperación al alcance de cualquiera para asimilar mejor tu entrenamiento

Puede reducir hasta vaciar total o parcialmente los depósitos energéticos, nuestro nivel de fuerza, debido a algunas toxinas de desecho que tras el ejercicio intensivo alteran el normal funcionamiento de nuestros músculos o incluso provocar otras situaciones que también perjudican el rendimiento, como la deshidratación o la inflamación muscular.

La necesidad de recuperar
Para que el organismo pueda sobreponerse a la agresión que para él supone el ejercicio físico y recuperar su nivel de rendimiento inicial, se requiere un cierto tiempo. Un tiempo en el que se ponen en marcha todos los mecanismos de recuperación y que incluso pueden llevar a la sobrecompensación, mecanismo mediante el que podemos alcanzar un nivel de forma incluso superior al previo que teníamos gracias a un fenómeno adaptativo.

Este período dependerá del nivel de afectación fisiológica que ha producido el ejercicio, y esto viene determinado por su duración y/o intensidad. En todo caso, una buena recuperación puede acortar significativamente este proceso.

¿De qué manera?
Hay diversos caminos para potenciar la recuperación, pues la fatiga posejercicio afecta a diversas áreas. El aspecto más urgente es el nutricional. Tras un entrenamiento intenso podemos agotar nuestros depósitos energéticos, concretamente los de glucógeno, los más importantes a la hora de montar en bici con intensidad.

Por otro lado, favorecer la circulación de la sangre puede hacer que recuperemos con mayor rapidez gracias a un efecto de limpieza en el interior de nuestro músculo eliminando ciertas sustancias tóxicas que el esfuerzo genera y que afectan al rendimiento muscular. Para ello hay varias técnicas, a continuación haremos un repaso sobre los mejores métodos a tu alcance.

Pasa de página 😉

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