Nueva era

Yeti sorprende contra pronóstico con un nuevo modelo caracterizado por un sistema de suspensión que dará que hablar. Es la avanzadilla, la primera bici de una nueva familia que representa lo que será el futuro más inminente en la marca de Colorado en los próximos años. No sustituye a ningún modelo de los actuales, sino que se complementa con ellos. ¿Cómo es la nueva SB 66?, ¿es mejor que la 575? Acudimos a una presentación en exclusiva en Estados Unidos para comprobarlo.

Con un sigilo sin precedentes, en Yeti han conseguido hacer casi lo imposible: mantener en secreto durante algunos meses este nuevo modelo a cuya presentación en California acudimos sólo ocho revistas de todo el mundo. La expectación ante la puesta en escena de una nueva bicicleta de la que sólo sabíamos que se denominaba SB-66 era máxima. Sólo sabíamos que se trataba de un nuevo modelo dentro de la gama de Yeti, algo diferente, y los rumores también apuntaban la posibilidad de que contase con un nuevo sistema de suspensión.

SB-66, 150 mm de recorrido

Los rumores se confirmaron y este modelo –único por el momento con cuadro de aluminio y 150 mm de recorrido de suspensiones- representa la avanzadilla que abre la puerta a una inédita colección de nuevas bicicletas de doble suspensión en la marca de Colorado. E incluso ya a finales de este mismo año podríamos asistir a la presentación de este modelo con cuadro full carbon (con un peso de 500 gramos menos que el de aluminio 6000 series aquí presente) e incluso podrían venir otras versiones de menores recorridos (ideal en un mercado como en nuestro) y, por qué no, una versión con ruedas de 29 pulgadas.

El primer modelo presentado es esta SB-66. Una bicicleta que se encuentra en la frontera de lo que podría ser un concepto mountain bike con la polivalencia de una all mountain, con el potencial de una enduro. 150 mm con una finalidad de utilización muy versátil pero con un cuadro a toda prueba que permite mayores alegrías cuesta abajo que la mayoría de las bicis de su categoría, en base a un cuadro muy sólido y robusto y una geometría eminentemente bajadora.

SB-66 ¿qué aporta?

Dentro de la gama Yeti contamos con el modelo 575 desde hace muchos años como bicicleta polivalente all mountain-enduro (dependiendo del montaje elegido). El éxito de la 575 ha sido fantástico y su camaleónico carácter le ha servido para saber adecuarse a los tiempos presentes; le sienta tan bien una horquilla con 140 mm de recorrido y barras de 32 mm de diámetro como una de 160 mm con barras de 35 ó 36. La nueva SB-66 va un paso más allá.

Cuenta con un recorrido de suspensión trasera ligeramente superior a la 575, ya que llega a los 150 mm, y su cuadro ha sido creado bajo el criterio de una utilización más endurera, y en este caso podemos comprobar la robustez que transmiten los tubos hidroformados de aluminio de la serie 6000 de su cuadro desde la pipa de dirección tapered, pasando por su pedalier con anclaje ISCG 03/05, hasta las punteras traseras compatibles con cierre rápido o ejes pasantes, como en nuestro caso, que la probamos con eje trasero de 142×12 mm.

El peso del cuadro con amortiguador FOX RP23 en medida 216×63 mm es de 3.175 kg declarados por Yeti, lo que, a tenor de la excelente solidez con la que cuenta y la total ausencia de flexiones nos parece un buen dato para ser un modelo con un perfil tan endurero. El desviador cuenta con anclaje direct mount y la caja de pedalier es roscada, estándar, de una anchura de 73 mm. La mayor novedad es el inédito sistema de suspensión denominado Switch que, mediante un sistema de excéntrica, pretende independizar del mejor modo las fuerzas del pedaleo con la suspensión.

Otros detalles de interés del cuadro son los rodamientos enduro de cada punto de giro con ejes de aluminio sobredimensionados, anclaje de disco trasero post-mount, guiado de cables por el interior en el basculante, protector de cadena en el lado derecho de las vainas realizado a medida o la presencia de guías para el empleo de una tija de sillín ajustable; por otra parte, indispensable en una bicicleta con este potencial. La nueva SB-66 estará disponible en nuestro país este mismo verano de 2011 en color negro, verde turquesa Yeti, lima o blanco, en talla S, M, L y XL.

Nuevas sensaciones

Nueva Yeti, con inédito sistema de suspensión y 150 mm de recorrido de suspensiones, a medio camino entre un concepto de bici all mountain y enduro. ¿El equilibrio perfecto?

Disfrutamos de una completa jornada de pruebas en California en la exclusiva presentación que Yeti nos tenía preparada a lomos de un nuevo modelo SB-66 talla M (18 pulgadas), especialmente preparado para nosotros, con grupo completo Shimano XTR con ruedas DT Tricon XM 1550, tija de sillín Rock Shox Reverb y suspensiones FOX 2012 como novedad más destacada en un modelo tan especial.

Junto a los responsables de la marca, el reducido grupito de periodistas que allí nos congregamos pudimos probar esta nueva bicicleta a lo largo de un circuito de pruebas caracterizado por una larga subida en la que teníamos que emplear en muchos momentos el desarrollo más corto de nuestra bici con doble plato 28×40 y 11-36 y llanos y bajadas

donde también íbamos a disfrutar de lo lindo. Y todo esto aderezado por un sol de justicia abrasador típicamente californiano, con los típicos senderos singletrack de Toro County Park donde nos dimos cita.

150 mm para todo uso…

Una vez ajustamos el sag de nuestras suspensiones (aproximadamente el 10 % más de lo que estamos acostumbrados con las horquillas FOX 2011 debido a la reducción de la fricción que consiguen los nuevos retenes SKF en la horquilla FOX Float 150 RLC 15 QR tapered Factory Series de la SB-66) y aproximadamente el 25 % de sag en el amortiguador según recomendación de Yeti, las primeras sensaciones son muy halagüeñas. La bicicleta acelera con mucho brío en cualquier desarrollo, pedalea de un modo muy firme y estable y se nota más ligera de lo que realmente es. Cualquier insinuación a los pedales se transmite en movimiento hacia delante.

El amortiguador trasero FOX RP23 Adaptive Logic Kashima High Volume XV1 emplea unos settings de 175 psi de presión de Boostvalve, Light Velocity y Light Rebound Tune, como muestra de que no es necesaria una mayor firmeza del hidráulico del amortiguador para lograr una estupenda eficacia al pedalear.

Las primeras subidas nos confirman efectivamente la buena capacidad de pedaleo de la bici; ningún movimiento extraño en la transmisión con una suspensión que dibuja el terreno y absorbe perfectamente las más pequeñas irregularidades cuesta arriba. La tracción es buenísima, no sólo producto de su sistema de suspensión, sino de la sensibilidad extra que conseguimos con el nuevo amortiguador FOX de 2012. El tratamiento Kashima, desde luego, es una gran ventaja en este sentido.

Idealmente colocamos el sillín ligeramente adelantado en los raíles de la tija Reverb para pedalear en una posición de mayor equilibrio, ya que los 72° de sillín son algo retrasados, aunque nos ofrecen un amplio espacio de distancia efectiva de tubo superior incluso bajando la tija de sillín a media altura.

Mejor cuesta abajo

Lo cierto es que el recorrido de prueba elegido contaba con una subida interminable de más de media hora donde nos tuvimos que detener varias veces para reagruparnos y coger aire, y donde también nos dimos cuenta de que la nueva SB-66 no es una bicicleta que suba con la soltura de la 575, aunque sí que lo hace con menor interferencia de pedaleo.

La SB-66 es una bicicleta que pedalea perfectamente bien, pero es para tomarse las cosas con calma subiendo, precisamente para disfrutar bajando. Su geometría, con una buena distancia de tubo superior y gran lanzamiento de horquilla con sus 67º (¿cuánto tiempo más van a tardar el resto de las marcas en darse cuenta de que las bicicletas de all mountain–enduro de hoy en día necesitan ángulos de dirección más lanzados?) hace de la Yeti una bicicleta netamente bajadora y más endurera de lo que sus 150 versátiles milímetros de recorrido pudieran dar a entender.

Cuando llegan las bajadas llega la diversión, y la Yeti ofrece una gran confianza con un potente cuadro que transmite mucho aplomo y seguridad por la ausencia de flexiones (los ejes pasantes de 15 mm delante y 12 mm detrás vaya si se notan), una geometría pensada para el mayor disfrute bajando y una suspensión trasera que no es demasiado sensible inicialmente y que tampoco es tan superabsorbente como otros modelos de estos recorridos de suspensión, pero que cumple con las expectativas que Yeti tiene puestas en ella.

En definitiva, la nueva SB 66 muestra una gran eficacia de pedaleo, una suspensión progresiva en su zona intermedia de recorrido y algo más regresiva al final, para posibilitar lograr sus 152 mm de suspensión trasera reales. Durante el recorrido y las vueltas que realizamos probamos diferentes presiones de amortiguador trasero e incluso nos encontramos más cómodos con una presión algo inferior a la recomendada, de modo que aumentábamos el sag en torno al 30 % permitiéndonos un mejor aprovechamiento de la totalidad del recorrido trasero, que anteriormente se nos hacía un poco duro. De todos modos, la Yeti pide guerra, y precisamente el característico comportamiento de suspensión trasera será del agrado de los que quieran bajar sin miramientos, con convicción y deprisa.

Un nuevo capricho

Aún es pronto para hacer mayores valoraciones, pero en pocas fechas tendremos con nosotros una SB-66 con la que realizar una prueba más exhaustiva con la que otorgaros nuestro parecer tras rodar durante jornadas de pruebas más extensas. Hasta entonces, algo tenemos muy claro: Yeti ha creado una bicicleta muy cañera con un exclusivo sistema de suspensión que ofrece una fantástica eficacia de pedaleo que sube bien -tomándonos las cosas con calma-, pero con la que sobre todo disfrutaremos de lo lindo en las bajadas, que parece disponer de mayor recorrido del que realmente tiene y que cuenta con un perfil más enduro que all mountain en la búsqueda de la “bici total” con la que enfrentarnos a cualquier reto en la montaña.

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